El desastre del socialismo utópico
TOM PAINE
uando las utopías dejaron de ser ficciones críticas de la realidad, y comenzaron a tomarse por ideas realizables, iniciativas de transformación rápida de la sociedad, en sentido socialis que terminaron en lamen tables desventuras personales. La impotencia de la fuer za onírica para vencer la resistencia de lo social, su incapacidad de trascender los pequeños círculos de iniciados, determinaron el temprano recurso a la violencia 0 el apoliticismo de aquellos movimientos. ta, del mundo para intentar reali zar suS sueños icarianos en pequeñas comunidades en los tribunales 0 en la bancarrota. Fourier y Victor Considerant no pudieron experimentar un solo falansterio, de 810 hombres y 810 mujeres, que veri ficara el de la armonía pasional en esas unidades sociales de la sociedad futura. La idea de Louis Blanc; de organizar el trabajo desde el Estado, ter minó con el fracaso de los talleres nacionales del gobierno revolucionario de 1848 . agrí -
Cabet tuvo que apartarse
Lo único que queda en pie de aquellas ideas generosas e infantiles, el cooperativismo de Owen;, ya no está concebido como alternativa a la pro ducción y al consumo capita listas El sindicalismo no proviene del socialismo utópico; sino del anarquismo. El positivismo industrial de Saint-Simon no es una utopía, sino una teoría sociológica que está demostrando, través de la a tecnocracia, tener fundamentos más serios de los que pensó el propio mar xismo.
La conspiración de los iguales (Babeuf) y la conquista del poder político por un golpe de Estado (Blanqui) inauguraron el método que acabaría ahogado en la sande la Comuna de París. Desde entonces se sabe que toda violencia revolucionaria de la minoría para salir, por medio de las armas, de su condición duce minoritaria, 9 cona la reacción. Esta no tiene excepción. Ni siquiera en la situación límite de una crisis total del Estado. gre ley