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JU A N F. M A R T I N

Cualquier falacia termina siendo una evidencia si es considerada así por todos los centros de opinión.

Economista

El paraíso europeo de FG

ODO el mundo sabe que cualquier mentira puede ser tenida por verdad con tal de que se repetido un número suficiente de veces. haya

Para el Gobierno; el pacto social es en el que, con la excusa de la crisis económica y el miedo al desempleo, se pretende introducir todo tipo de medidas regresivas y antisociales.

Se construye bajo esta diná mica un cuerpo de creencias sociales del nadie duda, que nadie analiza ni pone en cuestión. que

A los pueblos, de una u otra manera, siempre se les ha engañado, se les ha sacrificios Opwaísos futuros Ahora que ya no se la economía y sus exigencias ocupan su puesto. qué

Se aceptan sin más, como producto de ese impera tivo impersonal, aunque en realidad de impersonal eosonaceengas poco, ya que siempre a objetivos y fines que no son ni inocentes ni neu trales

MIEDO SINDICAL _ Resulta para digmático lo que ha ocurrido con el pacto social. El Gobier no y sus adláteres han centra do toda su estrategia en hacer nos creer que la reactivación de la economía depende de que los agentes sociales pacten, tales son los medios de convicción social de que dis ponen tantos los intereses creados en este empeño que es opinión unánime la necesidad urgencia del acuerdo, hasta el punto de que esta contaminación ideológica ha llegado parte de la izquierda y de los sindicatos, en un posibilismo absur continúan pensando que el pacto es factible y deseable hoy

La ideología más conserva dora antisocial aunque, eso sí, disfrazada de Estado benefactor se da cita en los documentos del Ejecutivo.

Sólo el miedo quedar como malos de la película pueden justificar el hecho de que las organizaciones sindicales pasen por la humillación de continuar sentadas en la mesa, tras escuchar la panoplia de medidas que propone el Gobierno que conforman un insulto gran mayoría de los ciudadanos. los

Las argucias; el doble lenguaje, el no llamar a las cosas pOr su nombre, la utilización de palabras que ocultan los objetivos, las verdaderas intenciones, se entrelazan con una sola finalidad: hacernos creer que la creación de exige la renuncia a los pocos derechos sociales que la sociedad española había con tras cuarenta años de empleo seguido

He la panoplia propuesta: aquí

Cerca de la cuarta parte de la población en paro y sin horizontes de encontrar un empleo.

Pérdida del adquisi tivo de los salarios y descenso cada vez mayor del porcentaje de la renta nacional distribuida a los trabajadores sindi catos han estimado que en estos tres años se transferirían más de cinco billones de pesede los asalariados los excedentes empresariales poder ~los tas

Reducción progresiva de las que cobran los

Disminución distintos procedimientos nes un mercado laboral donde el trabajador; ante la amenaza del despido, deberá acomodarse las pretensiones empresariales. Y tendrá aceptar, además, la funcional, asumir cualquier cometido y estar presto a trasladarse de ciudad y de provin cia si así lo exige la empresa_

Por otro el resto de los trabajadores suspendidos pOr un hilo y con conciencia de que en cualquier momento pueden precipitarse en el vacio. lado,

El diseño es sobrecogedor Por un gran foso negro de miseria y desempleo; donde mecanismos de soli daridad apenas funcionan donde la misma expectativa dg pensión de jubilación está truncada, puesto que el sistema de cálculo penalizará cada vez más a los parados los

Carentes de garantías de les proteja despido 0 la rescisión del contrato tendrán e sOaetejse a cualtipo chantaje. que quier

CLASE HUMILLADA Lo que queda, con el paraíso europeo de Felipe González; es 1o siguiente:

una clase trabajadora cada vez más humillada, más . insegura, con más riesgos incertidumbres aunque quizás con más cachivaches pero, sobre todo, desarmada, escéptica; abandonada al fatalismo, traicionada por suS políticos engañada mediante la estrata gema unir fuerzas porque venía la derecha.

Por un lado, una parte redu cida de la población enriqueciéndose ~no iba tan descaminado el anterior ministro de Economía cuando afirmaba que éste era el país donde se podía ganar más dinero en menos tiempo iQué tienen decir ahora los posibilistas del pasado 6 de Junio? que

dictadura.

