Ambos bandos se equivocan de enemigo

TOM PAINE

ualquier reflexión sobre la violencia ha de partir, para estar fundada; de dos hechos que la ciencia corrobora. Uno, la agresividad no es, en sí misma, un error de la evolución, sino un precioso instinto que pro mociona la vida en la Naturaleza y, en la espe cie humana, la vida de la razón. Otro, la violencia de grupo proviene del temor a la inseguri dad vital, del miedo alpeligro de perder la con dición, habitual 0 imaginada, de una vida bue na.

Sólo. la razón puede hacer irracional a la agresividad. La desplegada por la fiera, para satisfacer sus necesidades instintivas de sobre vivencia; no es menos racional que la liberada por el hombre para salvar su vida amenazada. La razón introduce la irracionalidad, en la lucha por la existencia, porque da al hombre la capacidad de superar los límites de contención natural del instinto; la posibilidad de franquear la barrera de un reino, puramente animal, que prohíbe matar a distancia y elegir al enemigo.

En la crisis actual, planteada por mutuas ansiedades de seguridad, ambos bandos se vocan de enemigo: La adversidad está en las condiciones feudales que destinan la riqueza del petróleo a mantener vecinos el lujo asiático y la potencia militar, en lugar de apaciguar; con las frustraciones sociales de donde nacen el sentimiento de inseguridad y la dad de violencia; Sin estar conmovida por esta injusticia, la razón occidental, 1a ha creado y la sostiene, desvaría. que equiella, mentali -

La violencia política elimina la función tica de la razón para realizar un portento milagro; Convertir el homicidio; de convencionales adversarios;, en heroísmo. Tal prodigio sería imposible, en el mundo civilizado; sin el concurso de la razón técnica y de la razón política. La primera proporciona al grupo una confianza mítica en la potencia de su armamento de largo alcance.La segunda le permite sustituir su propia adversidad por la de un adversario conveniente. crípoder