ace más de un año, cuando los síntomas de cansancio y decaden cia del poder gubernamental se ponían de relieve, el Partido Socialista preconizó, como consigna, la estabilidad Con ese mensaje conservador pretendía tranquilizar a quienes, dentro y del grupo de poder, pedían 0 esperaban cambios en la composición y en el programa de gobiemo. Ahora, sin haber realizado más acciones sustantivas de poder que la de adelantar la incorporación de la peseta al sistema europeo y la de enviar una flotilla al Golfo; el Presidente dice que está <cansa do, pero entusiasmadoy, y que es posible (morir de éxitoy. Con estas irónicas bras de satisfacción de sí mismo trata de ocultar el estado de impotencia en que se encuentra para resolver una crisis de Gobiemno; que lastra a su equipo y a su programa desde la huelga general. Demues tra, así, que para durar y sostenerse en el poder necesita mantener a un ministerio inanimado; a un Gobierno sin causa ni ra-zón_ fuera pala -

Gracias a esos análisis periodísticos se está convirtiendo en hegemónica la opinión de que la vida política se ha reducido a operaciones formales del poa pura tramitación de expedientes . Las reclamaciones judiciales contra fraudes electorales y contra fórmulas de juramento parlamentario han sido utilizadas como pretexto de prolongación de la situación interina del Gobierno. El debate parlamentario sobre tráfico de influencias remitió a los tribunales de jus ticia la solución de la crisis política per manente que ocasiona la permanencia del vicepresidente. Los votos andaluces se desvían de su finalidad genuina; de su función legitimadora de la fuerza namental, para constituir; con ellos, un jurado moral que borre los indicios de corrupción en €l partido; El ministro de Cultura declara que el Consejo de Ministros no debate ideas políticas. El Presidente reconoce que entre los ministros problemas personales de convivencia. Él congreso del PSOE, como segundo jurado moral, aclama por unanimidad al vicepresidente y todas sus mociones. El Presidente abandona la vida del do para refugiarse en la del Gobierno; Y abandona el gobierno real para recluirse en fantasiosos y contradictorios diseños internacionales _ Las elecciones vascas no dan paso a un nuevo gobierno de coa lición, sino a la apertura de una crisis por falta de acuerdo en el reparto de los centros de económica. El Gobierno aprueba una subida de los valores catastrales anularla a continuación, en bilidad sintonía con la protesta de los bondnouyenteon der, guber hay parti gestión

Este fenómeno; característico de las crisis latentes en los gobiernos italianos de coalición, no tiene fácil explicación cuando afecta a un partido de mayoría absoluta . Los relatos de esta anomalía española han sido indispensables para dar a la conciencia ciudadana una pers pectiva general y una valoración crítica de lo que está ocurriendo. Pero en modo alguno constituyen, ni han pretendido ser, una explicación de por qué ocurre tal anomalía.

Aunque la costumbre normales las extravagancias, el hecho es que dejan de extrañar cuando comienzan a inquietar, Yla inquietud ante que manifiesta el poder socialista está ya generalizado. iPuede haber mayor extravagancia que la de presumir de sintonías con las reacciones adversas que provocan los actos propios? Pues ésta es la costumbre del poder. Entrar salir de la OTAN, crear 0 suprimir 800.000 puestos de trbajo, nacionalizar 0 privatizar Rumasa, combatir ferozmente 0 ceder gratuita mente a las reivindicaciones, sindicatos, acelerar 0 frenar las competencias de las autonomías, promocionar la guerra 0 la paz en el Golfo, impulsar 0 retrasar la haga las

Fatiga del poder

ANTONIO GARCIA-TREVIJANO

unión monetaria europea, elevar 0 respe tar los valores del catastro son cuestiones indiferentes para el Gobierno. Haga lo que elija la alternativa que elija, siempre tendrá razón. Y cuando, por demasiado atroz, no se atreve a confesarla; también dirá que la tiene, en for ma de razón de Estado. haga;

n 'poder neutro, ante opciones tan contrarias, ha tenido que renun ciar a la propia razón, a la causa que le impulsó al éxito, para lograr man tenerse, para durar. La pérdida de su ra zón política se manifiesta en el carácter menor y espectacular de los planes del Gobierno socialista (acontecimientos del 92) La pérdida de la causa de gober nar; de la potencia vital para dirigir las aspiraciones de los gobernados está constatada en el reconocimiento de su propio desgaste; en su cansancio. Cuando €l desgaste del poder afecta a un grupo gobernante que carece de competido res deja de ser fenómeno de los admi nistradores de turno para transformarse en desgaste del propio poder, en fatiga del poder mismo. un

Nadie ha explicado la fatiga del poder político al modo como la ciencia natural

El estado ideal de todo poder asténico es la estabilidad. Nadie ni nada que esté animado de un impulso vital puede aspi rar a la estabilidad.El Gobierno socialista, como los herederos de los_grandes creadores de fortuna, sól0 concibe ya la conservación de lo adquirido, la administración del éxito obtenido en la etapa de ascensión al poder. Lo que antes era su atractivo, la idea de un cambio, ahora le aterroriza. Fuera del modo como ha dominado la realidad inmediata de sus intereses personales y de grupo no admi te lugar para la razón. Y cuanto más orse siente de su éxito; de su logro del poder, mayor es su desprecio; su estrechez de miras, su incapacidad misma de ver cualquier evidencia de otra realidad más amplia que desborde la par cela que domina: gulloso