El Ejecutivo socialista lo sabe muy en realidad, bajo el influjo de la ideología liberal y la fe en el mer cado; piensa que nada se puede hacer para reactivar la economía, que no queda más que esperar la recuperación mun dial. bien; ciega

Pero aprovecha el envite para transferir el coste de la crisis las economías más débiles, para configurar un mercado laboral tipo jungla donde impere el darwinismo social, en la creencia de que la única forma de dotar de competitividad a la economía española es deprimiendo más más los costes laborales

que queda en España es una parte de la población enriqueciéndose y una clase trabajadora cada vez más humillada concediendo las empresas todo tipo de prerrogativas frente a los trabajadores

medidas propuestas poco tienen que ver con la reactivación económica, incluso algunas pueden ser contraproducentes; pero, despara ladar de unos a otros el coste de la crisis. Las

Lo que está en juego no es el incremento de la renta, sino su reparto.

Cuando uno lee 0 escucha las medidas que de por menos que preguntarse ése es el paraíso europeo que nos prometía Felipe GonZález.

CONTRA LA CONFUSION

Sindicalismo apolítico

ANTONIO GARCIA-TREVIJANO

L mensaje del partido gubernamental sobre la condición = obsoleta de los sindicatos es sintomático del estado en que se encuentra la izquierda. En este artículo; llamo izquierda a lo se llama a sí mismo izquierda. Es tan infantil como preguntar alguien; para saber como es, la opinión que tiene de sí mismo_ Pero así se ha hecho el carácter de nuestra cultura políticaEs lógico que la falsedad forme su personalidad mentira dela infancia. La izquierda política; en el Gobierno; cree que la izquierda social está desfasada porque aún es reivindicativa; en unos tiempos donde el trabajo se ha convertido de una pena en un tesoro; que al parecer no necesita capacidad adquisitiva en sueldos y pensiones es demasiado. Pero todos saben que esta modesta ambición sindical sería diferente si, en lugar de estar frente a un Gobierno de izquierdas que tantea formas indirectas de reducir ese poder adquisitivo estuviera ante un Gobierno de derechas ansioso de credibilidad democrática, que aquí se Unos sin dicatos capaces de lograr el 14-D contra un Gobierno de izquier das,y que fracasan frente a su política social, tienen el poderldeber de cambiar de táctica para que, con parlamentaria de IU, ese Gobierno decline su conducta reaccionaria 0 entregue el testigo una derecha será, por necesidad, liberal demagógica. que pedir ayuda que

Donde intereses de clase 0 de categoría habrá conflicto social . Donde existan salarios; beneficios libertades, habrá sindicatos. Y donde sindicatos; serán reivindicativos no serán. En defensa de los intereses que representan; nada puede coartar su libertad de acción, salvo las leyes que definen suS condiciones mínimas de representatividad y máximas de coacción Toda ley es una solución autoritaria a un conflicto de intereses sociales que la autonomía privada no puede resolver. Por eso, los sindicatos deben conseguir mediante leyes lo que no puedan divergentes mediante pactos. en esta procuración de leyes en favor de una afectar a la relación de en el Estado; la gestión sindical realiza Esta clara idea del sIn dicalismo clásico se oscureció cuando el ser liberal ~teóricamente neutral _ para convertirse en patrón de millones de asalariados y deudor de millones de pensionistas. Y se ennegreció cuando los partidos dejaron de ser societarios para devenir economía pública consagraron entonces la doctrina, procedente del anar quismo, de la acción sindical debe ser apolítica. Lo que hoy equivale a decir que no debe estar dirigida contra el Gobier no-Estado. Los dirigentes sindicales se creyeron tal absurdo dominante en la opinión; no se atrevieron explotar el éxito político de la huelga ciudadana del 14-D. hay haya poder que

El apoliticismo sindical es un mito. real con los sindicatos anarquistas, ni con los verticales El economicismo ha sido manifestación primitiva de la conciencia sindical . La naturaleza política de la huelga no depende de la naturaleza de sus reivindicaciones, ni de las motivaciones de los dirigentes, sino de la importancia del movimiento y de la condición pública del destinatario de la protesta. El apoliticismo sindical, en una economía mixta de dos sectores, orientada por el Gobierno-Estado, haría marchar al movimiento obrero sobre una sola pierna. Sus defensores con tradicción de su postura: fomentar el pacto sindical con Gobierno; acto político; admitir es un negarse los sindicatos estén legitimados para madurar ese pacto con medios de presión política les son propios No diferencia entre una huelga para inducir al Gobierno a pactar, una huelga para hacer. dimitir un Gobierno recalcitrante poder pactar con otro mejor dispuesto. El avance de la crisis pone en entredicho no sólo la capacidad política del partido ministerial, que sigue deprimiendo la demanda interna con su manía de grandeza monetarista, sino a todas las piezas políticas y sindicales de un sistema de poder que, al no saber reaccionar ante la culpable pasividad de un Gobierno sin mayoría, confiesa su impotencia para cambiarlo por otro; de mayoría, que meta en vereda sensata la economía productiva. que que los hay que