está afcctada crónicamente por dos en determinadas circunstancias ambientales, se plantean como esenciales para su identidad na cional: la cuestión vasca y la cuestión catalana. 'El Estado unitario de la nación española ha enen los últimos cincuenta años;, dos mé todos diferentes para disolver estas cuestiones particulares ; en una solución general: spaña sayado,
Este modo metafisico de ncgar la existencia de lo real, mediante la eliminación fisica de sus ma nifestaciones; este enfoque envolvente de la rea lidad vasca y catalana puede parecer poco sensato en su concepción y bárbaro en su ejecución. Pero ayer mismo contaba con el consenso de la mayona de los españoles; de la mayor parte de la clase obrera; de la gran masa de la burguesía vasca y catalana de la comunidad intelectual, salvo pocas excepciones; y de todos los medios de comunicación y periodistas. Este fue el método inventado por la dictadura hoy
Con uno de estos métodos, el Estado metió en mismo agujcro ncgro; para negar su existencia; la cuestión social y la cucstión vasco catalana Los conflictos, antes atribuidos a la lu0 a la diversidad lingüísticocultural, eran explicados y suprimidos metódica mente como obra criminal de agitadores ambiciosos 0 al servicio de enemigos exteriores. Para solucionar el problema bastaba con prohibir; ry disolver toda manifestación de esos falsoS conflictos en nombre del orden público. poder un primir
Con el otro método; el Estado persigue la misma finalidad metafisica de negar la existencia particularidad vasco-catalana; pero esta vez sin la bárbara eliminación de sus manifesta ciones; sino equiparándola confundiéndola y di solviéndola en el universal particularismo de cada parte de un todo; de cada individuo de una especie, de cada de un teritorio, de cada provincia de una región; de cada ciudad de una provincia
Le pareció absurdo a nuestro filósofo buscar enla oscuridad del alma colectiva de vascos y catalanes la causa del mal cuando podía encontrar 1a, con más facilidad en la psicología particula rista de los españoles de su tiempo, de la que el secesionismo vasco-catalán no sería más que una manifestaciones. Para su pro de sus específicas famoso método del intelecpósito siguió en una oscu tual que se pasea con una noche; porun largo callejón ambas manos. Preguntado por el ponde: <e perdido iPero hombre! ;Cómo lo vas a encontrar en de la bombilla! aquel un mi
La base conceptual de este enfoque disolvente de la cuestión vasco-catalana se encuentra en una de nuestras obras intelectuales más famosas del siglo, (spaña invertebrada (1921), donde Orsas ideas para <conegir la desviación en la punte ra del pensamiento político al uso, que busca el mal radical del catalanismo y bizcaitarrismo en Cataluña en Vizcaya, cuando no es allí donde y se encuentra)
penetrante coUna inteligencia tan vasta y tal disparate mo la de Ortega no sin estar un error de método. Su prejuicio a España como un proyecto vipodía
Autodeterminación
En un callejón oscuro 2)
ANTONIO GARCIA-TREVIJANO
desde 1580. Su que estaba desintegrándose catalana, una materia social necesitada de aná lisis sociológico, mediante una diálisis (disolu ción) psicológica. tal mente diferenciadas, como si fueran los riñones de España que manifestaban agresivamente el veneno particularista de individuos;, profesiones y clases sociales difundido por todo el cuerpo nacional. <No he comprendi do nunca pOr preocupa el nacionalismo afirmativo de Cataluña y Vasconia y, en cambio? no causa pavor el nihilismo nacional de Galicia 0 Sevilla: Esto indica que no se ha percibido aún toda la profundidad del mal> Lo importante del tiene de común con el largo proceso de secular ha los dominios de España mocondo que existe en el resto del Lo demás, las afirmaciones de la diferencia de la política central me parece que, 0 no tiene importancia; 0 si la podría aprovecharse en sentido favorabley. qué segado hoy país. tiene,
