FE R N A N D 0 0 N E G A Periodista
Soy el último indeciso
hija todavía no tiene M edad de votar. Pero se quedó ver el debate del pasado lunes en Tele 5.
Por la mañana escuché la radio, algunos oyentes, cómo se fueron quedando solos, algunos acompañados pOr su gato, que suele ser una excelente compañía política en tiempo electoral Dormida la parienta, adormilados Ios hijos, nadie sabe cuánto un animal. ayuda
ción. Pero no me acabo de fiar del todo de sus datos-
Con intuición femenina anunció: <Ahora va hablar del 89> Y José María Aznar habló del 89. Inmediatamente dijo: <Ahora hablará del 82> Y José María Aznar habló del 82. <iLo ves, papá? Siempre dicen lo mismov_ se fue la cama.
supervivientes dicen que cerca de once millones me parece que éramos como espectadores de las sesiones de cine erótico que nos José María Calviño: nos quedamos viendo a los conten dientes, el admirable papel de Luis Mariñas, casi como un pecado solitario. Más que nada, porque el martes había que hablar de eso en la oficina. Los los ponía
Yo; en cambio, al principio del debate no estaba seguro de estar entre los indecisos. AI minutos; tengo el honor de haber ingresado en el amplio partido de los indecisos: Ignonúmero hace mi ficha, pero tengo el último carné de la indecisión. qué
Manuel Antonio Rico le había preguntado Miguel Durán contestó: <Sí, señor como usteds
EL FACTOR DIALECTICO .iCómo dices eso? me grita mi con eso, tú impartes doctrina; tú, llaman comenta rista político; tú, que tienes la obligación profesional de orientar otros ciudadanos? que quien
Me a que el futuro de mi dependa sólo de que un candidato tenga una noche afortunada, si antes tuvo una noche niego país aciaga.
La verdad es que estaba dispuesto reconocer; como la mayoría, que Felipe González estuvo muy bien muy con tundente, como el otro día lo estuvo José María Aznar. Pero me que mi voto sea movido sólo golpes de con tundencia 0 de pura dialéctica, sea no preparada en netes de asesoría. niego gabi-
Estaba dispuesto reconocer que José María Aznar ha progresado mucho; que le ha quitado Felipe González la exclusiva del conocimiento de la asignatura de la goberna- iCómo me voy a fiar de los datos, si cada cual escoge sólo aquéllos que le convienen: viviendas; Felipe la protección del parado; Aznar los parados mismos; Felipe los puestos escolares, de espera?
Estaba también dispuesto sumarme quienes proclaman un clarísimo vencedor, y dejar me arrastrar por su seducción Pero me cuesta trabajo aceptar este juego de que un debate sea un combate de boxeo don de incluso un partido de fútbol, donde se puede ganar por puntos; hacer segundas vueltas, y sólo falta una liguilla de descenso hay
No tengo ninguna seguridad de hayan hablado de los mismos problemas. No tengo ninguna seguridad. de que hablado del mismo país. que hayan
Estaba dispuesto a hacer un canto de la capacidad de diá-
ómo harán González y Aznar si el día 7 tienen que sentarse a hablar y pactar para garantizar la estabilidad de este No veo clara la respuesta país?
logo demuestran nuestros líderes y elogiar a ese González que se levanta estre char la mano de su adversario. Pero he desterrado esa tentación en la primera fase del debate. que
Vi las caras. En <La brújulav, en la radio; escu chaba: <Hay tensión). mí me parecía que era más que tensión. Eran miradas que No esta ban allí para hacer país. ban para destruirse. Me dormí con un interrogante enfermi zo: icómo harán si el día siete tienen que sentarse hablar a pactar para garantizar la estabilidad de este país? Y no veo clara la respuesta. Esta-
Era como si me faltara alguien: alguien pusiera un punto distinto; inter medio, entre acusaba de fracaso todo el socialismo de retroceso a todo lo que sea derecha; alguien que diera una visión distinta, si existe; una tercera vía. que quizá quien
Estaba dispuesto a disculpar estos debates propicien el bipartidismo, hagan olvidar la concurrencia de otros partidos Pero, de forma inevitable, empecé sentir nostalgia de otras personas. que
Si esa le daría mi voto. Pero no he podido contrastarla.
Supongo que habría que poner una equis en la quiniela. Pero ganó, sobre todo, la estrategia.
Al final, como de alguna for ma que pronunciarse, creo el Felipe de Tele 5 le al Felipe de Antena 3. El Aznar de Tele perdió ante el Aznar de Antena 3. hay ganó que
RECETAS DE GABINETEGanaron las recetas de gabinete: <Usted no tiene programav, <usted falta a la verdads . Para Felipe González es todo un éxito hacer un debate sin que se hable de corrupción: Para José María Aznar es todo un éxito que se discuta quién ha sido el ganador; cuando todo el mundo lo daba por corneado. Pero se echaron tanta acusa ción y basura encima, que no me resulta de fiar Nadie puede ser tan malvado como decía su contrincante. En una sola persona no se puede reunir tanta maldad, incompetencia, fracaso mezquindad como dijeron.
