(Causa ajena y motivo propio de ir a la guerra

TOM PAINE

odas las guerras, explicables por causas T económicas, tienen una preponderante motivación sicológica. El cálculo de uti lidades contemplado por las clases dirigentes no moviliza a las poblaciones si no están domi nadas por una pasión bélica colectiva. La anti gua filosofía china reducía los motivos de gueperversión y a la desesperanza. Luchar a muer te por un proyecto racional y. con espíritu de cálculo es privilegio que la historia reserva a las bandas rivales de gansteres. Las personas razonables han de salir de la razón para entrar en la guerra.

g0 económico a la intervención militar destructi -

La razón económica de la violenta adquisición de Kuwait por Irak ha tenido necesidad de fanatismo político de las masas para devenir también un ingrediente socialmente emotivo;

Los españoles participan en la guerra del Pérsico porque así se ha decidido fuera de porque nuestro Gobierno carece de política internacional propia. El Presidente tiene que cubrir la causa bélica extranjera con un motivo pasional indígena. Es natural que, a este fin, se deje llevar por la proclividad de su grupo hacia la inte gración en la alta sociedad: Cuando el poder tico carece de nobleza ideológica tiende a COdearse apetitosamente con los nobles; a tomar parte en sus fiestas. La participación de España en a mayor de ellas continúa con medios bélicos una política condicionada el arribismo social de sus por dirigentes; Los soldados españoles irán a la guerra, sirviendo al dios; a la patria y al rey del esnobismo; dispuestos a morir para no <a-islar) a la pequeña burguesía que nos gobierna de la corte imperial, para <a-continentarla) en el rancio abolengo militarista de Occidente. golfo España, polí-