Los cascos azules, tal como están estructurados en el momento presente, no constituyen instrumento adecuado lo Bosnia para que en se trata de resolver. Ni siquiera mecanismos que pone en práctica el Consejo de Seguridad de la ONU tienen la flexibilidad y rapidez convenientes para actuar con eficacia en situaciones como la que se contempla en los Balcanes. Es más que evidente que tiene sobrada razón actual secretario general de la ONU cuando en múltiples ocasiones ha propuesto sustanciales modificaciones en el modo de llevar cabo operaciones mantenimiento de la paz. Sus sugerencias han caído casi pOr lo general en saco roto. Los cipales estados que tienen en la ONU un foro de entendimiento al máximo nivel no parecen deci didos a abdicar de sus prerrogativas soberanas ni a ceder esta organización, personificada en su secretario general asistido pOr el Consejo de Seguridad, una mínima capacidad de decisión independiente y los medios necesarios para poder llevarla la práctica. En EEUU, país acostumbrado a servirse del Consejo de Seguridad para legitimar, cuando lo considera necesario; suS propias decisiones de tica exterior, las promesas electorales del nuevo presidente, en el sentido de dar mayor peso la organización internacional, no parecen encontrar el eco adecuado. Las reformas necesarias chocan contra la inercia del pasado y la conservación de los privilegios; sobre todo en lo que se refiere a los miembros per manentes del Consejo de ridad. La retórica sobre la democratización actualización de este residuo de la Segunda Guerra Mundial, a lo más conduce es a proponer la reproducción en su seno de la estruc tura del <grupo de los sietev, los países más poderosos del munlo tampoco suscita mucho entusiasmo entre los gmiembros más pobres de la organización. los prin políSeguque do, que

P I RI S

General de Artillería

La impotencia de la ONU

L fracaso de los esfuerzOS internacionales poner fin la larga sangrienta serie de conflictos que vienen asolando lo que fueron las repúblicas yugoslavas no se debe sólo a la incapacidad de gobiernos para afrontar esta crisis y llevar a efecto van. Lo que tan evidente impotencia pone de relieve es, sobre todo, la falta de adecuación del instrumento utilizado al fin propuesto. los dadera democratización de la ONU no nacerá en su interior menos que no sea desde los pueblos; las organiza ciones no gubernamentales opinión pública internacional .

Las comisiones que en su seno la estudian; no parecen progre sar más allá del conocido aforismo de <cambiar algo para que todo siga igual. Sin embargo; del mismo modo que quienes, tras describir en términos alarmantes el deterioro acelerado del planeta que nos sustenta, afirman con razón que hemos de darlo <porque no tenemos otrov, que afirmar lo mismo de la ONU: hemos de preocuparnos ella, por porque no otra cosa. No otra cosa per mita materializar una esperanza de conflictos puedan resolverse sólo por medios pacíNo otra cosa que permita alcanzar la era en la que la fuerza militar deje de servir exclusivamente a los intereses de cada Estado para ponerse definitivamente al servicio colectivo de la humanidad. hay hay hay que los que hay

Para resolver problemas como el que la comunidad internacional afronta en Bosnia, necesitaría una fuerza de policía internacional. Es lo que viene a

necesitarían fuerzas para impedir que el cascos azules son bomberos acuden que cuando el fuego se ha extendido.

pedir Butros Ghali cuando; en su informe Un programa de paz, propone la necesidad de ner de fuerzas capaces de realizar despliegues preventivos en los casos amenacen con desbordarse, igual que ha ocurrido en los Balcanes. El largo proceso que ha de seguir en la actualidad el envío de unidades de cascos azu les hace su acción apenas pueda tener el carácter disuasorio sería imprescindible. Se dir que el fuego brote: Pero los cascos azules son bomberos acuden cuando el fuego se ha extendido. dispoque que que

Es casi seguro que el conflicto en la antigua Yugoslavia no hubiera degenerado hasta la situación presente la ONU

hubiera dispuesto de medios suficientes para conocer là situación real sobre el terreno y disponer de información fidedigna y valorada sobre su posible evolución. Y si, gracias a lo anterior; hubiera podido desplegar con rapidez, inmediatamente des de logrado el primer acuerdo entre las partes enfrentadas, una fuerza militar con capacidad coactiva suficiente para imponer sin vacilaciones la ejecución de los acuerdos alcanzados pués

