Complejo de Damocles

TOM PAINE

i nos atenemos a los hechos, no hay razón S para la Si nos dejamos invadir por 'las intenciones, no hay razón la paz. Separados unos de otras; no harían saltar la chispa de la guerra: Norteamérica dio seguridad a Irak de que no intervendría si ocupaba la zona reivindicada. La violación de la doctrina Estrada, sobre la intangibilidad de las fronteras coloniales, no fue considerada causa de guerra. Tampoco lo hubiera sido la anexión de Kuwait, si su territorio no flotara sobre un lago de petróleo 0 la hubiera perpetrado Arabia. guerra. para

(Debería haber quedado impune la acción de Irak? No. Elembargo haberse hecho efec tivo controlando a las empresas que le compran petróleo y le venden armamento. Con un mínimo de esfuerzo, cada Gobierno asumiría su propia gresos por el petróleo; Sadam tendría que negociar una solución política. Pero el régimen iraquí, podría con y sin anexión de Kuwait, representa intencionalmente un peligro para los aliados occidentales de la zona y una amenaza para la estabilidad del petróleo. Estados Unidos se dispone a guerrear por la inseguridad que le produce la perspectiva de un régimen de poder personal, extraño a la cultura mundialmente dominante, controlando el precio del combustible que procura; tan barato, el bienestar de Occidente. La civilización industrial va a la guerra para seguir dando cuatro mil pesetas (precio del barril) a cambio de la energía que consume, en alimentación anual, un adulto este Damocles de nuestra comodidad material, mediante una guerra preventiva que nos incomoda moralmente, tiene el mismo fundamento; a fin de cuentas; que una política de paz basada en ese intercambio comercial, que asegura el crecimiento incesante del consumo a._ un quinto de la humanidad. occi-