J 0 $ E P A. D U R A N I
Presidente del Comité de Gobierno de Unió Democràtica de Catalunya
La responsabilidad de una decisión
pesar de no resultar siempre necesario de que, en ocasiones; no sea suficiente, once años de mayoría absoluta generado en la opinión española la idea de que un Gobierno estable es sólo aquél que lo integran unos partidos que disponen de la mitad más uno de los votos de las Cámaras Así, tras los resultados del 6 de junio; muchos sido quienes se han entregado a toda suerte de cábalas en busca de la mítica cifra de 176 diputados Con dichas premisas y en tales combinaciones, añadir a los escaños socialistas los 17 votos de CiU y los un resultado apetecible. Durante semanas, pues, ha especulado con un Gobierno de coalición entre socialistas y nacionalistas. han han
Sin embargo; pocos comenta ristas han percibido las notorias diferencias de planteamientos existentes entre los partidos nacionalistas y el supuesto socio mayoritario socialista. Todo mundo ha considerado que coalición debería consistir en un reparto más menos proporcional de ministerios y se ha olvidado de que, en general; cualquier Gobierno de coalición exige previamente un programa unos objetivos comunes. Si no es así, es absurdo proponer la par ticipación en un Gobierno sIn haber trabajado a fondo con anterioridad en programa común. En consecuencia, era obligado rechazar la invitación socialista no ha sido otra cosa una adhesión al proyecto personal de Felipe Gon zález. que quc
INESTABILIDAD POLITICA, - Con motivo de dicha negativa, se ha querido acusar a la coalición de CiU de no contribuir gobernabilidad del Estado, e incluso de fomentar inestabilidad. La considero una acusación notoria mente injusta_ Primero porque quien provoca la actual inestabilidad política económica es el PSOE y no nosotros segunporque desde coa lición de CiU ha apoyado con su voto todas aquellas iniciativas de democratización moderni dad del Estado, renunciando planteamientos legítimos en pro de una transición y consolidación con un Gobierno de UCD, mien tras en el PSOE primaba el interés partidista sobre el del Estado así lo hemos hecho con PSOE, y nuestra actitud ante la huelga del 88 es sólo uno, aunque notorio, de los ejemplos general
Esta contribución catalana a la gobernabilidad y a la estabilidad, pocas veces correspondida desde otro extremo con una asunción de la pluralidad nacional, lingüística y cultural de España. Piénsese en normas como la LOAPA, con la que se inauguró el Gobierno del PSOE, pero se despidió también el de UCD, en la catarata de recur SOS que la Administración central promueve contra las leyes auto- nómicas ante el Tribunal Constitucional. Si el Partido Socialista tiene dificultades en asumir hecho autonómico; es normal que los partidos nacionalistas se sientan incómodos ante cualquier posibilidad de coalición. Así pues, entre las cuestiones en las conviene profundizar antes qee entrar a formar parte de cualGobierno, se halla; sin alguna, la normalización y consolidación de la realidad plural de España; que, entre muchas cosas, debe garantizar, de una vez por todas, la anulación de la actual duplicidad administrativa Desde que con la Constitución del 78 España configuró un Esta do de las Autonomías; se han consolidado dos estados, dos administraciones: el central, que autonómico. Duplicidad que tiene su proyección en el alarmante déficit público del Estado y en la carencia de la necesaria eficacia en la resolución de los trámites administrativos_ Qué oportunidad perdida en este sentido supo-
ra obligado rechazar la invitación socialista que no ha sido otra cosa que una adhesión al proyecto personal de Felipe González ne inaugurar un nuevo Gobierno manteniendo un innecesario ministro de Cultura de Turismo, 0 tantas y tantas direcciones der de materias que son com petencia de las 'CCAA no del Gobierno central. hoy
Otro apartado que conviene debatir en profundidad es la tica económica debe adoptar Gobierno ante una determi nada situación de la es responsable el Gobierno socialista no nosotros. Desde UDC no nos cansaremos de reivindicar una política que fomente la eco nomía productiva; que impulse el ahorro privado y modere el défi cit público. Una política que garantice el social pero aborde también; sin dilación alguna, la reforma del mercado políque que diálogo que
laboral y que, en cualquier caso, no hipoteque aquello es necesario hacer_ En síntesis, se trata de la política económica pueda coadyuvar una mayor competitividad de nuestras empresas y a su renovación tecnológica: Ese no otro es el cierto; desde la convocatoria electoral anticipada del 89. Todo ello sin olvidar algo muy importante: no se mantener la que ya se ha denominado una <cultura del subsidiov ante la necesidad de adoptar el valor bajo como requisito imprescindi ble para la superación de la crisis. Si no se sabe, debería ya tomarse buena nota de que la cultura del subsidio no tiene cabida en proyecto europeo. que que puede tra-
Úna acción conjunta de Gobierno requiere también un decidido impulso al proceso democrático y a la dignificación de la vida pública; a tal efecto; conviene_ regular con firmeza la financiación de los partidos ticos aumentar la intervención de representantes mediante la posibilidad de listas abiertas. polí sus