Sí, es cierto. Quizá yo busun un debate que no es de este reino. Pero no puedo apartar de la cabeza esta obsesión. que iHabrá fracasado Felipe González tanto como dice José María Aznar? Si Felipe hubiera fracasado tanto, no estaría pensando en revalidar sus anteriores victorias.
iEstará José María Aznar tan vacío de ideas proyecto como dice Felipe González? Si José María Aznar estuviera tan carente de ideas y proyectos, no iría de primero en encuestas de intención de voto. las
No quiero decir que me engañado: Lo que ro decir que no han sido generosos. Que sólo han buscado destruirse. Por eso he pedido mi ingreso en el partido de la indecisión. Lo malo es que me han aceptado. el último carné hayan quieTengo
CONTRA LA CONFUSION
Una justificación totalitaria
ANTONIO GARCIA TREVIJANO
ASTA la 2 guerra mundial, el sistema parlamentario estuvo amenazado por el de participación elecLa política era pagaban argumentos en favor del voto censitario. Creían que el sufragio universal daría mayorías políticas las mayorías sociales y conduciría un gobierno de los pobres: Había que disuadir masas de participar en el intrincado juego del Pero cuando se reconoce el derecho de sufragio universal, es la no participación masiva en las elecciones. Las ideas en esta materia son verdaderos anatemas contra la abstención. La propaganda de partido persuade a las masas de no votar es un acto de barbarie. Algunos hacen obligatorio el voto. La Iglesia y Estado se unen aquí con un mismo mensaje: votar es un deber cívico y abstenerse;una irresponsabilidad moral. iQué puede explicar algo raro como esta violenta reconversión ideológica de un derecho en un deber, de un tema político en un asunto moral 0 civil? riesgo poder. que países tan
Encontraremos la respuesta a este pregunta si miramos de cerca tiene el en el moderno Estado de partidos lo comparamos con quién lo tenía en el viejo Estado la soberanía ficticia residía en la nación y la soberanía real en la mayoría de sus representantes reunidos en asamblea, en virtud del golpe constitucional dió legislativo; cuando se apoderó del del judicial la muerte de Luis XVI. legitimación este Estado representativo radicaba; pués, en derecho de los representados elegir representantes El voto era la manifestación de ese derecho político. Pero en el Estado de partidos, la cuestión del cambia de naturaleza de legitimación. La soberanía ficticia reside en pueblo la soberanía real en los comités ejecutivos en virtud del de mano constitucional de unos pocos hombres de partido (Adenauer, De Gasperi) que; apoyados en las fuerzas de ocupación; se apoderaron de <todav la voluntad estatal del fenecido Estado El Estado de la postguerradeja, así, de ser representativo de la sociedad. Su legitimación resuelta con un ardid electoral con una teoría reaccionaria. El ardid está en el refrendo plebiscitario que la sociedad <debev prestar a las listas de candidatos sujetos la disciplina de los <aparatosv de partido. El voto manifiesta el cumplimiento de ese deber social. La teoría justifica secuestro de la voluntad estatal por los partidos porque sólo ellos pueden procurar la identificación de la sociedad civil con la política. Es necesario; para esto, que el acto de votar sea civil 0 cívicamente obligatorio. iUna justificación totalitaria! quién poder que poder poder La poder golpe queda
El antiguo Estado parlamentario no era democrático. Le faltaba; para serlo, el sufragio universal y la división de poderes. Pero era liberal por ser representativo. El actual Estado de Le falta todo para ello: un régimen electoral representativo de la sociedad civil y una efectiva división de los poderes del Estado. Lo único que tiene de civilizado, las libertades el sufragio universal, no es utilizado para fundamentar el poder político. Sólo sirve para refrendar el constituido lo sumo, Ante esta situación; que nadie de buena fe intelectual puede negar que era conocida cuando se inició la transición española, la actitud de los demócratas tiene que ser clara y contundente: abstenerse de votar mientras voto sea considerado como un deber cívico no como un derecho político. No importa tanto porcentaje que se alcance como la conciencia política y moral de la abstención. Porque no se trata de conseguir; con ella un rechazo de los partidos, que son inherentes a la libertad de asociación, sino de ponerlos en su sitio: sacarlos del Estado devolverlos al seno de la sociedad. Mientras no se logre con la reforma del sistema electoral y de la Constitución; ninguno de los riesgos de opresión; incompetencia corrupción que produce una sociedad política estatalizada, podrán ser afrontados con posibilidades de superación. Lo mejor que pueden ofrecer los partidos <estataless es arbi trismo tecnocrático: administrar personas como si fueran cosas. poder