n un ambiente social de versaly, como se decía unien Francia, a principios situación estaba ya lejos del entusiasmo de julio de abrió, dos meses antes, la Esta de la nobleza y del clero y cl natural de los diputados en una sola retardaron la Los diputados del cntonces, 'política 1789, que los egoísmo reu nión Esta una

El que ser reLuis XVI habló clara y 23 de junio marcó los límites de La sesión real de bles: Iibertad individual y de las reformas aceptaadministrativa. prensa; descentralización Ios aprobación por los Estados nerales de impuestos y de la deuda pública, guante tuvo cogido igualdad giados.

fuerza de su razón teórica, retaron confiados en la clero constituyéndose ellos solos a la nobleza y al En una sesión de junio; la diputación común se que terminó el 17 quc declara ban Tercer Estado, cional. leyes rantía

Luis XVI declaró rentes a antiguos y constitucionales de próximos Estados Generales, propiedades feudalas

Confirmó el privilegio de 1a casta acistocrática el acceso al mando la a rligión. para

Este feudal del monarca tue decorado tro del salón con la ausencia del ministro denfuera del palacio con la presencia del Necker y tar. Los diputados comunes aparato miliimular su derrota. trataron en vano de disgolpe

En consecuencia; declaró inconstitucionales las dccisiones de la Asamblea Nacionai y amenazes con presa sólo yo haré cl bien de mis pueblosesolomo consideraré su verdadero representanoe; yo

~Estamos aquí por la fuerza del pueblo = moverá lafuerza de las ysólo nos (Somos yès) hoy

Toma de la Bastilla La

  1. feudal de Luis XVI Golpe

ANTONIO GARCIA-TREVIJANO

aprobación de su agenda: organizar una guardia burglesavaonstituir una verdadera comunguaranacopni aleja- a ser los más grandes generales dc la historia milaar ds el Ejército: Los guardias franceses rehusarop en en dos salieron de los cuarteles para acudir metieron no obedecer órdenes contrarias a Asamblea Nacional si Ios regimientos alemanes suizos entraban en París. Franlas

La fermentación que produjo frentes revolucionarios. El día 25 en tres burgués se organi zen el Hotel de la Ville; Los 407 electores que habian clegido a los diputados derrotados en Versalles lomaron su relevo. Él frente militar se dados permanecían retenidos desde los solAsamblea Nacional. El el desafio de la en el Palais frente popular se concentró acudía Royal , donde una abigarrada multitud para seguir los acontecimientos de Versalles yescuchar las inflamadas arengas de jóvenes periodistas como el prematuro republicano Camilo Desmoulins. frente

Los más radicales; Bonneville (traductor de Shakespeare) y el periodista Carra, consiguieron la

Esta intensa agitación de la capital y la manipula niente del Reino; empujaron al bajo clero y a la facción a inutilidad de mantener ya la separación indujo a Luis XVI a ordenar el 27 de junio ai 'resto de la nobleza y de la jerarquía eclesiástica que se integraran también en la Asamblea Nacional. Fracasada su batalla política; e1 rey concentrólisu estrategia contrarrevolucionaria en el golpe militar que había empezado a preparar el día antecon la orden a seis regimientos suizos nes de marchar sobre París. y alema rior;

La mayoría de los historiadores considera el período transcurrido desde el 5 de mayo, en que se inauguran los Estados Generales, hasta el 27 de junio, en que triunfa la tesis juridica de los comunes, como el primer paso de un solo y único movimiento revolucionario de la burguesía contra cl feudalismo. ha perdido vigencia el mito de la Revolución Hoy como histórico. Modernos historiadores tratan a este primer período como una discontinuidad histórica con suficiente entramado para constituir una revolución autónoma, 1a de los abogados. bloque

los sorprendente; dada la voluntad real de igualar votos, fue la negativa de la nobleza y del clero a reunirse con los comunes y la mala fe de Luis XVIal apoyarlos en su pretensión de votar parados. por órdenes se-

La verdad, sin embargo; es muy otra. Sea cual sea elconcepto que se tenga de reforma 0 de revolución, antes del 27 de junio no se dieron ni la una ni la otra, Sólo existió una batalla política. La del ministerio Necker contra la nobleza y el clero. El aliado de los privilegiados en esta batalla fue la Corte. Elde Necs el Tercer Estado. El ministro obtuvo del rey que duplicara el número de diputados comunes para igualarlos con la suma de los dos privilegiados. En quEd Orleans. ker,

Es extraño, es la cultura incomprensible que un hombre de la yexperiencia de Necker no se percatara de causa de su fracaso.

