A N T 0 N I 0 D E Escritor

Integrismo: razón y delirio

L integrismo islámico está en alza, como lo demuestran los sucesos de todo este curso que ter mina. Si afirmamos de repente que el integrismo islámico es fruto del colonialismo; sin duda parecerá exagerado.

pobreza, mientras la burguesía (corta en número) se dentalizaba más cada vez. occi-

Pero veamos someramente que no lo es: Las potencias colonizadoras ~Francia Inglaterra, sobre todo _ dominar países, relativamente anclados en la Edad Media (uno de los dramas de la cultura islámica es su escasa evolución interior) . instituyeron, de modo explícito 0 subliminal, que islamismo era valente a retraso, y que si tales países se veían así (pobres, vencidos, dominados) se lo debían a la innata parálisis de su religión modus vivendi consecutivo. equi -

El Islam era, de acuerdo con este esquema, antiguo, obsoleto, bárbaro, y había que hacia la modernidad occidental, representada claro por aquellas potencias colonizadoras.

VIA CONTRAPRODUCENTE Así que los gobiernos metropolitanos comenzaron a crear entre sus colaboradores, gentes de nobleza dinero) una élite formada en la metrópoli _ha-blan perfectamente inglés francésenamorados de una vida occidental, y consiguientemente (aunque expresen amor a su cidos de la necesidad significa absolutamente occidentalizar . país

Ese el camino de Bour en Túnez, y el de casi todos los líderes independentistas del Magreb fue guiba

Ese fue, por ejemplo, el camino de Kemal Attatur, en la Turquía postotomana, 0 el del Sha Reza Palhevi de Per sia.

Querían respetar ~nomi nalmente la cultura tradi cional islámica, pero la sen tían en contradicción profun da con el entendimiento de lo moderno.

Todos creían en su corazón el Islam era viejo y regresivo, pero no acertaron 0 no les dejaron hacer . Esos (Argelia, Egipto, Tunicia) cayeron en dictaduras perso nalistas pseudosocialistas; proletariado siguió en la que países

El drama de esta élite pari britanizada sinizada es que ~llegados gobierno al poder _ no supieron no pudieron llevar puerto su idea (más 0 menos declarada) de occidentalizar.

El fundamentalismo es una manera árabe del nacionalismo. En países más 0 menos bilingües, con una clase diri gente enamorada de París Londres, lectores cultos de Pascal Quignard mejor que de Mohamed Choukri, el integrismo es un deseo ese pertinaz anhelo nacionalista de reencontrar las raíces.

Y en esa situación de glorificación de lo occidental pervivencia del atraso la miseria, surge el fundamentalismo; como un deseo (teñido de religión fanática; vengativo casi) de volver a lo propio .

Guiarse por el Corán, volver al árabe, Y poner todo en el lugar que estaba (atrasado, paralizado) cuando llegaron los altivos colonizadores_

eso no es casual que Por

0 se ha logrado que el Islam avance desde dentro de sí, como lo ha hecho la cultura occidental, volviéndose paulatinamente más laica los integristas ataquen al turismo, como se ver no hace mucho en Egipto. No sólo es el deseo de matar la gallina de los huevos de oro de sus gobiernos vendidos Occidente, es ademásmatar a los nuevos mensajeros llevan consigo las costumque esencial foraneidad de Occi dente. pudo

Es decir gente intolerante iEstoy defendiendo el integrismo? De ninguna manera. Un integrista es en térmi nos de nuestra cultura una simbiosis entre un ultradere chista de Le Pen 0 Blas Piñar, con un cura ultramontano, estilo Lefévre 0 Ratzinger_

mezclan política reliUn verdadero desastre que gión:

Sin embargo está claro que el integrismo es la defensa ~brutal, tosca de una tura amenazada. cul-

Su demencia llega hasta ajusticiar 0 perseguir a ductores del <malditos Salman Rushdie, autor de los <Versos satánicoss, como ha podido verse hace escasas fechas. los tra-

Y claro también que el dilema es terrible: Apostar pOr una occidentalización, que ha fracasado cultural, social económicamente ir hacia el Corán litte rae lo que sí preserva (en fanal de vidrio) la cultura tradicional que dio vida y sentido a esos países, al retornar a un modelo superado y estancado en el siglo XVIII, condena todos de nuevo al atraso y la cerrilidad. Si mala es la occi dentalización, malo es el intepedem

Ha faltado ~y ahí tocamos el verdadero dramala tercera vía. Una clase dirigente y culta, que respetando las esencias del Islam, las hubiese sabido adaptar y mezclar a los progresos de Occidente

Es decir, lograr el Islam avance desde dentro de sí, como lo ha hecho la cultura occidental, volviéndose paulatinamente más laica, por cierto que

