CARTADE ULTRATUMBA AL PRESIDENTE DEL GOBIERNO
Gansos sobre la ruta del Estado
TOM PAINE
co Miranda, que murió en una prisión de Cádiz (1816), escribió en 1794 1o que después la historia no ha hecho más que confirmar. <El pueblo no será cutivo) no emana inmediatamente de él y no habrá independencia (entre los poderes) si uno de ellos fuera el creador del otro: Dad al cuerpo legislativo; por ejemplo; el derecho de nombrar a los miembros del ejecutivo y no existirá ya libertad política Si nombra a los jueces no habrá libertad civil poder
Ipensamiento socialista también ha participa do en el combate contra la oligocracia dc par Leon Blum; que redactó su ensayo <A escala hbuma na) (1941)en una prisión alemana, expresó su inclinación hacia los sistemas de tipo amcricano 0 suizo, <que se fundan sobre la scparación y equilibrio de poderes); Y que tienen <además el gran mérito de sustituir la noción real de control a la noción un po-
En resumen, la mayoría absoluta €s buena en la democracia y mala en la oligocracia Yen cste asun to cuenta muy poco la mayor 0 menor capacidad de de el final de la guerra civil ningún pueblo europeo, salvo tal vez el alemán; ha demostrado más nabilidad) que el españoL <gober-
La respuesta a la otra cuestión, la dc por se qué
desde la sociedad civil la pretensión presiden cialde gobernar cómodamente con una ma yoría cstá originalmente basada en el profundo cambio reduccionista operado en el concepto de la gerar. niega amplia
Los renegados dcl socialismo estáis dando el paso definitivo a la simpleza, en esta vía reduccionista de la política hacicndo con Saint-Simon lo que Marx hizo con HegeL Habéis puesto del revés la relación producción-consumo Desde que el Gobierno y el Estado no cesáis de reducir <lo políticon y de aumentar en el mismo grado el dogmatismo científi cial reduciendo la política a economía politica y ocupáis
La tentación de reducir la política a uno solo de sus ingredientes ha estado presente siempre que la ciencia ha preponderado sobre la ideología dominante, en crisis Sucedió al final de la monarquía ab soluta con la fisiocracia de la producción agricola de Turgot Sucedió al final napoleónico de la Revolu ción con elssansimonismow de la producción indus del 71 con la cconomía estatal del marxismo. Sucedió al final del parlamentarismo con la economía nacional del nazismo. Sucedió al final del liberalismo con el keynesismo de la cconomía de desarrollo. antiecológicon la cconomía financiera de Chicago;
[iudadano Presidente: Por cortesía extraparla mentaria no deben quedar sin respuesta las 'preguntas que planteó en su conferencia sobre el adelanto electoral. ;Por qué los demás parti dos solamente se preocupan de que el partido ministeria] no vuelva a obtener mayoría absoluta en lugar de intentar conseguir para ellos dicha mayoría? ;Por los ciudadanos (los del los sindicatos no que gobieme cómodamente con amplia ma 14-D)y qué quieren yoría?
Bien se ve que estas dos cuestiones, aparentemen te similares; son radicalmente diferentes. La primera se refiere a las tensiones existentes en la esfera in tcma de la clase política La segunda a las relaciones del Estado con la sociedad civil. Formulando estas preguntas; Su Excelencia ha ido más allá de la iróni ca ridiculización de la impotencia de sus competi dores y de la vulgar cultura política de la transición; que evidentemente no sabe responder a semejantes inquietudes del poder.