Entendemos que no se puede formar parte de un gobierno sin concretar antes cómo se ha de gobernar y para Es legítimo y resulta natural Unión Democràtica; al igual que los otros partidos Ila mados, quiera concretar antes las líneas directrices de la acción de Gobierno; porque eso es mucho más importante el número de ministerios las áreas de actuación confiadas qué. que que
Por nuestra parte, la votación favorable a la investidura ya ha demostrado; con creces, una vez más, nuestra disposición a colaborar en la gobernabilidad del Estado y a dar continuidad a una política constructiva de somos protagonistas desde el inicio de la transición. Pero no se nos garantiza lealtad, seriedad un mínimo de objetivos políticos comunes, difícil mente podremos donde estamos_ que diálogo
La negativa participar no supone pues una falta de responsabilidad, sino; contrario, un claro ejercicio de responsabilidad política y de coherencia. esta seriedad y coherencia ha de ser exigida también al Partido Socia listas, el cual, no lo olvidemos, es el principal responsable de la actual situación española; sería aconsejable, pues que, en los próximos meses, el Partido Socia lista demostrase cuál es su programa de Gobierno que, en política económica, 1o hiciera de forma inmediata, adoptando, desde ahora mismo; medidas urgentes. De no hacerlo así, los Presupuestos Generales del 94, aun en el supuesto de contener no encontrarán otra cosa que un desierto industrial. Como resulta igualmente necesario que proceda zanjar los conflictos internos que forzaron a la disolución de las Cámaras y que, por momento; no parece haber sabido resolver. las;
CONTRA LA CONFUSION
El fracaso del fracaso
ANTONIO GARCIA-TREVLJANO
L supremo ideal está fuera de 2 alcance. Ni la más portentosa de nuestras facultades; ese pequeño reactor de velocidades superiores a la de la luz y violar con éxito las leyes de los cuerpos; ha podido imaginar un modo de producción de la existencia social comparable al modo <divinov de producir el orden del Universo y de la Vida. Los organismos . inferiores logran realizar sin libertad la armonía el espíritu ensaya inútilmente de alcanzar con ella. Sólo la geometría y la mística, antes de se curvara el espacio y se retorciera el subconsciente_ parecían responder a esa necesidad humana de vivir la plenitud. La incapacidad para alcanzar la eficiencia de la necesidad constituye el enigma al que responden la religión la ciencia. libertad, conserva la validez del modelo: <Errar es de humanosv La segunda; al descubrir la base caótica de la necesidad, destruye mito del orden natural. La libertad, en su ínfimo campo de experiencia, alcanza mayor eficiencia que la universal necesidad: <Errar es de la Naturalezas. La maravilla del Universo es simple. Su belleza la ponemos nosotros. Su orden perfecto es obra de un fracasos para en el libro del mundo, el registro de sus éxitos_ que que los que
Esta contabilidad de <haber sin debev que se reproduce sen saciones de frustración diurna reconstituye el orden político sobre la absurda creencia de que todo lo real es racional. El fracaso del no cabe en Cuando no se disimular, entra en juego un ciego mecanismo social que lo borra con un extraño sentimiento de magnanimidad , como el del esclavo que comprende las equivocaciones y com padece las tribulaciones de su amo. El poder político no tiene éxitos fracasos, ni se juzga por ellosEs; en sí mismo; un puro triunfo de la realidad. no admite más fracaso el de su derrota. Si la oposición es real, el orden político no de la existencia; como vanidoso contable de la Naturaleza, el rastro de las catástrofes que los gobernantes engendran: Los defectos y fallos del poder político no son imputables a quien lo tiene, sino a la oposición incapaz de destruir la reputación que lo sostiene. el pueblo borra; con goma bendita; las huellas de los crímenes y de los fracasos del poder. Tarea más fácil para la educación católica (errar la puritana reputación de las buenas obras (errar es de condenados) El colmo de la perfección se alcanza cuando el fracaso se constituye en fuente de renovación del poder, en su especial atractivo. poder puede que puede
Sobre fracasos evidentes; como la participación entusiasta en la guerra de Bosnia en el Sistema Monetario Europeo; se construye en España la reputación de un gobierno <moderno progresistan. El político se consolida; como las viejas ciudades, sobre las ruinas de sus anteriores fracasos. El elector se inclina con sumo gusto ante personas expertas en yerros en mudanzas Entre una gran capacidad para equivocarse corto plazo una previsión de gobierno de largo alcance; pueblo se identifica con más parecido su modo efímero de vida. del poder no se labra en el campo de las competencias profesionales y tiene poco que ver con el resultado de su Fue motivo de extrañeza que Churchil, artífice de la resistencia contra el nazismo; saliera derrotado de las urnas por un oscuro funcionario del laborismo. Pero no lo el rudo artesano de una cruel catástrofe económica salga reelegido en España. no está en el resultado (explicable por la falta de alternativa), sino en su justificación social: el vínculo que se establece entre el fracaso del poder y la necesidad darle otra oportunidad de volver equivocarse El gobernante lava entonces su culpa permitiendo que huellas de suS fracasos, haciendo público y suS éxitos de imagen como la de triunfador no encaja en triste déficit de la realidad, adopta la poco honorable del gestor que se procura un margen de confianza con <borrón cuenta con cambio sobre el cambio. Que es, la vista, otro fracaso sobre el fracaso. Es decir, un éxitopoder gestión. está