(Grandes ideas)

TOM PAINE

OS descubrimientos de la investigación científica sobre el comportamiento electoral coinciden con las impresiones de la ex periencia. A mayor de vaguedad y de abs tracción en las fórmulas de captación de voto colos votantes. Esta ley sociológica produce, en España; la extrañeza de que la máxima vaguedad concebible en los programas de partido (una so ciedad más justa y solidaria) y cosas por el estilo) no llega a provocar la máxima imbecilidad imaginable en el cuerpo electoral. Parecen más incultos los elegidos que los electores. grado

(grandes ideass y de las abstracciones tópicas;

La explicación de esta aparente anomalía no es dificil. Aquí no se vota en función de proble mas definidos y soluciones propuestas: Cuan do por una vez se hizo; proponiendo la creación de ochocientos mil puestos de trabajo para resolver el paro, el arbitrismo del remedio fue peor que el mal de la vaguedad. Desde entonces se atreve a salir de las

El elector, por la naturaleza efímera de su función, no analizar las grandes ideas; separar suS elementos integrantes, sus vínculos con la situación concreta. Es incapaz de calcular los procesos reales exigiría su ejecución, de medir sus consecuencias. Por ello se simplifica su trabajo haciéndole elegir una, entre varias, síntesis. Pero los preocupados por evitar ese mínimo esfuerzo intelectual de <gran simplificaciónz, ofrecen al votante la <gran simplezas de elegir no síntesis cultural que pueda comprender; sino una fórmula sintética que le la que se pueda identificar. Las ración, devienen meros símbolos de ción social. Las invitan al votante etiquetas electorales en a identificarse con los suyos, de las sociedades cerradas, por la unas mismas grandilocuencias. puede ponderar que partidos; una con agradar; pueda <grandes identificacomo adopción