sábado

Madrid

Fracaso revolucionario de la Declaración (1)

LA DECLARACION DE LOS DERECHOS DEL HOMBRE CUMPLE 200 AÑOS

ANTONIO GARCIA TREVIJANO

literalmente las mis Las ideas de Versalles parecían Pero sentido, mas que las de Virginia y Filadelfia su su empleo estratégico y su función política divergie- la elevación moral para vencer. Los retóricos vo, Los salir comprometidos un la movilización lonos hicieron un llamamiento a poLos intelectuales <invocaron más altamente a aleiarse ded pueble. La el reflejo la Constitución tenía que scr de la modificación de la relación de fuerzas, una vez derrotada y expulsada la soberanía del monarca inla realidad sería rede la Declaración; y de su consecuente Constinciode pular. que que

naturales del hombre fueron; para Los derechos de los defectos de los americanos, un medio corregir las Enmiensu primera Constitución: La segunda y das de 1791 introdujeron el mando y la idea realista de que todo abusa si no nado por otro poder. Para los franceses, los derechos naturales fueron cl fin constitucional del gislativo, bajo la idea optimista de que, por definisamblea 'podía abusar de su ción; la A no poder poder poder .

que todavía conserva amplia vigencia; fracaso revolucionario a la falta de madurez y de ex- ción Real de la Declaración dc Dcrechos Lo verdaderamente odioso de los crímenes que acompañaron cstos tres prostondamente inmaduro no estuvo cn cl delito oca sional, sino en su Iegitimación por el Rey y los dipu tados que lo santificaban.

Las dos últimas hipótesis, el defecto de acondiciones subjetivasv, se reducen en realidad a la falta donalento de 1os constituyentes: La simulación de Luis XVI estuvo siempre fomentada por la (táctica de la ficción de la Asamblea; empeñada en salvar imagen de un cuyo corazón deseaba regenerar su reino, pero cuya cabeza los perversos consejos de ía corte y la aristocracia. Como diseñador de esta imagen alcanzó Mirabeau su genialidad: Rey seguía

No ser históricamente probado el fraconstituyente de 1a Declaración sc debió a sevolución fue metida a la defensiva dentro de la Estado, y a que no de un movimiento consciente de ruptura desde la sociedad civil; como habec ocurrido si hubicra prosperado la iniciativa de Condorcet contra la convocatoria de los Estados Ge nerales; a través de una pirámide nacional de asam bleas de propietarios: que puede que surgió pudo

El talento se distingue por su capacidad para tomar y no la iniciativa en la dirección del movimiento constituyente Basta un conoci miento somero de la historia para saber que la Asamblea; salvo en los seis días siguientes al golpe de mano de Sièyes (17 de junio) usurpando la sobe ranía nacional, jamás tuvo la iniciativa. Aunque sí el oportunismo de rentabilizar políticamente; junto las explotaciones de violencia y las iniciativas espontáneas de unas masas abandonadas a su suerte político perder Rey, la Asamblea no conta sto no quiere decir dotados dirigir una re'Pero sí que no para calibrar en 'cada momento la situación de las fuerzas sociales Barnave, el primer intelectual que 'descubrió en la burguesía el factor social determinante de la situación revolucionaria; perdió sus posiblidades diri cuando justificó demagógicamente los asesinatos del ministro Foulon y del intendente Bertier (22 de con la famosa frase: <jes que su sangre era tan pura?y. que que gentes 'julio)

La comparación entre los tenores políticos de la Asamblea y los grandes talentos de la Revolución americana, Washington; Jefferson; Adams;_Hamil-ton; Madison; aconseja pensar en una causa social que explique el defecto evidente de condiciones subjetivas en la eta pa constituyente de la Revolución.

La Asamblea fue víctima de la profunda inmoralidad politica de Mirabeau; aplaudido } no seguido; de la enfermiza vanidad, pavor al pueblo; dogmatismo intelectual y oportunismo personal de Sièyes, seguido y no aplaudido; de las intrigas del Duque de Orleans; ni aplaudido ni seguido; del fommalismo ju rídico de Mounier, respetado y abandonado; y de la manía de grandeza y mediocre inteligencia de Lafaquerido y no escuchado. yette,

(Confieso no hacerme muy bien a esta expre sión los hombres scuisatss: un cierto pueque usan blo tratando de elaborar su libertad legal no está ma duro para la libertad. Los siervos de la tierra no están maduros para la libertad, y tampoco los hombres están todavía maduros para la libertad de conciencia. En una hipótesis de este la libertad no se producirá jamás, porque no se madurar para ia libertad si no se ha sido puesto previamente en i género puede

Los prohombres del 89 revelaron la misma clase de insensibilidad para percibir las relaciones sociales de fuerza; la misma dificultad de adaptación de la nueva situación que la ostentosamente mostrada por la típica figura del cindianoy, en contrasta con el dominio de las situaciones características del <crio- empleada luego contra el sufragio de los no 'propietarios; de los no contribuyentes y de las mujeres contra la emancipación de los esclavos; contra la independencia de las colonias; y, todavía contra la libertad-participación; contra la auhoxicco democracia formal , contra el sistema electoral de libres mayorías sin censo previo de elegibles. La Constitución española; al imponer el sistema demuestra el de confianza que la grado

