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La inmoralidad de 2) como factor política gobierno
intervencionismo estatal en la economía fue 'considerado, en el [Cciente debate parlamentario como causa-ocasión dc los enriquecimientos por tráfico de influencias 0 por uso indebido de información privilePor el portavoz del Partido Popular, al alegarla como causa de la corrupción: Por el viceprcsidente, al replicar que el Gobiemo socialista no desarrollaba una intervencionista, sino liberalizado ra. giada . política
La corrupción económica, como fenómeno colectivo, siempre una mera consecuencia de la degeneración moral del vivero que alimenta las instituciones estatales; un fenómeno dependiente de la inmoralidad política de los ía primordial importancia que para los electores tiene el conocimiento de la moralidad política de los partidos cuando están en la oposición: será
evita la La máxima ocasión evita el traduce esa sabiduría bre la que se apoya la creencia de que la mayor impunidad Y oportunidades inCasmavores % peligro de cosIn embargo; la intención ideológica de quienes convierten este adagio de prudencia en explicación causal del fenómeno Unos como argumento neoliberal, otros por convenciona lismo, todos están interesados en el arraigo de esta opinión que elude el verdadero terreno moral donde se sitúa el blema Todavía hace reír aquel chiste alemán del esposorprende a su mujer haciendo el amor con el amante en el sofá y pide consejo a su amigo. aSi quieres salvar tu matrimonio; vende el Estado de sus organismos reguladores del mercado. pecadoy popular SO pro -
Los electores españoles no pudieron conocer estas cuesel momento decisitiones en vo. Los partidos eran siglas míticas de prestigio internanas contrarias a la del régimen. El hecho de que el PSOE, tras las primeras elecciones, ocupara [a función de líder de la oposición al Gobierno UCD, integrado bási camente por franquistas, determinó que continuara acaparando la simbolización de mo propagó con los años de honradezy .
La opinión pública ha tenido que verlo en el poder para dicciones políticas; gobernan do en interés del gran capital y del militarismo con una legiti mación histórica de izquierda, Y; luego; sus contradicciones morales, propiciando la mayor promiscuidad que la historia ha experimenta do de gobernantes mundanos especuladores. Pero estas contradicciones las venían manifestando desde que el nuevo equipo dirigente hizo su aparición, en el escenario de la clandestinidad, con un precoz culto a la personalidad de su joven secretario general y con un feroz oportunismo social que se traducía en vioespañola
GARCIA-TREVIJANO ANTONIO
oscilacio lentas y repentinas nes ideológicas.
Difamación del Partido An dalucista sin respetar la autonomía andaluza; difamación el reconv alternati judicial sin de Justicia; del servicio militar; expropia ción de Rumasa sin respeto del estado de derecho; repri vatización de Rumasa sin cumplir su promesa de mantenerla en el sector público; ocupación burocrática del Estado y de las empresas públi cas sin criterios de mérito pro fesional; fomento del transfu guismo de partido y de sindisin utilidad propia, cato con daño ajeno; abusivo retra so en el cumplimiento de su promesa de introducir el pluralismo televisivo sin democratizar el monopolio de la televisión pública; capitaliza ción del ingreso de España en la Comunidad Europea sin necon firmeza y paciencia la defensa de los intereses económicos españoles; manipula ción de la banca privada sin tener una política bancaria; difa mación de los dirigentes de UGT sin atender las reivindica ciones sindicales; sistemático veto a la constitución de comi siones parlamentarias de investigación sin poner coto al tráfi co de influencias. pero gociar
La barbaric moral del vicepresidente ha Ilegado al de para sí mismo la comprensión que él iincluso con agradecimiento; para los partidos que su dimisión, puesto que legítimo que cada grupo polis tico tenga su ética . No, vicepresidente: El pluralismo no es lícito. extrepedir mo tiene, pidicron Kes señor moral no la falta de moralidad natural, la corrupción económica de los gobernantes es un epifenómeno accidental menos la colectividad, por respondido a esta ksutileza), planteada por el cualquier presumi PP, como que forzado a aspavientos y exclamaSí, señor vicepresidente. Sería mucho menos que estuviera frente a ilícito, incluso de miles de millones, que ante la falta política por la que se le exige dimitir. La gravedad es directamente proporcional a la extensión del daño. La coeconómica perjudica a un número reducido de personas. Lo que se ha revelado en el Parlamento, ante millones de telespectadores; es decir, el carácter consustancial dad política de su Gobierno, incomensurablemente a daña la todos los españoles y a per sonalidad internacional de Esrrupción paña.
