a incomprensión habitual de los intclectuales 1 del fenómcno del poder, su fascinación ante afectar a la visión de unos acontecimientos tan Ilenos de enigmas como los ocurridos en 1789,y de un personaje tan voco y complejo como cl vizcon de de Mirabeau. cquí

Cuando se trata de conocer la historia real quc tencr la modestia de dejar hablar ante todo a los acontecimientos: Para captar a Mirabcau quc observarlo en ese momento decisivo para Europa en que tradición y revolución se unen en Asamblea Na cional. hay hay

Ni la Revolución Francesa fuc lo que nos cuentan hoy los historiadorcs del bicentenario; ni la toma de la Bastilla tuvo significación histórica cl día 14, ni Mirabeau puede scrvimos de arquetipo para definir, scr considcrado ccmo el más resplandecientc instala en la revolución para haccr la contrarrevolu tica dc la dcrecha. pucde políc

Lajomada del 27 dc junio fue crucial para el porvenir de la Revolución.Aparentemente simboliza el triunfo de los representantes del cstado Ilano cn su pretensión de votar por cabeza en una sola Asam blea. Realmente señala cl momcnto dc la traición de los diputados 2 sus electores; a la causa de la liber tad.Es histórica del consenso ley

El euforico optimismo de la victoria jurídica será aprovechado por Mirabcau para embarcar inconscientemente a la Asamblea Nacional en el golpe = litar que Luis XVI se dispone a asestar al pueblo de mi-

El plan contrarrevolucionario de la Corte dependía tanto de la actividad de los mandos del Ejército; en manos de la nobleza como de la pasividad del pueblo de París; dinamizado por los 407 electores de trito. Si los guardias franceses, el electorado bury el pucblo consiguieran hacer frente común a degeneraria en una guerra civil que se transformaría en nacional contra un ejército extranjero. Era fundamental evitar ese riesgo. gués guera

Para la ejecución del plan militar, el ministerio moderado y liberal de Necker sería sustituido por un ministerio duro y fiel. Pero no antes de que todo estuvicra a No había que prevenir a la población y darle tiempo a organizar su defensa. El rey tenía que retener unos días a Necker. punto.

pueblo está soliviantado; alarmado contra E complot de los aristócratas, dominado por el pánico de la inminente da de los regimientos extranjeros al mando de esa misma nobleza que había boicoteado durante 50 días la reunión de los Estados Generales. La Asam blea Nacional, foco de la atención nacional, debía paralizada y enmudecida Ilega-

Al instante mismo de completarse la Asamblea consigue embaucarla con uno de los discursos más inteligentes y deshonestos, más brillantes y pcrvcr808, más hábiles € insidiosos, más confiantes y más traidores que el talento puede concebir. Convirtiéndosc en <relaciones tras éste prepara su golpe militar contra el pucblo de París, Mirabcau logra una (Declaración de la Asamblea Nacionabr destinada a confiar y desarmar a los tres frentes de resistencia que se estaban organizando en París. Su discurso para medir esta <Declara ción fue un modelo táctico de astucia psicológica y ficción política

El rcy ordenó a la nobleza clero que se reunie ran en ella para impedir que los comunes se orienta sen hacia la minoría liberal de la nobleza El hombre fuerte de la Asamblea, comprometido con el duque dc Orleans, debería ser ganado para cl rey No hizo falta El genio de Mirabeau demostró que podía scrvir a todas las causas al mismo yquc todo en él era falso, incluso cuando decía la verdad yal tiempo

Los diputados del pueblo, a difcrencia de éstc, di-

La toma de la Bastilla un error y un crimen

  1. Mirabeau 0 el contrarrevolucionario

ANTONIO GARCIA TREVIJANO

ce Mirabeau, <juzgan sanamente los objetos y no son engañados por las apariencias. Donde los representantes de la nación no han visto más que un error de la autoridad (el golpe feudal de 23 de Junio) el pueblo ha creído ver una decisión formal de atacar sus derechos y sus posesiones:

Es un deber sagrado para los diputados invitar 9 sus clectores a descansar enteramente sobre ellos el más su confianza ha estado mejor fundada.La tran quilidad de 1a Asamblea devendrá poco a poco la iHan visto en las miradas mismas del rey, han sentido en el acento de su discurso cómo este acto de yde violencia hacía sufrir a su corazón? ;Han juzgado por sus propios ojos que él es el mismo cuando quiere el bien, el mismo cuando invita a los representantes de su pueblo a fijar una manera de ser equitativamente gobemados; y que cede a impresiones ajenas cuando restringe la generosidad de su corazón, cuando retiene los movimientos de su justicia natural? rigor

'irabcau pide al pueblo toda su contribución al mantenimiento del orden y la autoridad para que, <cualesquiera que sean los acontecimicntosv , pueda justificarse ante sí mismo de que al menos ha penanccido en la moderación y la paz

El contenido de la Declaración es un fulgurante cjemplo de aberración Los hérocs de la libertad, los juramentos del 20 y del 23 dc junio al pueblo quc se convierta <en promotor de la subordinación) a las autoridades reales que marchan militarmente pidcn contra éL, no en calidad de enemigos sino como mediscrepantes de opinión. Una capitulación tan flagrante de la Asamblea no estaba al alcance de un hombre corriente. Necesitaba la argumentación disparatada de una elocuencia genial .

