La toma de la Bastilla, mito 0 realidad

a creación de mitos no €s atributo exclusivo de los pucblos primitivos. del hombre siempre ha mantenido dividi difercncias con una fuerte cohesión interior. Los mccanismos biológicos que posibilitan y condicioprodigiosa de fabricar consenso por medio mitos unificadores: 'cial nan maquina

El origen legendario dcl mito primitivo permitía sin mcdiaciones voluntarias, produjera directa ra alcanzar esc mismo resultado; necesita la media consciente del conscnso político. Si éste no al tera significativamente la realidad histónca, cl mito fundacional comunica una profunda estabilidad evolutiva al consenso social.Pero si el conscnso politico sustituye la realidad histórica por una ffbula significado de 10 rcal la socicdad sc verá condenada a sufrir la violencia institucional y la propaganda ideológica para que el mito fabuloso 'cumplir su función. ción que pucda d Eitosyon conocimiento racional cn las socicdades modemas no ha eliminado la nccesidad del mi to, sí ha cambiado la función que desempeñaba en €l proccso de constitución y mantenimiento de las formaciones sociales pero

una rcalidad histórica ocurrida el 4 de julio de 1776, ennoblecida y embellecida por el recuerdo de un mítico conscnso político de honcstidad y valen tía fundadoras dc la naciónLa identidad sustancial entre la rcalidad y el mito ha pemitido la adapta ción del consenso originario a los grandes desafios de la guena de scccsión y de la scgregación racio nal

La rcalidad de lo sucedido en París el día 14 cs bicn conocida Pero la historia no cómo lución el día 15, ni por qué tuvo que ser solemnemcnte consagrada en los días 16 y 17 de julio de 1789 . explica na -

La toma dc la Bastilla es el ejemplo más notable del tpo bastardo de mito modemo. La diferencia sustancial entre la ralidad del día 14 de junio de 1789 y el mito fabuloso creado en los tres días siguientes hizo imposible el dcsarrollo fico de la democrático Y, en consecuencia cl de los Estados que se legiti man como el nuestro; en el bicentenario mito pací hoy

Sin esta fabula la jomada del 14 de julio habría pasado a la historia como lo que rcalmente fue. Nadie tuvo cse día conciencia de que se estaba reali zando, con el asalto a la Bastilla, algo trascendental. Ni siquiera era un objetivo táctico en la batalla entre la Corte y la Asamblea Eldía 14 fue la simple con tinuación de una insurrccción defensiva de la alta y media burgucsía de Pars comenzada el día anterior .

Por razones de necesidad vital los clectorcs bur guescs se autoconstituyen cn Comuna municipal y asambleas de distrito. Designan un comité permanente. Forman una milicia burguesa Piden a la Asamblca que apruebe esta iniciativaObtiencn del preboste municipal Fressellcs autorización para reoponcn a la masa popular que, agitada por los agen tes del duque de Orleáns controlados por Choderlos dc Laclos, desvía hacia la Bastilla al cortejo que re gresaba de los Inválidos.Ncgocian con el gobema dorde la fortaleza, el marqués de Launay, la entrega de pólvora y la integración de una guardia burguesa cn la guarnición de la Bastilla No participan en el insensato abordaje de la desordenada multitud de artesanos, soldados y pequeños burguescs que entra

ANTONIO GARCIA-TREVIJANO

en un patio interior donde es fusilada impunemente por la guamición suiza, dejando más de ochenta muertos y otros tantos heridos. Se oponen a que una columna de trescientos soldados de la guardia fran cesa al mando del tenicnte Elie, y unos mil ciuda danos; la mayor parte artesanos, marche a la Basti Ila con los cuatro cañoncs recogidos en los Inválidos: No toman parte cn las negociaciones para la ca pitulación de Launay. Y quedan horrorizados cuan do la furiosa multitud, que deseaba vengar a suS decapita al gobemadory al preboste de la villa y pa sea en triunfo hasta el Palais Royal sus cabezas ensartadas en picas.

a impresión que este día dejó en la conciencia ciudadana está descrita por el testigo de ex'cepción Saint-Just . <No sé que se haya visto jamás, salvo en los esclavos; Ilevar el pueblo la cabeza de los más odiosos personajes en la punta de lanzas, beber su sangre, arrancarle el corazón y co-

En la jomada del 14 es facil distinguir una acción principal y premeditada, la de los electores burgueses; una acción incidental e improvisada, la de los artesanos y soldados, y un crimen pasional, el de la masa desesperada y vengadora.

electores hicieron lo imposible para legiti marse con una autorización de la Asamblea Nacio nalPero este órgano representativo estaba paralizado desde que la nobleza y el clero se integraron en éL (revolucionarios de juramento) se a intervenir en las cuestiones del poder ejecutivo del monarca absoluto. Sólo al final del día 13 el diputa Los negaban Los

La acción principal de la burguesía tenía como fi nalidad defenderse a sí misma, y al pueblo de París; contra el golpe militar que el rey anunció para man tener el orden público. más inteligente era supri mir el pretexto; suprimir el desorden público provocado por la dejadez de la policía y por el celo de los aduaneros, que impedían 0 retrasaban el suministro dc alimentos a la Lo capital .

autoriza do bretón Le Chapelier arrancar esta ción a la Asamblea La organización dc la Comuna municipal, la constitución de un ejecutivo local por los clectores chocaba frontalmente con la idea de sus diputados de limitar la revolución de la Asamblea Nacional a la sola conquista del gislativo. pudo poder poder

