En busca de la violencia perdida
TOM PAINE
de Ben Bella ante las muL 'reencarnación escenográfica de una época un hombre legendarios; si no fuera por el maomento crítico y el estado de excitación de las masas árabes en que lanza su bélico mensaje. No es Ben Bella el que lleva la causa de Irak a Argelia. Es Irak quien lleva a Argelia la causa de Ben Bella. Se alumbra así, en nuestra vecindad; el rescoldo tercermundista de un fuego que se creía apagado:
das con el lastre de sUS monstruosos aborta mientos. La imagen, de nostalgia y de actualidad, de un Ben Bella, llamando al tercer mundo.a la Guerra Santa, refleja su simetría con un Estado occidental reprimiendo violenta mente al primer desorden internacional de la fría en defensa. del feudalismo ára be. violencia busca el tiempo perdido. plena
Con Ben Bella en la acción, vuelven al pensa miento aquellas teorías sobre la virtud de la violencia que; desde Roberpierre y Saint Just, han jalonado el sendero de la muerte con reflexiones <vitaless como las de Sorel, Nietzsche, Pareto, ción. Una misma sublimación estética de la agresividad. Pero esas teorías, ingrávidas en su momento concepcional, retornan a la memoria indefectiblemente preñadas de gravedad, carga -
Pero reflejar no es explicar. No podemos distinguir con nitidez lo que hoy repele en, el ayer admirado, Ben Bella, porque aún no hemos aclarado, con la razón, la fuente de donde brotan los sentimientos de injusticia que, por partida doble; nos invaden con la irresponsable acción de Irak y la imprudente reacción de Occidente. Por lo visto, que volver a reflexionar sobre la violencia para encontrar nuevos soportes; humanistas y democráticos, a los presentimientos de paz y los prejuicios de guerra, a nuestras acciones de orden nes de justicia.. y nuestras hay pasio-