Hace poco tiempo que resido en la democrática república de los inmormento de Sentido Común, el menos burocrático de todos los que integran el Ministerio de Recursos Mentales Durante un brevísimo período de dos siglos, este ministerio estuvo presidido por J. J Rousseau. Pero las constantes quejas de los pragmá ticos anglosajones y de los positivistas europeos provocaron la dimisión del ministro y la de todos sus directores generales, entre ellos la del todopoderoso Carlos Marx . Por votación directa de todos los ciudadanos de la República ha sido elegido titular de este importante ministerio el barón de Montesquieu; quien ha procurado, con mi designación. cerrar el paso a las exageradas aspira ciones del partido francés.
De Tomás Paine al diputado Piñeiro (I)
sevillano, que le había injuriado con la mayor de las ofensas que cabe ina un inmortal. ferir
Pero todo fue inútil. En cuanto comenzó a hablar la superioridad mental, única autoridad que aquí reconocemos, tuve que inclinarme. El clima de Sevilla disculpaba la ofensa del clan sevillano. Las distintas CIr cunstancias de la reforma constitucional inglesa y de la independencia americana, con relación a las de la Revolución Francesa, explicaban el empleo de la metafisica, en lugar del sentido común, en las constituciones latinas: Aunque; si he de decir la verdad, sólo la última razón fue para Hungría y otros países del Este están mirando como modelo la transición española, a pesar de su fracasada exportación a Brasil y Ar gentina .
bedeciendo, pues; a rior, que me despidió diciendo no olvides que <democracia es amor a la igualdad), acabo de Ilegar a este pequeño lugar, que vosot: 3s llamáis <este nosotros España, con la esperanza de nosaos cir un poco de sentido común en vuestras raras costumbres políticas; de impedir que vuestro comporta miento político pueda servir de norma de conducta universal. Sobre este último aspecto tengo la suerte de contar con el apoyo de Kant, que me ha procurado valiosos informes sobre el origen de la incapacidad de los españoles para entender su imperativo categórico, y sobre la causa del prestigio internacional del modelo de transición, que sólo es una cuestión de propaganda de las potencias (aquí seguimos llamando así a los arcaicos Estados nacionales europeos) que se lo han impuesto a España. Especialmente Alemania no soportaba la idea de que un pueblo europeo . lograra desembarazarse del totalitarismo sin intervención de fuerzas armadas extranjeras; y pudiera negociar desde esa situación de superioridad moral su entrada en el Mercado Común. Tanto repugna a país)
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Thomas Paine, (1737-1809), fue un escritor americano de origen inglés autor de <El Piñeiro (a la derecha), es diputado de la asamblea autonómica de la Comunidad de abandonó sin devolver su escaño para fundar el PRIM, Partido Regionalista Independiente de Madrid
Kantla fórmula del consenso entre totalitarios y demócratas, impuesta por Willy Brandt, Helmut Schmidt y Henry Kissinger homologables alumnos españoles, que piensa vetarlos cuando soliciten en nuestra República. Kant sigue siendo tan grande en estas cuestiones morales que mucho me temo ver a estos tres politicos vagando eternamente como almas en pena en pos de la gloria sin poder entrar jamás en ella.
