Los análisis electorales de Semprún

TOM PAINE

intelectual justifica su participación E en una obra desprovista de ideales como el enamorado su amor por una fea. Atribuye al abjeto de su pasión rasgos tualmente interesantes que nadie salvo él, percibe. La pasión de figurar en el exque el Sr. Semprún no dimita de un Gobierno que ha declarado, nunca debate ideas políticas. Lo grotesco no está en la fealdad de lo amado, sino en la cespirituali demás para captar_la atención, sobre sí, de otras perspectivas más guapas; espiri poder plica según ficción sus propios fantasmas; con su antiguo esperpento: El rechazo del nuevo espectro recha abujarinistay hacia otra plataforma más culta donde volverá a reencontrar pegada a suS talones, la <mala sombray que lo ha cobijado en la que ocupa.

El ministro sustituye el análisis de la fea realidad gubernamental por un espectrograma de los le obligan a salir, de las situaciones donde está instalado, por la derecha futura. El espectro estalinista le sirvió para romper con el comunismo de Carrillo y entrar en la socialdemocracia de Felipe, donde se reencuentra, como el novelista que proyecta sobre personajes de

No existe enfrentamiento por ideas entre personas que han compartido la misma trinchera en situaciones OTAN, 14-D caso Guerra que definen las incompatibilidades ideológicas. Todas viven políticamente de la demagogia descamisada del animador electoral Zel partido: El último análisis espectral de Semprún; útil como reclamo personal, no nal desatada, en un de profesionales del poder, por el nuevo reparto prebendario que exige €l equilibrio de una situación caracterizada por un Vicepresidente mente hundido y un Presidente políticamente tocado. grupito moral-