finados razonamientos. Lo propio de la oligocracia d partidos es el reparto proporcional del poder en beneficio de la clase política, según las cuotas atri buidas a cada lista por los electores. Lo propio de la democracia es la separación y equilibrio de poderes, para que uno frene a otro, evitando el abuso y la conupción en beneficio de los derechos del ciudadano yde la sociedad civil. Lo característico del sistema oligocrático es el gobierno de coalición sin control parlamentario. Lo que distingue al sistema democrático es el control de comisiones del legislativo domina das por el partido de oposición. poder
Los partidos de oposición tratan de evitar la maabsoluta del partido ministerial por un doble motivo. Para transformar altruistamente la condición absoluta del abuso de relativa y para participar egoístamente en un abuso limitado a los méritos electorales de cada uno: Con mayoría abso luta se abusará absolutamente. Con mayoría relativa se abusará relativamente. Y es preferible la corrupción relativa a la absoluta, yoría poder
Cuando en un sistema oligárquico de partidos se produce la anomalía no prevista en la Constitución; de que uno de ellos alcanza la mayoría absoluta, como sucedió en España tras el todavía inexplicado 23-F, todo el poder ejecutivo, legislativo, judicial, financiero y funcionarial del Estado es acaparado, sin control por un solo partido. El abuso de poder y crático; dejan de ser relativos, es decir, limitados por la necesidad de su reparto; y se convierten en absolutos:
Lo imposible, en un sistema oligocrático como el vuestro; es suprimir 0 evitar absolutamente el abuso de poder y la corupción política: Las comisiones parlamcntarias, los consejos de administración de los entes públicos, la distribución de espacios en los anedios) , la constitución del poder judicial y finan cicro y la ocupación de los cargos políticos, técnicos y burocráticos en el Estado y en las empresas cas reproducen mecánicamente la misma prOpOr ción, la misma relación de fuerza oligárquica surgi da del acto clectoral . Ningún poder se controla a sí mismo. El podcr indiviso, tanto si es administrado por un solo partido como si lo €s por varios, no es controlable. públi-
Ni Montesquieu ha mucrto; ni la división y separación dc poderes es particularidad del carácter 0 del pensamiento político anglosajón. Mi amigo Francis-
ésta a teoría de la demanda, reducida a su vez a teona del consumo, concebido restrictivamente como gasto, para legitimar el déficit público: De esta forma <o económico) se reduce a <lo financieroy y los instrumentos de la acción política se limitan dogmá ticamente al impuesto y a la circulación monetaria.
n consecuencia, el banco emisor dicta toda la calculan en función de los servicios prestados ciedad civil, sino en función de 1a masa de dinero y crédito puesta en circulación: Si la nación; compuesta de Estado y de sociedad gasta más de lo pro ducido, entonces el Banco de España hace el ajuste de financiar el aumento del déficit público del Ésta do con la reducción del consumo privado de la sociedad El Gobierno asume hacia la sociedad civil la tarea de convencerla, 0 amenazarla, de que el Esta do debe continuar su marcha triunfal por la ruta del déficit.
Desde el momento en que la política se ha convertido en una profesión ya no merece más conside ración y respeto que cualquier otra. Si un político habla desde el Gobierno no se le puede creer. Habla de su oficio. Pero con la extraña pretensión de que se le preste atención, comodidad y sitio; a costa de la incomodidad y estrechez de los oficios productivos de la sociedad civil, que cuando menos merecen tan ta atención como el suyo.
Bajo esta perspectiva la política deja de ser una vocación general, para la que se viva mal, y se con vierte en una especialidad profesional de la que se vive bien: La profesión politica se alimenta de dos clases de expertos. técnicos en circulación monetaria; estadística, contabilidad, presupuestos, que se renuevan en los propios centros de formación profesional bajo la tutela de los mandarines permanentes del Banco de España, del Ministerio de Hacienda, del Instituto Nacional de Estadística y de los servicios de estudio de las grandes instituciones fi nancieras, y los comunicadores con el mercado electoral, que se renuevan por cooptación entre los dirigentes de los partidos políticos. primeros co cinan las recetas de los programas. Los segundos las venden en el mercado político. La principal ventaja del partido ministerial no está tanto en el uso privile giado de la televisión como en que sus recetas culinarias ofrecen más garantías de digestión por estar elaboradas con informaciones del Estado que no tie ne la sociedad civil Los Los
Como escribía el filósofo Alain (1923), el auto movilista apresurado que economiza su freno comprende mal lo que hace una manada de gansos en la carretera, <pero los gansos van a su comida y a su charcay. Lo mismo sucede al gobemante que sigue su ruta y le extraña que los gansos no se alinean para admirar lo bien que rueda el carro del Estado. <Se necesitan gansos, lo concedo, dice el hombre de Estado; pero allí donde yo quiero que estén y no donde ellos quieran estar . Éste discurso jamás ha convencidoalos gansos, pero con él el PSOE ha persuadido varias veces a los españoles.
ciudadanos del 14 de diciembre y los sindica tos; como verdaderos gansos, se resisten a dejar li bre la carretera, marginándose en los arcenes, a Y engrosar las colas contemplativas de la destreza del hombre que conduce el Gobierno del déficit público y del paro, por la ruta del Estado, hacia un páramo donde el consumo estará más reducido que la propia política. Los