El Tercer Estado era aliado natural de un proyecto de reformas liberales Necker en derechos, y de igualdad de to pero no de un ministro del Estado absolu rarquía social.

Varios años después se dolía de que, siendo el problema del déficit el que había convocado a los comunes recibieran con tanta frialdad su discurso de 5 de mayo.

El déficit del Estado era el tesoro de la nación; es decir, de la Revolución Sin déficit, la reforma constitucional no era necesaria al Estado: Sin déficit, salvo para aprobar

El clima de libertad de expresión en la redacción de los <cahiers de doleances) y en las elecciones; que había propiciado el propio monarca, hicieron imposible la solución tecnocrática de la crisis:

El cambio de opinión del rey, que grandes historiadores atribuyen a su carácter mudable 0 influen ciable, revela más bien una mayor sagacidad para percibir lo que su ingenuo ministro no vio: si con manipulaciones técnicas cl déficit quedó reducido a 56 millones y la necesidad de un préstamo a 80, ipor afrontar el riesgo dc una reforma institucional? qué

La fuerza política de los comunes, su probabilidad razonable de alcanzar por consenso una reforma liberal del <ancien règime) , estaba precisamente en la permanencia del déficit.

El éxito técnico del banquero fue la causa indefectible del fracaso político del ministro La solución financiera convirtió la polémica en un pretexto que consumió un tiempo precioso en discusiones juridicas que la situación de miseria social y de espe ranza política no podían sin mudar el consen so inicial en frustración revolucionaria. El tema legalista del voto por cabeza a ser la primera con signa revolucionaria. gastar pasó

n el combate por el voto individual la buena E fe, el derecho estaban con los comunes. Pero el liderazgo no correspondió a los abogados (Mounier, Targuet, Bamave), sino al vizconde de Mirabeau y al abate Sieyès.

La batalla ker y la nobleza, fue ganada por la reina y la jerarclerical. polít quía

El gran momento tampoco fue el día del jura mento ni el de las frases brillantes, sino ese 17 de junio en que Sieyès impuso una doctrina que usurpaba la soberanía no sólo al monarca, por eso le siguieron los comunes, sino a sus propios electores, de lo que no fueron conscientes los diputados que se opusicron para no provocar al soberano real .

La batalla jurídica terminó en una extraña victoria del Tercer Estado el día 27 de junio a partir de este día se acabaron sus posibilidades de liderazgo . Reunidos en una sola Asamblea con toda la nobleza y todo el clero; la relación de fuerzas daba la iniciativa a la facción liberal de la gran aristocracia. Le pasó a la Asamblea 1o mismo que a Necker. Su éxito especial acabó con su potencia neral. y prestigio ge-

En breve; lo que realmente sucedió en este periodo inicial fue: un <cambio gótico) en las institu ciones; que dejó resentida a la nobleza; una prepa ración militar de la contrarrevolución; que dejó encantada a la Corte; una preparación insurreccional de la defensa ciudadana de París; que dio la alternativa política al cu po de electores una reunión común burgueses; y en Asamblea Nacional, que bloqueó a <os comuness y dio a la gran aristocra cia la posibilidad de un desquite que debilitara ai trono en su provecho. Las jornadas siguientes la toma de ía Bastilla van a madurar 1a conciencia politica de un frente burgués revolucionario, de mocrático y municipal, que será desviado de curso el día [4 de julio su un crimen atrozmente legitimado . hasta

Nada más conocer el golpe feudal del monarca Icunirse . prohibición de