La incoherencia lógica de este extraño ensafilosófico; entre la nostalgia de cabalgando la pérdida del imperio y el lamento por la ausencia de una aristocraccia del espíritu en los centros de poder, se evidencia en su texto propio
Ortega designa sabiamente el lugar oscuro donde debe buscarse la clave para definir, plantear y resolver la cuestión vasco-catalana: <Las teorías nacionalistas, los programas ticos del regionalismo; las frases de sus hombres carecen de intcrés y son en gran parte arti en estos movimientos históricos, que son mecánica de masas, lo que se dice es siempre mero pretexto, elaboración superfi cial, transitoria y ficticia, que tiene sólo un va lor simbólico como expresión convencional y casi siempre incongruente de profundas emo; ciones inefables y oscuras, que operan en el subsuelo del Movimientos históricos; valor simbólìco; mecánica de masas, profundas emociones inefables y oscuras, subsuelo del alma colectiva He ahí todos los elementos constitutivos de una comunidad de creencias, de una mentalidad popular; de un sentimiento común, de una psicología de masa, de un inconsciente colectivo. polí - iCómo que, bajo esta perspectiva tan prometedora, un filósofo conocedor de Durkheim y Freud acudiera a la psicología indarnos una interpretación de Ja historia de dos mentalidades colectivas? iCómo justificar, en pensador que ha distinguido las ideas-ocer rrencia de las ideas-creencia, la idea de hacer algo dc la idea de estar en algo, que con fundir el particularismo de una creencia catala na vasca con el particularismo de la ocurren cia de hacer las cosas sin preocuparse consideró un mal el particularismo mental vasco-catalán y un bien el particularismo religioso 0 estético, que son de 1a misma naturaleza alógica? explicar un pueda española qué
0 es ahora ocasión de responder a estos N interrogantes. Basta con dejar constancia de ia importancia que tuvieron los prejuicios políticos en la obra filosófica de OrHoy nos resulta fácil criticar la tesis de Hubo después . una civil en la que ambos bandos hicieron derroches de solidaridad con la causa que defendían. El particularismo de Ios españoles en sus quehaceres profesionales y cotidianos es igual, 0 menor, que elde los demás europeos . Y, sin embargo; continúa existiendo mucho más trágica e intensamente que 1921,una cuestion vasca y una cuestión cataladestacar su absoluta coherencia moral Vio un mal en el particularismo vasco-catalán: Comecularismo con el de las demás regiones; Y aunque sea verdad que a todos ellos el mis mo tratamiento, 10 hizo para despertar sentimientos de solidaridad entre los españoles: Ja más dio, ni haber dado, el extravagante y peligroso paso de combatir el particularismo mediante su institucionalización. gucrra en parti aplicó podía ste temerario paso lo darán cincuenta y seis años después, los doce hombres de la 'transición Puesto que el particularimso vasco y el catalán es el mismo que el de las demás regiones, 1a cuestión política de Cataluña diluirse, como hecho singular; mediante la generalización de su particularidad catalana El problema vasco-catalán dería su contraste definitorio problematizando, con idéntico sentido e intensidad, a todo el respodrá per -
el mismo ste método; que pone en saco a R todas las comunidades regionales; y que 'el juicio popular ha calificado con la cas tiza expresión <café cer en su concepción y demagógicamente iresponsable en su ejecución:. Pero cuenta con el consenso general de políticos, intelectuales y periodistas, salvo la pequeña minoría del nacionalismo pequeño-burgués; que nunca lo aceptó, y el nacionalismo burgués que ahora exige el reconocimiento exclusivo de su cularidad específica: el derecho de autodeterminación para Cataluña y País Vasco. Esta es la esencia del método de la transición que, con la fuerza de un pequeño grupo constituyente del que foró parte el nacionalismo vasco-catalán que reclama el derecho de autodeter minación, ha constituido el Estado monárquico de las autonomías . para pueril parti hoy
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