Beligerancia contra belicismo

TOM PAINE

a cultura occidental no está concebida T para organizar, sin guerra 0 sin preparación para la guerra, a la sociedad mundial. El concepto de la paz, negativamente definido por la ausencia de guerra, sigue siendo insustancial. La república ideal de Platón descansa en una casta de guerreros.

La actualidad internacional nos enseña que unas mismas razones, de cálculo económico de los gobernantes; han puesto fin a la <guerra fría) y, de modo simultáneo; han iniciado la beligerancia de los Estados industriales contra el belicismo nacionalista musulmán. El vismo industrial enfrentado a la teología militar. Es todavía pronto para observar el nuevo sentido que esta original crisis bélica dará a la historia. Pero se entrever el dibujo de la paz trazado sobre la incompatibilidad final del Estado industrial con el Estado militar. positi puede

El camino kantiano hacia la paz perpetua, kimpracticable pero aproximabley, consiste realmente en una desviación de la beligerancia de los Estados hacia el belicismo de los pueblos. Al proponer que <cada ciudadano debe concurrir, con su asentimiento, a decidir si se hará 0 no la guerra) no está introduciendo la astucia de la razón democrática para hacer imposible el conflicto bélico, sino confiando en os instintos naturales del pueblo para impedir las guerras que traigan causa del interés de los gobernantes: Condicionado, como todo pensamiento creador, por la experiencia histórica; no imaginar que las guerras desatadas en el futuro por la pasión nacional; revolucionariamente liberada, serían más concordes con la discordia de la naturaleza instintiva, y más mortíferas, que las emprendidas por la ambición de los reyes. El fracaso de la Sociedad de Naciones fue consecuencia de este error de concepción pacifista. podía