mbos métodos, el de la dictadura y el de la monarquía constitucional se apoyan en el mismo supuesto metafisico de negar la existencia real de una cuestión particular en Cataluña y País Vasco. También participan del mismo error táctico de creer que las causas sociales de un conflicto desaparecen ahogando brutalmente 0 diluyendo suavemente sus efectos, es decir, disolviendo sus manifestaciones. No son realmente verdaderos métodos de resolución de problemas, sino de anulación o disolución transitoria de sus aspectos más visibles. Por ello, la cuestión catalana y vasca vuelve a ser planteada, cuando la creían definitivamente resuelta, como el problema capital del Estado. Aceptemos; como punto de partida;la evidencia histórica de que la cuestión de Cataluña
Autodeterminación
ANTONIO GARCIA-TREVIJANO
ydel País Vasco no ha sido; ni puede ser, resuel ta con ningún método que suponga la negación de la existencia de sus particularidades respecto a las demás comunidades regionales: Hemos de admitir; al menos como hipótesis; el fracaso de la finalidad política fundamental del sistema ac tual, que fue la de disolver la cuestión catalana y vasca en una solución general, desde el moment0 en que los partidos nacionalistas hegemóni cos en ambas comunidades expresan la necesi dad de que les sea reconocido un derecho de au todeterminación absolutamente incompatible; por definición, con la constitución unitaria del Estado. Pero el fracaso de esa finalidad implica el fracaso total del sistema constitucional de las autonomías .
n lugar de promover un debate profundo y sincero ante la opinión pública el Gobier 'no nos ofrece la tragicomedia de un angus tiado Presidente afirmando la obviedad de que no puede haber autodeterminación y de un provoca dor vicepresidente pregonando que existe derecho de autodeterminación, sólo que no donde lo andan buscando a tientas vascos y catalanes; sino donde él lo ha encontrado porque ha tenido la feliz ocurrencia de mirar bajo la [uz de los derechos constituidos con los Estatutos. Cada vez que ca- talanes y vascos votan a sus concejales municiy a sus diputados autonómicos están ejerciendo el derecho de autodeterminación nacional. Un derecho de autodeterminación encontra do en el ejercicio de un derecho constituido. Estaba bajo la bombilla constitucional, y los nacionalistas; que participaron en el enchufe, no lo habían visto; La consecuencia de esta provocación vicepresidencial es clara. No existe cuestión vasco-catalana. A sus manifestaciones se las tratará por tanto; como cuestiones de orden público. El método dialítico de la transición llama en su ayu da al método represivo de la dictadura . Basta de irresponsables contradicciones. Comencemos a perder el miedo a buscar públicamente en la oscurecida realidad la respuesta adecuada a la cuesEstado ceutralista ni la del Estado de las autonomías, experimentalmente fracasadas. pales