motivo de No dcbería ser extrañeza, ni de desilusión, que su posterior etapa de ocu una implacable historia subordinación de los intereses generales a la supremacía personal de su jefe y al disfrute prebendario de sus fieles cas no lograrse sin violaciones de la moralidad natural. pación asis pueden grantes
Los criterios cuantitativos de mayorías 0 minorías son, por definición, inaplicables a los comportamientos exipor 1a honestidad instintiva. gidos
El vicepresidente el pluralismo de las generadoras de la moral con ca, la diversidad de teorías explicativas con la unicidad necesaria de la práctica Esta confusión representa un verdadero peligro Tanto mayor cuantos más a csta singular pareja sevillanos que subordina el y las resposabilidades públo cas de gobierno a la dad privada inherente a espíritu sectario de clan confunde fuentes moral . público. voten mandato solidari todo
Cuando falta esta 0 culturalmente insensible los dictados de la moral natural, las costumbres y las tradiciones de todos los pueblos, de todas las clases s0ciales, de todos los regímenes políticos, han inventado normas de urbanidad que coaccionan desde fuera a la conciencia bárbara para que, al menos por decoro, se comporte como civilizada: A este tipo de exigencia social_responde la ética política: Nadie pretende que los políticos sean san tos 0 simplemente buenas personas, aunque esto último sería deseable. Pero nadie puede admitir que sean indecorosos. rectitud;
de a no se trata nocimiento 0 ignoran cia del tráfico de influencias realizado por su dilema más su asistente, que ficiente para demandar su dimisión 0 destitución fulmi nante. De lo que se trata ahora es de algo muchísimo más grave. A partir de sus propias declaraciones, y las del Presi dente que las avaló, los nados y la opinión pública intemnacional saben que su Gobiemo considera políticamen te honorable mentir al Parla mento, rechazando evidencias que nadie en su sano juicio moral se atrevería a negar. gober -
Esta escalada de inmorali dad política en el modo de practicar la acción de no fraguó el resentimiento so cial que condujo a la huelga general más importante que haya tenido lugar nunca en país europeo. gobier -
Comparada con la inmora lidad sustancial de convertir en ética de partido, en hábito de poder, en factor de gobier -
La verdadera moralidad está en los instintos. Pero esa sensibilidad animal necesita sistematizarse y reforzarse con una educación ética que; pese a la inercia y de sentido inteligente de bastantes de sus prescripciones tradicionales, representa en defi; nitiva el juicio histórico del progreso moral. pérdida
La falta de educación moral de un Gobierno es cuestión política de primera envergadura; Puede parecer; sobre todo a las nuevas generaciones, que las normas de urbanidad` carecen en el fondo de significado moral Puras fórmulas de hipocresía. Pero a poco que se reflexionedescubrimos en esas cortesías la síntesis codificada de anteriores pasiones morales que inventaron; contra la hostilidad de la naturaleza de genes egoístas, la galantería, la amistad y el ho nor sobre los que la especie ha sobrevivido en forma de civilización. una los
Los españoles saben ya que están siendo gobernados por personas que, probablemente a causa del sectarismo de gru po, no son conscientes de su carencia de moralidad instin de su falta de ética racional, de su embotamiento espiritual. Con el argumento de que tienen más votos que nase creen autorizadas a uti lizar como factor de gobierno una especie degenerada de moralidad posracional que ni siquiera alcanza, a causa de su infantil rusticidad, la categoría de cínica.
Se puede afirmar; por esta razón histórica; que ia falta d honorabilidad en los nantes denota; mucho mas que la inculta brutalidad d cionario del sirva de modelo es de cir; sin un dor goberejercen poder que que partido social, civilizapropósito