La anatomía del odio como espectúculo

TOM PAINE

ientras en el Pérsico se concentran millones de hombres y de implementos técnicos para la muerte, por decisión del fanatismo nacionalista oriental y del cálculo económico occidental, en Oslo se monta un originalísimo espectáculo intelectual sobre el odio, al que asisten, con supuestos ex pertos y comprobadas víctimas, los jefes de Estado de Francia y Checoslovaquia. golfo

La hostilidad hacia los extranjeros, y la

No era necesario viajar a Oslo para conocer la morfología del odio. Bastaba leer en casa a los grandes dramaturgos y novelistas: A no ser que se tratara de elevar los sentimientos de odio, individuales 0 de grupo, a la categoría de causa de la violencia colectiva, es decir, de ex plicar las guerras civiles, el terrorismo, el racismo; las conflagraciones internacionales, la delincuencia organizada, por la falta de amor entre los hombres .

misma palabra <xenofobia) están estrecha mente vinculadas al nacimiento del Estado, que encuentra en la guerra su expresión suprema y el factor principal de su desarrollo. Las teorías psicológicas sobre la guerra no se apoyan en pasiones, como el odio, ajenas a la mentalidad estatal, sino en los sentimientos de 0 seguridad que se incorporan a las instituciones. Los hombres más lúcidos del siglo XIX sabían que el odio, la furia 0 la cólera no alimentan a la violencia organizada. El todavía hoy considerado como uno de los de la diplomacia de la legitimidad y del orden internacional, el príncipe de Met ternich, lo confesó abiertamente en sus Memorias. <He vertido sangre. Tuve que hacer 1o. Vertiré quizá más. Pero sin cólera, porque la sangre entra en las prescripciones de la medicina política. Yo soy el hombre del Estado > poder genios