OPINION
J A I M E
Profesor de Ciencia Política de la UNED
Vieja Historia, viejos actores
L mundo volvió a con2 tener la respiración ayer, pOr segunda vez en dos años, ante la situación en Moscú. Yeltsin ha supuesto un abierto desafío una mayoría mentaria que desde hacía tiempo no reconocía su autoridad. Es cierto que el presidente ruso puede exhibir la relativa legitimidad que alcanzara en el referéndum de abril de este pero no que olvidar que esa baza se ha ido desgastando en los últimos meses (incluido el reciente retorno de Egor Gaidar responsable del fracado de la anterior reforma ecomómica) Tampoco se puede echar en saco roto que, precisamente en la respuesta a la pregunta referente a las elecciones presidenciales anticipadas, la ven taja del <nuevo muy limitada. parla año; hay fue
De modo en este proceso interminable de transición una vez más, la lucha frontal se ha impuesto frente a la búsqueda del consenso para el establecimiento de unas reglas del juego. que
Probablemente éstas deberían haber pasado por un acuerdo sobre la convocatoria simultánea de elecciones legislativas y presidenciales; pero parece que esto choca con la pretensión yeltsiniana de aseproceso constituyente; de éste debería salir; según él, un régi men presidencialista más bien autoritario.
Nos encontramos;, por tanto; con el estallido de una situacion de doble poder entre élites políticas que, sin embargo en su mayoría estuvieron unidas durante la revolución del 19 de agosto de 1991.
mando de un líder populista; pero por ahora, eso sigue siendo una utopía.
Queda, eso sí, un posible árbitro en el conflicto: el Ejér cito. Si bien su exquisita neu tralidad mantenida hasta ahora corre el riesgo de llegar punto sin retorno.
Yen segundo porque Jasbulatov y Rutskoi se limitan oponerse a ese proceso pero sin ofrecer a cambio otra alternativa que no sea la resurrección de a <gran Rusias . lugar, declaraciones, hace pocos de Terejouv, diri gente de la Unión de Oficiales, en las que se pronunciaba favor de la restauración de la extinta Unión Soviética pueden ser la punta del icede un cambio de tendencia en una institución que no se ha liberado del todo del complejo de derrota sufrido Las días; berg
asta cuándo la mayoría del pueblo ruso asistirá pasiva a un enfrentamiento entre élites mientras la crisis económica se agrava?
Por eso no nos puede SOr prender parte de la que gran población esté todavía pasiva ante unos acontecimientos se le escapan y en los que es francamente difícil tomar partido. que interés manifestado desde otras repúblicas independientes en reanudar la coopera ción económica con Moscú. Pero es difícil sorprenderse de l0 sucedido: Las arriesgadísimas iniciativas de Yeltsin se inscriben dentro de una serie han sido una constante en los últimos años. que
VACIO DE PODER. Y es que el fin de la <perestroikaz tan sólo un vacío de poder que luego se ha ido Ilenando con el abigarrado espectáculo de diversos candidatos enfrentados entre sí.
iHasta cuándo la mayoría del pueblo ruso asistirá pasiva a un enfrentamiento entre élites mientras la crisis económi ca se agrava por momentos y el darwinismo social se extien de por todas partes?
tras el fin de la Guerra Fría.
ello por dos razones: en primer porque se le ha prometido una aceleración del paso hacia la economía de mercado; aunque sea bajo el lugar,
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Queda también la incógnita sobre cuál va a ser la reacción de muchas provincias; regiones e incluso repúblicas de un Estado que ya estaba conociendo un nuevo proceso de desmembración que, jicamente, contrastaba con el paradó-
Un observador sagaz e interesado como Zbigniew Brze zinski reconocía hace pocos meses la dificultad enorme de la tarea de <occidentalizars ese país; cuando afirmaba que <Rusia carece del consenso reformista de Polonia 0 de la disciplina autoritaria de China>_ Quizá sea una ironía que los ex comunistas hayan sido los más votados en las últimas elecciones polacas. Puede que eso haya influido también en la precipitación de Yeltsin, queriendo anticiparse así a la presión de los líderes occidentales para que acelere los ritmos de la reforma.