El historiador Edgar Quinet consideró en el siglo pasado que esta (mentira)) de la Asamblea Nacional al pueblo no será necesaria, y que si hubiera dicho toda la verdad, si hubiera revelado la responsabili dad directa del rey; la Revolución habría evitado muchas de sus dificultades y sufrimientos. En cambio, el socialista Jaurès juzgó conveniente esta mentira para que la Asamblea pudiera resolver su problema de conciencia mediante una ficción política: suponer que la voluntad verdadera del rey era favorable a la Revolución para poder atacar sus actos como si estuvieran inspirados por la perfidia de la Cor te.

(jQué funestos son a la libertad quienes la creen sostener por sus inquietudes y sus revueltas! Se exa gera mucho, señores, el número de nuestros enemi -gos_ quienes no piensan como nosotros están lejos de merecer por esto este título odioso. Conciudada nos que no buscan, como nosotros, más que el bien público, pero que lo buscan por otra ruta todos estos hombres merecen consideración de nuestra parte. No que degenerar en querellas de amor propio, en guerra de facciones, diferencias de opinión: En su nombre y en el nuestro os recomendamos esta dulce moderación de que ya hemos recibido los frutosy . La Asamblea ataca a los defensores del pueblo de París y presenta a los señores feudales como meros disidentes de opinión, no como adversarios de intereses. hay

La ilusión de Mirabcau de encontrar consenso constitucional, haciendo del rey el jcfe de la Revolución; se vino al suelo tan pronto como la había levantado. El día 30 de junio varios miles de ciudadanos liberaron de una prisión militar a once soldados quc habían prometido no obedecer órdenes contrarias la Asamblea , Ilevándolos triunfo al Palais Royal. La solidaridad de los cuarte les de la Guardia francesa con el pueblo parisino se fraguó definitivamente:

Ante la protesta de varios diputados Mirabeau propuso otra vez pedir moderación al pueblo. Afortunadamente, el diputado más sincero y valiente de toda la Asamblea, el bretón Le Chapclier, impidió esta gravísima iresponsabilidad . <Sería peligroso testimoniar una insensibilidad cruel. ;Cuál es el orí gen de las revueltas que estallan en París? Es la sesión real . Es el golpe dado a Ios Estados Generales: Es esta especie de violación; esta usurpación de la autoridad ejecutiva sobre la legislación). Arrastrada por la emoción de la sinceridad, la Asamblea cnvió una delegación al rey en solicitud de clemencia.

AI csta noticia a Versalles, el rey ordenó que otros dicz regimientos alemanes y suizos marchasen a París. La delegación de electores que acude a la Asamblea para que intervenga en favor de los soldados no consigue ser recibida. Un motín en los cuarteles; una prisión militar asaltada, todo el pueblo de París movilizado en defensa de estos soldados cra un asunto menor al lado del respeto de Mounicr al prinicipio de no intervención de la Asamblea en los asuntos del ejecutivo. Ilegar poder oncedida la gracia el 3 de julio; el rey se diri ge a los diputados: <No dudo que esta Asamblea dará una igual importancia a todas las medidas que tomó para restablecer el orden en la capital: Si el de licencia y de insubordinación continúa creciendo se terminará quizá por descono cer el precio de los generosos trabajos a los que los representantes de la nación se van a consagrar . La amenaza de disolución es ya directa. espiritu

Otra vez va a encontrar Mirabeau la más alta ex presión de su talento para arrastrar a sus oyentes con otro discurso genial, que no logra esconder del todo la oculta disponibilidad de la Asamblea para legiti mar al vencedor de París.

Nadie dudaba en Versalles de la inminencia del golpe militar contra París ni de la trampa tendida a 1a Ásamblea. Si se solidarizaba con el pueblo sería con el rey perdería por completo la confianza de los electores y su credibilidad ante la opinión:

<iEs, pues, a nosotros a quienes que prender si el pueblo que nos ha observado; ha murmurado? Yo no he dudado jamás que la nobleza se interpondrá entre nosotros y las bayonetas, no es a ella a quien temo; yo los conozco, los consejeros pérfidos de estos atentados a la libertad pública, y juro sobre el honor y la patria que los denunciaré un día). hay

La respuesta del rey el 11 de julio; el mismo día que ordenó a Necker abandonar Francia, reveló que el golpe militar era cuestión de horas. <Es necesario que uso de los medios que están en mi potencia para restaurar y mantener el orden en la capital y en da en París el domingo 12 de julio; será el fulminan te de la insurrección haga

La Asamblea acuerda, con el voto favorable de toda la nobleza, conjurar al rey a que <reenvíe a los soldados a los puestos de donde vuestros consejeros los han sacadoy. La aristocracia, que tiene el mono polio del mando en el Ejército; retira su apoyo tico al golpe de la Corte y del monarca contra el pueblo. polí -

Nada tiene de extraño que el movimiento defensi de las masas populares; sin dirección política de la Asamblea, desanrollase un espontaneísmo revolu cionario que asaltara la Bastilla improvisadamente, sin darle especial importancia, cometiera crímenes gratuitos y celebrara macabramente el descabeza no debe, no puede justificar es lo sucedido al día si guiente tanto en la Corte como en la Asamblea vo