Antes y después de esa fecha ocurrieron hechos parecidos que salvo los historiadores; nadie recuerda El asalto y pillaje de la fábrica de papcles pintados Reveillon del día 28 de abril produjo más víctimas que cualquiera de las jornadas revolucionarias posteriores. El día 22 de julio otra vez la (masa Foulon y arranca el corazón a su yerno Bcrtier, intendente de París Y otra vez un testigo de excep ción; el joven Babeuf, expresa la ambivalencia de visto pasar esta cabeza de suegro y el yerno conducido detrás por más de mil hombres armados... en medio de doscientos espectadores que lo apostrofaban y se divertían con las tropas de escolta. Cómo esta alegría me hacía mal! Estaba a la vez satisfecho y descontento. Recogen y recogerán lo que han sembrado, porque todo esto; mi pobre mujercita, tendrá continuaciones teribles, no estamos más que en el principio). mil

El error incidental, el intento espontáneo de tar la Bastilla y el crimen pasional que siguió a la capitulación dél gobernador no podian definir, ni caracterizar como revolucionaria, a la jornada del 14 de julio. asal -

Aquí está la respuesta al enigma que los historia dores silencian Mientras Babeuf sabe que la Revolución no ha hecho más que empczar, el rey y la de la toma de la Bastilla, darla por terminada. In ventaron una Revolución no había existido para conjurar la que podía existir . que

El proceso fabulador lo inicia Luis XVI, quien escribe al rey de España Carlos IV, para hacer constar oficialmente a las monarquías europeas, que todos los actos realizados a partir del 15 de julio no son imputables a su libre voluntad y consentimien to. El simula confiar en la Asamblea Nacional, que esperaba y temía una inmediata represión mili tar, presentándose de improviso ante ella para roque comunique a París su orden de retirar las tropas y que le ayude a mantener el orden. Tan pronto como pronuncia <soy yo quien me confio a vosotrosy , el entusiasmo y el consenso son instantá neos. La revolución está consumada. El es su jefe. Rey garle Rey

En pleno régimen feudal, en plena monarquía ab soluta, la insurrección municipal de los electores de París no era suficiente para modificar la relación de fuerzas, realmente existente, en sentido favorable a una nueva constitución del reino. Había que alterar ficticiamente esta relación: Exagerar el significado de las acciones incidentales y criminales del 14 de julio. Transformar la revuelta en Revolución. Hacer de la Bastilla el símbolo de la monarquía absoluta Convertir el asalto a una 'prisión semiabandonada en la <toma de la Bastillay, en la conquista del Estado. El crimen será violencia revolucionaria. Los asesi nos, héroes.

La Asamblea ha de legitimar y asumir como prO pios el error y el horror del asalto a la Bastilla Ese mismo día envía una delegación de 88 diputados a felicitar a la Comuna insurreccional de los electores, esos mismos electores a quienes antes no quería ni siquiera recibir. El presidente de la Asamblea, el cientifico Bailly; pasa a ser presidente de la Comu na de París; y el aristócrata Lafayette, comandante general de la milicia burguesa, denominada guardia nacional El arzobispo dc París; cl conscicro de la la destitución de Nccker gracias ipor los hechos de la soberanía de los electores por la Asamblea la voluntad cierta en su La Asamblea fegitima y glorifica el error y el de la nación, porque es la Nación; es decir, de Laufos ha cometido. Las cabezas del marqués la Nanay y del ción había conferido a los diputados tuyentes del Reino. yel

mientras parten siguiente; 16 de julio, minispara cl exilio la mitad de la Corte; el terio Breuteil y el jefe del ejército, mariscal Broglie, cl rey y la Asamblea Ilaman con urgencia a Necker, Bailly y Lafayette toman posesión de sus nuevas funciones.

El mito fabuloso de la toma de la Bastilla tió a Luis XVI y a la Asamblea Nacional organizar una Revolución, con una Monarquía constitucional que retuviera el poder ejecutivo y el judicial y que compartiera con la representación nacional el legislativo. Pero este simulacro de revolución por consenso, esta glorificación de un error de esponta neidad de una pequeña masa del pueblo sin conciencia política, esta santificación del crimen; no podían dejar de producir errores y crímenes mayores. permi poder terminó también El proceso fabulador del mito lo Luis XVI, visitando el día 17 a la Comuna insurrec cional de París y diciendo <yo apruebo el establecique la Asamblea negó hasta el último segundo.

El mito fabuloso de la toma de la Bastilla fundó la práctica y la teoría de las revoluciones y contra rrevoluciones europeas, sobre la falsa creencia de que el Estado es un aparato extemo a la sociedad que se tomar, con violencia 0 sin ella, di contra la burguesía 0 contra la clase obrera, 0 simplemente contra el pueblo. Tomar el Palacio de Inviemo marchar sobre Roma, ocupar electoral mente el Reichstag, conquistar el poder Itico y utilizarlo desde el Estado para controlar la sociedad han sido y son monstruosas aberraciones doctnnales que traen su causa de la mítica toma de la Basti Ila y que han ocasionado las mayores tragedias de la humanidad puede para rigirlo

La eficiencia de la propaganda ideológica del Estado y de la violencia institucional utilizadas la debilidad del consenso social fabuloso; ha sido tan grande que ahora, a diferencia de lo que acontecía en el siglo XIX, el peligro del sistema no está ya en cl sufragio universal, sino exactamente en su contrario. Una abstención electoral motivada por la opinión cada vez más justificada de que la clase política sólo aspira a tomar la Bastilla. Con error y con crimen. para suplir

Finalmente, la santificación del crimen; elevado a violencia inevitable de las masas revolucionarias, condujo a la institucionalización del terror que sepultó a la Revolución y a la violencia institucional de la razón (nacional) de Estado y del principio (antidemocrático) de autoridad que desnaturali zan la libertad de la sociedad civil y la moralidad del poder. hoy