palabra <competitividad) .

Competitividad

TOM PAINE

as personas que sólo conocen la econoL mía política por argumentaciones a toro 'pasado, tienden a suplir las explicaciones causales de los fenómenos sociales con simples palabras, a las que toman por banderas de repentinas visiones del mundo. desem este papel, por decreto del Gobierno, la Hoy paña para eliminar a los competidores, para suprimir a la concurrencia misma. iPara aventurarse en una empresa incierta de competen cia con los demás cuando se puede prescindir del mercado por medio del tráfico de influencias y del monopolio de la concesión adminis trativa? qué

Sacada de su contexto deportivo (competi ción) 0 cognitivo (competencia), fuera del espíritu agonístico de la cultura anglosajona, la exacerbación de la rivalidad entre conten dientes que aspiran a lo mismo (competitivi dad) no se traduce, en los países latinos, por un afán de superación en el modo de producir bienes y servicios (productividad) 0, lo que es lo mismo; por una economía de esfuerzo en la relación del sujeto con el objeto de su trabajo. La competititvidad, en las culturas lingüísti cas que llaman <concurrencia) a la competencia mercantil, se entiende como agresividad

Promocionar esta agresiva palabra, sin un programa de renovación tecnológica y profesional, puede resultar contraproducente en EsPaís cuya tradición ha consistido, precisamente, en despreciar la concurrencia económica, para adquirir riquezas y potencia en el mercado político; y en despreciar la competen en el mercado burocrático de oposiciones y concur sos a los empleos del Estado. No es insensato imaginar, con esta tradición; que la meta ideal de la competitividad sea, para los españoles; dejar una sola empresa por sector que compita con las extranjeras. paña.