HIPOCRESIA ~ Pero idónde está esa tercera vía? iQuiénes la presentan? Probablemente una minoría que estará sufriendo con horror su aporía histórica

Nuestra postura ante el integrismo creciente en países vecinos es también muy difícil. Debemos comprender que procede en buena medida de nuestra explotación en de nuestro egoísmo, pero ~dicho llanamenteno mos alabarlo ni tolerarlo. pode -

El integrismo es una ola regresiva, brutal y estulta que pone en entredicho la concepción humanista de la mujer del hombre. El integrismo es tan abominable como el nazis mo 0 los católicos tridentinos.

iVale decir que allá ellos? iO consolarse como hacen los filoislámicos del paraíso perdido _ diciendo que a esas mujeres no les importa es lo suyo llevar chador y que son felices con la sumisión al padre, al hermano y al do; y todos gobernados por la mezquita y sus ulemas?

Ese sería nuestro último broche hipócrita filocolonial.

CONTRA LA CONFUSION

PREFASCISMO EN EL PAIS

ANTONIO GARCIA-TREVIJANO

A situación política se define, en España, por el de satisfacción 0 de malestar produce en la opinión el reparto de poderes del 'Estado entre los partidos Este criterio ppoliticista conduce una escala de valores ajenos democracia Lo peor para la oligarquía de partidos era lo de antes: una distribución del poder con dicionada por la mayoría absoluta de un solo partido. Lo mejor es 1o que se avecina: una mayoría condicionada pOr el reparto del poder entre el mayor número posible de partidos. Lo dice el jefe del partido absoluta:. En el Gobierno en el Parlamento; todos los partidos deben participar en la gobernación para la gobernabilidad del Éstado. Lo dicen incluso el jefe de la oposición y el del nacionalismo vasco. Lo típico del fascismo no fue su recurso un gobierno fuerte mediante la dictadura de una sola opinión. Para llegar a esta en el gobierno anuncian ya que harán en el Parlamento una crítica kterriblemente constructivav (Roca) En ningún momento .de sus mayorías absolutas ha gozado el partido ministerial de un político está tan bien repartido entre los partidos como el sentido común parece estarlo entre los ciudadanos. Todos están encantados con el que tienen. iPara oponerse insensatamente partido ministerial? grado que los que lograr poder hoy qué

Si referimos esos apremios de colaboración no a la sociedad gobernante, sino a la sociedad gobernada ~la más gobernable de la Comunidad Europea el interrogante cambia de naturaleza y de sentido. De naturaleza, porque el riesgo de bernabilidad sólo afecta a la sociedad política, al Estado de partidos De sentido, porque la estabilidad política proviene de la estabilidad social. iPara unirse en torno a un régimen de que tiende, por su naturaleza, a la crisis y la corrupción? iPor no se cambia de dirección se busca gobemnabilidad en la sociedad donde se encuentra? Estas cues tiones no tienen eco ante la opinión pública porque, entre el problema definen y la salida democrática que lo resuelve, se'interpone la pantalla posmoderna y prefascista de la tran sición. Él carácter esquizofrénico de la posmodernidad mantiene separadas la cultura política, como culto del Estado y la cultura mundana, como cultos fragmentados y demagógicos de cada práctica social. Y prefascismo de '1a idea gubernamental en España cae como lluvia sobre suelo mojado por la irrigación caudillista, se basa en el <derechizquierdismov que preludió al fascismo, en la síntesis de la derecha y la izquierda en un solo partido. ingoqué poder qué que que

Tenemos la mala costumbre de achacar a los políticos las malas ideas que otras cabezas conciben y ellos realizan. Pero la peor obra es asunto de niños perversos comparada con la madurez del mal que introduce, en la cultura moral política de un país, la línea editorial de un medio influyente, cuando la cobertura . liberal disfraza su el diario que ha empapelado de ideología posmoderna la cultura oficial de la transición y ahora cultiva el prefascismo para la nueva etapa de gobierno: En su editorial <El nuevo (El País; 30 de junio) dice: <Para el sería más nocivo un ejercicio precario de dicha función [la par lamentaria de permitir gobernar las carencias de crítica de control de la acción de gobierno Entre un gobierno sin mayoría porlapaeteane (como de Suárez) una dictadura parlamentaria (como la que precedió al fascismo nazismo) ese diario no tiene dudas. Es fácil de comprender la propensión prefascista del partido ministerial. También lo es, el oportuno colaboracionismo de la oposición y de la mayor parte de las empresas editoras. Pero, sin recurrir al nihilismo moral tico, es difícil de explicar por qué unos escritores y profesionales independientes prestan necesita; para seguir imponiendo la hegemonía cultural de las ideas y de las prácticas oligárquicas que país polí-

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