perio-
Te que disculpes la intromisión de este espíritu desconocido, debida no más (no puedo evitar el uso de este gracioso giro de idioma que aprendía de Miranda) mi mandato_imperativo de aclarar el que tras ciende a tu persona. Por cierto, antes de salir de mi República solicité consejo al asesor de asuntos hispanos, el inmortal Ortega, a quien no sonsacarle más que un monótono, repetido y enigmático es estoy sólo puedo confiar en mi sentido común para enfocar correctamente el do a tus compatriotas. pude
distas intelectuales, salvo el novelista Molina Muñoz, te culpan de haber arruinado, con tu apropiación de la soberanía popular, la clase política y al sistema que vosotros Ilamáis democrático, pero que en mi
Tu respuesta a esta acusación debe ser la misma que da mi jefe Montes quieu a quienes explican la historia por anécdotas: <Si el azar de una traición personal, es decir, una causa particular, arruina a un sistema tico, existe una causa general que hace que el sistema deba perecer con una sola traición personal.> polí-
El Presidente de vuestro Gobierno elecciones a Piñeiro, acabar con el piñeirismo No es verdad Con vuestra Constitución y con vuestra electoral habrá siempre compraventa de escaños porque es de sentido común que así sea. Vuestro antiguo caciquismo compraba a electores El moderno, mucho más eficaz, compra a los elegidos. Esta es la diferencia entre vuestras antiguas instituciones liberales vuestra actual posooderniberalecoliberal. los
El Presidente de vuestro Gobierno mortal ha tenido que reconocer públicamente que la Constitución ampara y protege tu apropiación de la soberania popular, es decir, ha reconocido que una causa general piñei rista debe necesariamente producir piñeirismo como efecto. Tú no eres causa de nada. Sólo eres efecto de la Constitución que te ha engendrado. Quien no quiera el efecto; que supri ma la causa. Mientras la Constitución no cambie, tú no tienes que cambiar . Este es nuestro sentido común.
n segundo lugar; la acusación lanzada contra ti es falsa. Los mortales tenéis una sentencia de justicia popular, que aquí usamos mucho para perdonar eternamente a los plagiarios de segunda mano; según la cual el ladrón de un ladrón tiene cien años de perdón. Tú no has podido robar soberanía a quien no ia tiene. Cuando está el mandato imperativo de electores , como dice vuestra Constitución; y cuando la votación se hace por el sistema de listas, abiertas 0 cerradas, como dice vuestra electoral, la soberanía reside en los dirigentes de los partidos políticos; que con estos mecanismos iecnológicos la usurpan à los electores. Tú has robado soberanía a un partido de derechas para venderla 4 otro partido de derechas. El elector ni gana ni pierde nada. Esley
Si necesitas más aclaraciones no dudes en invocarme por el procedicribir al director de este periódico, indicando en el sobre del inmortal Paine)
taba usurpado y sigue usurpado. Esto es para nosotros sentido común
Pero en tu caso personal concurre una circunstancia que justifica por sí sola mi intervención y tu probable absolución Sólo el azar te ha colocado en la rara y excepcional situación de poder identificarte como el diputado <más uno) (+ 1) que da la mayoría en caso de empate; es decir, momento en que te identificas como el diputado <más unoy te ha pasado lo mismo que a todos los que, por cual quier razón humana 0 divina, se han encontrado investidos de soberanía: te has sentido soberano. Como tal, puedes darle el poder uno u otro partido siendo la soberanía una con ella . Toda la clase politica y todo el sistema constitucional des tú tienes de ti mismo y de la soberanía. Por ello te digo que si has arrui nado a la clase política Y al sistema constitucional es porque ambos son, como tú, victimas de Rousseau verdugos de electores. Es de senuido común que un sistema así concebido se desmorone tanto más de prisa cuanto más perfeccione su funcionamiento. La reforma de la electoral, cambiando las listas cerradas por listas abiertas, precipitará su caida porque disminuirá el poder coactivo de los dirigentes de partido sobre los candidatos, sin aumentar un ápice la confianza del elector . ley
Elernamente
El caso es que el aristócrata Montesquieu está muy agradecido a España. y en especial a Sevilla , por haberle permitido descubrir el origen de la miseria de este pueblo en la quimera monetaria del comercio con las Indias, que aún perpetúa simbóli camente la Torre del Oro, y realmen te el Banco de España. De este germen brotó luego <El espíritu de las obra que goza de gran predicamento, como era de suponer, en esta República tan espiritual. Por este motivo el ministro me encomendó, como primer servicio, que regalase a los españoles, y en particular a que a su juicio yo tengo en abundancia y ellos más necesitan: sentido comun Este capricho del poder me pareció un despropósito que contrariaba, además mi vehemente deseo de impedir a tiemla introducción de las libertaen los demás sistemas socialistas burocráticos; conduzca una reconstitución libea ral de las oligarquías. Consideré absurdo sentido común à unos los españoles; que sido de concebir y capaces que ninorganizar un nar: convertir de la sobede la voluntad general y lucratiranía vo negocio personal. merecían tal del clan donación por la