LPO

da cuenta de la conservación de las espe cies 0 la química inorgánica de la fati ga de los metales. El parecido es tan acusado que, pese a los riesgos intelectuales de este tipo de analogías, merece la pena intentarlo Nada se parece más a la incoherencia final del Partido Socialista que la tendencia, observada en la naturaleza orgánica, a la estabilidad de una especie exitosa; Tan pronto como pierde la ambición de ascender; con el resto de la realidad en que medra, a un modo de vida superior; comienza a desarrollar una especie de egoísmo ciego que la precipita a niveles cada vez más bajos de existencia. La decadencia cia, el sentido de la orientación por la au sencia de causas finales; la coherencia interna por el desdén de la moralidad, el altruismo de elementos superiores por la subordinación del colectivo al parasitismo de los individuos los guías .

El éxito de la estabilidad perseguida depende de la permeabilidad del poder de la razón para asimilar las novedades Los grandes cambios producidos en el yor intolerancia a la corrupción; satura ción fiscal, aumento de la sensibilidad religiosa, eliminación del miedo al munismo, rechazo del belicismo, desprestigio de la clase política no han podido ser asimilados porque en una vida estabilizada no hay_lugar para la razón. El cansancio 0 tedio vital del poder, como frustración de los impulsos hacia contrastes nuevos, comienza a ser paten te en la irritación desproporcionada que producen; en el método de gobernar, contraestímulos pequeños. La suspicacia y la sospecha toman el sitio que ocu paba, en la fase ascendente del grupo; la ponderación táctica. La más mínima crí tica; incluso dentro de una aprobación como señal alevosa contra su duración. El núcleo de confianza política del gocondicionalidades personales. Su aislamiento se acentúa. No percibe tonali - dades en las resistencias de la oposición interna 0 externa. Y, en estas condiciones, produce más seguridad buscar la colaboración de adversarios, a quienes se desprecia, que oír críticas constructivas de amigos, a quienes se distancia.

Cuando la soledad es rebuscada, mo la del Presidente, el poder se deprime y exalta. A la fatiga del poder nacio nal acompaña la ilusión de figurarse integrado en poderes internacionales más El cansancio de la conservación de un 'poder interior; que sól0 puede ofrecer repetición de 10 mismo, se esti mula con los efimeros entusiasmos que procura la contemplación; en su primera fila, de grandes cambios en el ex terior, las ideas mortecinas de los antiguos mitos Europa, Occidente, gobierno del mundo son revitalizadas con energías que se distraen de la acción interior. La grandeza escapa de la realidad y se refugia en los sueños Allí cumple la función biológica de compensar y ahuyentar la depresión. amplios. poder

Gobierno y el partido aseguran su estabilidad en el poder del mismo modo que la Naturaleza fija el éxito de una especie antes de extinguirla. Por medio de la repetición. Por el rechaZO innovación. Por ensimisma miento en el método que procuró el triunfo en otras circunstancias. Por tratar los aspectos dialécticos del medio am biental con la simpleza de respuestas mecánicas. La ley de la fatiga conduce inexorablemente a reincidir en el error y en el automatismo de las reacciones. La satisfacción se desvanece con la reitera ción. El poder se hace monótono porque; al buscar estabilidad, deja de percibir el movimiento de lo real. Pervive, en una prolongada vejez prematura; según las inclinaciones de antiguos hábitos. Obs taculizada por esta inercia, la razón del poder se cansa de sus propios afanes_ Hasta el extremo de anular la propia voluntad de dimitir. El afán contrariado reconduce las energías, estériles para la innovación, hacia la pura conservación y el sueño fantástico. Los gestos autorita rios del poder estático; aspavientos para la ejecución de las operaciones y trámi tes formales; no pueden ya disimular la apatía del poder, su parálisis, ante la autonomía de los hechos y de las situaciones sustanciales . El Gobierno se mantiene porque no gobiemna.

Toda la anterior ambición se en la estabilidad ficticia de la repetición de un mismo discurso. Pero las bras, siendo las mismas, llegan a oídos nuevos: Con el retroceso progresivo de se atrofia la vivacidad y crece el descaro_ La mala educación no proviene de un defecto en las formas, sino de aplicar réplicas tradicionales, fuera de lugar tiempo; a incitaciones nuevas. La ambigüedad del lenguaje del poder, que en su fase ascendente servía a la generalidad de los intereses convocados, sólo cubre, en la fase estabilizadora, la cuidad de su contenido. El discurso político se enreda de impertinencias. La estabilidad, de inmovilismos. diluye pala -

Procurando, de este modo, su estabili dad, lo que el poder realmente es una lenta y prolongada decadencia. Se acostumbra a vivir en un nivel inferior de complejidad al alcanzado en fases anteriores Su degradación afecta a todos los elementos que sintetiza Nadie puede ya elevar la dignidad del grupo con la dimisión propia. Todos buscan un de apoyo en estratos más bajos de que habían llegado a lograr; Como el descenso es general nadie adquiere la relevancia que obtendría de permanecer en su sitio: Desaparece, con la insensibilidad creciente, la fuerza de carácter que imprima en la realidad el sello de la per sonalidad vital del grupo: logra