Los autores de ia Declaración de Derechos actua ron con el indiano que vuelve à suyos para entrar en sociedad con un estatuio social adecuade a su reciente riqueza. Renegaron de la condición social heredada. Emigraron a un supuesto estado de naturaleza donde todos los seres tenían iguales derechos a J2 vida; a la libertad, a la ; Yavieron cargados con ese tesoro individual a la civilización de donde salieron: Llegaron al mismo punto de partida; pero revestidos de los ricos atribu tos recogidos en tan original excursión. Utilizaron tesoro de valores universales anudar nuevas su para relaciones sociales (sociedad civil) y para construir un nuevo edificio familiar (Estado) que preservara la riqueza de sus derechos individuales. Ios

Los hechos históricos tampoco favorecen esta interpretación reaccionaria. Antes de la huida de Luis XVI Varennes la masa había tenido más a instinto de la libertad y más sentido político que la Asamblea Sin la Bastilla; sin los' amotinamientos mucjeres parisinas a Versalles no es posible imaginar siquiera la abolición del feudalismo; que no estaba en el programa de la Asamblea, ni la popular aproba-

El triunfo de la revolución <criolla) de la Declaración de Filadelfia pone de relieve la causa social de los dcfectos subjetivos que causaron el fracaso de la Revolución <indiana) de la Declaración de Versalles: la educación ilustrada de los miembros de la Asamblea, su fe en la Razón como única arma de convicción revolucionaria, su impermeable insensi bilidad para percibir las relaciones sociales de fuerza, su confianza en el acuerdo de los poderes consti tuidos con la nueva riqueza moral del tuyente. El fracaso revolucionario de la Declaración expresa la imposibilidad histórica de una Revolución consenso. pOr poder idea no era nueva. Utopistas y filósofos ha cosas parccidas. La Declara espectacularmente revolucionario en maginado francesa modo cfecto

las circunstancias, nada edificomno anunciada; ponía el énfasis en el fin yno de realizarla. Lo decisivo el resulta enel descubrimiento repentino del Iado oculto de do El La relación de contemplada desde el gobemados. importaban cantcs; Revolución fue medio poder modo; la soberanía real se maridaba con la En el intelectual, Telémaco y Emilio, para altavoz que todos los seres humanos en derechos; y para limitar el fin del Esla preservación de esos derechos individuatado y los de libertad y resistencia a la Jes, hegemonia con pregonar iguales cran especialmente opresión

el efecto, la onda expansiva de este explosivo En conmovió de terror a todas la jerarcancillerias de Europa, y de esperanza, que Y a todos los pueblos del mundo. Francia una simple revolución histórica; como no y la americana; donde la socicdad civil con su sello liberal igualitario a la del estado; sino la revolución de la La entrada del estado de naturaleza en la descubrimiento quias _ perdura, Jun anunciaba impregnaría Constitución sociedad minoria .

Lo reconocemos, lo que realizamos de promesa revolucionaria son los desechos termidorianos y napoleónicos; cuidadosamente seleccionados Constant y los doctrinarios franceCon ellos, el sindicato de los profesionales del ha reconstruido la modema oligarquía neoli beral; el oligopolio del mercado político: No empresa intelectual de mayor interés que la 2ornsoger prcausa primordiai del fracaso constitude Declaración, efectivamente revolu cionaria . hoy que aquella poder hay, aquella yente

Cualquiera que fuese el resultado francés, triunfa fracasase en su propósito constituyente, el efccrevolucionario 0 de esta Declaración universal es[0 ineversiblemente producido, legitimado; con taba moral levantado el estusiamo tanto impresionó a Kant; Pero el fracaso no fue nndiferente para la suerte política a de las futuras gees las actuales el conocimiento de la causa de tragedia que malogró, en el teatro de los acontecimientos; la esperanza de emancipación. que para aquella

ónde estuvo el defecto? ;En la abstracción metafisica de su contenido? ;En el uso de materiales inadecuados para la construcción política proyectada? ;En la ignorancia y tenebrosa violencia de las masas? ;En haber seguido la estrategia reformismo de Necker en lugar de la rupturista de los tenores constituyentes? ;En la doblez y traición de Luis XVI?

La metafisica y utopía nunca habían sido, sin emcargas de profundidad que pudieran hacer naufragar a las constituciones revolucionarias de un nuevo orden político; sino más bien sus habituales compañeras de viaje.Desde la primera de Moisés a más abstraclas de Lenin 0 Mao. i algo to y gratuito que la idea de un Dios pactando nalmente una alianza con el autoritario representante de una tribu elegida? ; Existe cuestión metafisica más la de una Historia quc determina, elevada que clapara su propio desarrollo y cumplimiento; a una sc social elegida? bargo, Hay últimas perso-

La primera critica; la de la abstracción metafisica; curiosamente de los propios diputados de la Asamblea. El día 27 de agosto del 89, cuando íodos esperaban continuar el debate sobre los puntos pen dientes de la Declaración, Bouche señaló la contradicción entre <el orden del día y cl orden de las necesidades) , proponiendo <salir de la vasta región de al mundo real de la Constitución: Lo paradójico fue esos <mil doscientos metafisicos), que habían que de perdido sesenta días en la bizantina discusión si primero debía ser la Constitución 0 ia Declaración, aprobaran esa moción con unánime diligencia; partió

dc soberanía Además, Ios conccptos metafisicos pacional y voluntad general eran armas apropiadas para superar, o al menos equilibrar, la no menos metafisica idea de la <encaracióny de la soberanía en la persona del por la gracia divina: También sirvieron para ocultar con velos filosóficos la usurpación del poder constituyente por los diputados Rey objeción contrarrevolucionaria, la de La segunda , no se trataba de construir sobre un solar, como amcricanos; sino de reformar un valioso y antiguo cio, tampoco cs pertinente. pala -

real, más formnal que sustancial. más aparente quc