La excepción de Antonio Gala

TOM PAINE

uando estaba escribiendo el elogio de Muñoz Molina tenía conscientemente 'reprimida la pasión de hacer justicia al único intelectual que ha logrado simbolizar, durante la transición, la identidad del decoro y del coraje con el decir público; con el kbiendecirv politico. Antonio Gala representa para los sentimientos del alma lo que la salud para los del cuerpo y la justicia para el justiciable: una institución que ben-dice la sensibilidad al modo como el me-dico dice la sanidad, 0 la juris dicción dice el derecho. Y la dice bellamente.

subterfugio de elogiar lo poco que asoma en

El me impide elogiar, junto con otros, a Antonio Gala a causa de su distante excepcionalidad y de mi cercana ;Qué puede añadir a su gloria el conocimiento de mi pseudónima admiración a quien encabezó elmovimiento contra la permanencia de Esen la OTAN y es ahora pionero de la protesta contra sU presencia militar en el Golfo? Para alabar a Antonio Gala desde este periódi co; sin caer en autobombo, que recurrir al pudor paña hay sin embargo, una razón personal para este homenaje directo. Es de los pocos que conoce quien soy. Y conociéndome poco, podría pensar que, ensalzando los méritos recién llegados; practico esa costumbre cristia na, parabolizada en la oveja perdida, en el salario de los viñadores y en el hijo pródigo, contra la que precisamente me rebelo porque en ella, como con la caridad, se sacrifica la justicia a la generosidad aparatosa. Ahora sabrá el poeta que no para mí, mayor acto de mezquindad que el de rebajar la grandeza próxima, como la suya que poseemos como propia, con desproporcionadas atenciones halagüeñas hacia lo notable ajeno nos fascina por su novedad, nos ilusiona por su incipiencia, 0 nos entraña con su nostalgia: Injusticia que el propio Antonio Gala se da de evitar colocándonos estéticamente, cada ante su excelencia. Hay, hay = que cuidía,