El mito del buen salvaje
TOM PAINE
na parte de la opinión europea que se U oponía a la guerra del Golfo, por no en contrar razón suficiente para la misma, se está transformando en opinión partidaria de Irak. En la raíz de este cambio operan motivaciones de distinta profundidad psicológica. Algunas, de carácter residual 0 primario, provienen ingenuamente de los sentimientos instintivos de las masas a favor del más débil en carácter derivado 0 compensatorio, trastornan eljuicio de las clases medias intelectuales con las ilusiones creadas por el sentimiento de culpabilidad de Pero todas cooperan en la simplificación maniquea del conflicto para hacer olvidar que el pueblo irasufre, desde luego injustamente, la Kuwait. hoy quí
este mundo perverso. La <virtud de los oprimidosy , en iróni ca expresión de Bertrand Russell, se esfumaba tan pronto como griegos; polacos; italianos 0 irlandeses accedían a su independencia nacional. La emancipación de los pueblos colonizados renovó el mito con extrañas creencias occidentales sobre <la sabiduría de Oriente) interesante de esta mitología está en que nace cuando el poder de los opresores comienza a palidecer, y los remordimientos de conciencia pueden expresar la superioridad de los intelectuales sobre las clases establecidas en la creencia de que los pueblos dominados son racialmente inferiores.
No es necesario beatificar la causa árabe, ni identificarla con la de Irak, para que la razón occidental, en nombre de sí misma, deslegiti me el bárbaro recurso a la violencia por parte de nuestra civilización. El romanticismo europeo sustituyó el mito del buen salvaje por el del buen patriota de naciones <demasiado
La simpatía de la opinión pública por el pueblo ocupado de Kuwait; 0 por los pueblos árabes no debe fundarse en leyendas subjetivas a lo <buen salvajey para justificar invasiones 0 intervenciones militares, porque tales interven ciones conducen normalmente a la sustitución del esfuerzo propio de liberación por una nue va dominación del libertador extranjero.