FUERZA MORAL- La fuerza moral que posee una organización militar que ejecuta las resoluciocon el efecto disuasor de su rápi do despliegue, hubicran sido más que suficientes para evitar el agravamiento de la situación. Muchos violentos cabecillas locales; que se han envalentonado ante la falta de intervención internacional contra sus flagrantes violaciones de toda no se hubiesen atrevido a convertirse en jefes militares autónomos que sólo confían en la fuerza de suS armas. Frente a éstas se hubieran erigido, con impasibilidad que da saberse apoyadas la razón ONU. Será necesario, tarde temprano; aumentar la autori dad del secretario general para decidir en casos de urgencia en los que se ponga en peligro la convivencia internacional EEUU se encuentra ante este dilema: sigue ejerciendo de gendarme universal, cobrando luego sus servicios accede que el Consejo de Seguridad y el secretario general puedan tener un margen de decisión autónoma para intervenir cuando se considere necesario. Es el reto de Bill Clinton. Pero Europa también ha de poner algo de su parte; La negativa de Francia y el Reino Unido a fundir suS puestos permanentes en el Consejo de Seguridad en uno solo; al servicio de Europa, muestra todavía muchos obstá vencer. He botón de muestra: miembros permanentes del Consejo de Seguridad, a finales de los años ochenta, dedicaron 2.400 pesetas gastos militares nacionales por cada peseta que aplicaron a apoyar las actividades militares de las fuerzas de mantenimiento de la paz de la ONU. Esto indica claramente la falta de voluntad de potenciar cionales el deseo de conservando el recurso a la fuer za nacional. Ghali ha afirmado que esfuerzos por modificar la ONU son como <intentar reparar el propio automóvil mientras se corre a 180 kilómetros por horav. El es evidente, pero no duda de que habrá que correrlo. De no ser multiplicarse de modo muy alar mante lega por hay que seguir los riesgo hay

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A L B E R T 0

CONTRA LA CONFUSION

Conciencia inconsciente

ANTONIO GARCIA TREVIJANO

madre de todas las confusiones políticas no es una equivocada un valor esencial subvertido; sino la inmadurez para percibir la naturaleza del hecho social que más condiciona la vida y el carácter de pueblos pobres: político. Es revelador en esta materia hayamos dimitido de la inteligencia que empleamos en los demás asuntos; nos portemos como infantes inconscientes. Lo que creemos saber del es lo que dicen de mismos los poderosos: Y lo queremos saber del poder se lo preguntamos a los secretarios '(intelectuales) de los poderosos iQué nos van a decir! Lo es democracia. Pero en Estado de partidos; la evidencia ver decir; contradice la democracia. Entiendo valores a pesar del recurso a las ideologías; por se resiste la condición del hombre moderno reconocer, como simple cuestión de hecho, el estado político en favor en contra de la dictadura, defender criticar la oligarquía de partidos. Pero; ipor esa torpe insistencia en negar ahora la evidencia de la oligarquía como se negaba antes la evidencia de la dictadura? los poder que poder que que que qué que qué

No forma peor de esclavitud que la del se cree libre. La esperanza sólo puede anidar en los que reconocen la falta de 'libertades políticas y la oportunidad histórica de alcanzarlas. Bajo la dictadura, los demócratas teníamos un doble consuelo: creernos intérpretes de las consciencias silenciosas conciencia de Europa. Pero ahora, la media docena de españoles que describimos la falta de libertad de los ciudadanos para elegir a suS representantes a arriba el poder político (en lugar de refrendar al que ya está previamente constituido), los que hemos comunes con la verdad irrefutable de que este régimen no es una mínima democracia, sino una máxima oligarquía política, estamos como los Copérnicos Galileos del Renacimiento cuando afirmaban, contra la evidencia del sentido común, que la tierra se movía se oligárquico del Estado de partidos? iA que llegue su corrupción final como en Italia? Todavía no estamos reclamando la democracia como forma de gobierno superior partidos Sería demasiado fuerte para el quebradizo espíritu Ahora sólo pedimos que se reconozca la verdadera naturaleza de este régimen de hay que qué poder.

La primera cualidad de ser vivo; vegetal animal, es la capacidad de reconocer la naturaleza de su medio ambiente. La condición humana no es, en esto difercnte. iDe le sirve su conciencia moral no puede reconocer el . espacio de donde espera que germinen sus frutos políticos? La consciencia de lo real, que es un en el ser humano la misma función en los organismos primarios. No puede haber verdadera conciencia política, que es un tipo de existencia moral derivada, sin conocimiento autónomo del ambiente de poder que la circunda. La consciencia del poder es anterior y causa de conciencia política. No se puede . ser de verdad progresista conservador, izquierdista derechista, siendo es decir, un creyente sin causa, un inconsciente Cuando falla la percepción de realidad fáctica del poder, que es una cuestión de instinto 0 de inteligencia, todo lo demás se vuelve confuso. La confusión política se acentuará, por con un gobierno de coalición que, en el fondo; es un consorcio entre dos pseudoconciencias brote del consenso de la transición; es una apelación esa incultura general que prefiere hacerse la ilusión de que las de su maldad no está en la democracia inexistente, sino en la natural repugnancia produce la dominación de uno solo en la oligarquía de ianos en el Estado de partidos. Cuando en la España de la posguerra, por el horror al conocimiento de sí mismo; deriva en un tipo de conciencia colectiva ahoga su pasado en la pura complacencia de un presente sin futuro. qué poder que ello, que