Algunos sostenían; antes del 21 de septiembre, que ya parecía verse en Rusia un punto de luz al final del túnel. A la vista de lo que esta sucediendo, uno sospecha la oscuridad va a seguir reinando por mucho tiempo. Entre la tentación de un retorno al pasado que ya es imposible; y la ingenua ilusión de acceder algún día al paraíso del bienestar no es de extrañar que los aficionados a las analogías históri cas encuentren ciertos paralelismos entre la heredera de la Unión Soviética y la Alemania de Weimar el Chicago de los años 30. Caldo de cultivo de mafias, autoritarismos fascismos pero no, desde luede democracias estables. go, que
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CONTRA LA CONFUSION
Obscenario televisivo
ANTONIO GARCIA-TREVLJANO
OS editores de televisión vinculan un prejuicio sobre el gusto: Creen que la masa de espectadores prefiere ser distraída con asuntos y estilos afines los niveles más bajos de instrucción y de sensibilidad Este criterio invierte, pervirtiéndolo, el sentido de la cultura. En lugar de elevar la calidad del placer en las personas incultas; acostumbra a las instruídas a divertirse como patanes: La eficacia de esta educación estética revés es irresistible . Lo que no se logró en siglos de esfuerzo para nivelar la sociedad en un tipo medio de cultura, centrado en la ciencia y la belleza; lo ha conseguido una breve transición la cultura igualitaria de la superstición medicval y la chabacanería. de esperar. Lo natural, en una vida sin ideales es la fealdad. El humano carece de esa graciosa naturalidad con la que otros animales expresan su instinto. no debe extrañar la atención personas de gusto acaban prestando la grosería: El buen gusto no es congénito; Ni estable Todo lo que depende de una constante voluntad de elección el placer, propende por naturaleza degradarse. Una especie de entropía estética no está sostenido por una inteligente combinación de renuncias y afinidades selectivas. popular. Era que
Lo insólito de nuestra liberalidad cultural es el derecho de ciudadanía que la ignorancia y el mal gusto han conquistado para ocupar el espacio público. No se negar el derecho de los individuos a permanecer, si les place, en la animalidad. Ni el del artista privado cultivarla, si le emociona. Pero el arte público no podemos rehusar, el del urbanismo en la calle y el la televisión en casa, necesita justificarse con razones El artista público ha de identificarse con otros gustos afines de su talento. Así aparece el criterio del como algo sujeto a la disciplina de la razón estética tanto, a la educación. El interés de la cultura medieval por lo paranormal y lo mostruoso tuvo que recluirse en recintos feriados, para exhibirse como curiosidad en un lizado por la ciencia, la técnica y el arte El público sabía a lo que iba no sabe vienen todos los días su casa, si no es para expulsar de ella a la razón, aquellos monstruos de la comicidad paleta y de la mitomanía medieval, el arte del Renacimiento desplazó del escenario público. La televisión recupera ahora el secreto <obscenariov de las sensaciones medievales; con brujas y curanderos poseídos por difuntos; con visionarios de vírgenes y extraterrestres, con resucitados del más allá hipnotizados del más acá, que cuentan sus experiencias de ánimas sin cuerpo. puede gusto pOr qué Hoy que
Impresionado ante el empuje avasallador de lo irracional y lo grotesco en el mercado de los valores culturales distinto a los pueblos europeos tras la caída el arte perviven enquistados en la cultura tecnológica el Gobierno francés acaba de dar al problema la solución que los monjes de Cluny dieron al de la disolución de la razón en la Edad Media. Refugiar la vida restos de razón del en una televisión monacal, apartada del mundanal ruido de mercado. Tan espiritual decisión; contraria a la adoptada por la en España para elevar su valor comercial antes de privatizarla, tiene sIn embargo un caracter regresivo: No en otros espacios acotados de las cadenas comerciales; sino por la separación que consagra entre dos tipos de placer cultural. Uno digno; para la afición Este salomonismo escinde la socialidad de la cultura, en beneficio medios inspira medida, para librarse del temor una reglamentación de suS programas, tal como se hizo productos alimenticios y las industrias contaminantes. La ción de los elementos no es menos suicida para la vida animal, que la del medio televisivo para la vida cultural. Porque la necesidad de vivir es igual a la de vivir una vida buena. gusto por que polu -