cumu Juan Carlos <cl excepción sería. Rey
Aunque tal circunstancia parece olvidada hoy; en este desmemnoriado así es como accedió D. Juan Carlos de Borbón al título de sucesor es como fue proclamado 22 de noviembre de 1975 una vez que se produjo la muerte del general Franco. país. Rey
Si quería que la Monarquía inslaurada perdurase comu políica del Eslado español; cabía más solución que la bautismal Yde esta manera el se sumnergió en Jordán implicaba tres cosas_ [orma Rey que
Nuestra actual Monarquía posee, por tan to. un pecado original referente CIl que se inslauró. Sin embargo; clama cl crislianismo respeclo de los pobres morlales; la redención de dicho esligma pasa por cl baulismo.
En primer él se debe especialmente el mérito de la ejemplar transición a la democracia, pasando, como diría el verdadero inspirador de csle Torsobre cl que se sostendrá ua reveladora tesis doctoral próximamente en la Universidad Complutense <de la a la lugar; ley .
por último, en la Monarquía española; señala la Constitución vigente, no se reconocen más poderes efectivos a su titular que los licos, moderadores 0 arbilrales; al igual qjue homólogos curopeus según
En segundo lugar; el adquirirá la legitimnidad dinástica traves dela renuncia de su padre, respetando así posteriori la: leyes de la Monarquía. Rey palabra, Franco suS seguidores para perpetuarse eIl el se través de cuatro fechas (22 de julio de 1969, 22 de noviembre de 1975, 6 de diciembre de 1978 constitucional democrática, aceptada de los españoles por poder; hoy
Yde ahí lo paradójico de la situación española actual: mientras que la Monarquía, de procedencia franquista, aparece como la institución mnás valorada por españoles, conjunto de nuestra democracia, los tics vestigios franquistas han hallado caldo su de cultivo en instituciones personas que proceden especialmente del presenle régilas
La razón de este prodigio estriba en que lilular comprendió cra necesurio desprenderse de lodo lic ligio [ranquisla qjue supusiese una clara mer -encarna_ que manlenerse cn cl poder loda cosla, la lendencia de acallar 4lodo medio de comunicación hoslil los en beneficio del <régimen +, el deterioro que sufren instituciones del Estado por no renovarse : SU tiempo; la patrimonialización del Estado en ventaja de partido los casos interminables de corrupción; el culto a los mediocres que ni siquiera son leales; son algunos de los múltiples ejemplos de una culllra política franquisla siguc enquisgobernanle.
La Monarquía, como he sumergirse en su Jordán liberador, peru grau de nuestra clase política, aunque reniegue teóricamente del franquismno; liberarse de la práctica; para poder esos vestigios originales sobrevenidos; requiere urgentemente unla profunda inmersión en el Ganges de la democracias ibida reproducción parte
JOAGE DE ESTEBAN es Catedrético de Derecho Constitucic Y miembro del Consejo Editorial de EL MUNDO
La legilimidad de origen, principio básico de las monar hereditarias Il0 olra cosa, en el fondo; que ua presanas deusurpación por el engano, que opera en general favor de los primogénitos de la tecequías
Fs bastante frecuente en historia de los pueblos que tiranos dicladores [unden dinaslías para perpetuarse en poder través de sus genes. Fs más, en el origen de casi todas las un conqjuisla dor violenlo 0 un usurpador sin escrúpulos hay
Ll nieto de rey es el primer Su abuelo lo fue por derecho de conquista Su cUr tesanos del aluelo- FI nieto de rey verdadero fundador de mnonarquía hereditaria, por derecho divino.
Napolcón cs cl clásico ejemmotivos de seguridad de grandeza propia y nacional. Ta
Pero casi quías curopcas nu licncn sU origen incluida la inglesa, en la fuerza propia del fundador . Son otros poderes gencralmente la supremacía podría des truirlos enl guerras civiles de resultado incierto; 0 para que la polcncia que lo cnlroniza cuenle Cun gobiemno aliado en el concierto desconcierto de las naciones- Fstos dos ohjetivos han dado lugar los dos las dos la hisloria consagra. los que
Príncipe; en el acto de jura como sucesor del jefe del Estado a título de Rey-
Franco, hacedor de reyes
ANTONIO GARCIA TREVIJANO
dinastía sueca conserva el trose insubordinó a Napolcón; rechazando la condición de rey vasallo y aceptando con lealtad la de rey árbitro que necesitaba la oligarquía sueca.
libertad de asociación no alterara la rclación de [ucrza qjue PCF los nacionalismos independentistas La maniobra de Franco fue defensiva y pensando enl poder efectivo de Unl cl jele indisnio del gencral Alonso dado en mi casa semanas antes en presencia de presidente de banca Vega, iA cuál de estos tipos per tenece la decisión de Franco de hacer rey al Príncipe Juan Car los? Es evidente que Franco, nacionalista por instinto mililar molivus de seguridad de inlcgración europea como Napoleón, ni para preservar êl porvenir de los clanes políticos franquistas, a los que despreciaba. Tamponombra un rey hecho oligarqjuía [inancicra porque él no ve cn ellas privilegios que puedan ser contestados, sino instituciones normales de la vida civil y reli giosa
iPor acepló cl Príncipe por Francu conlra la de padre; Juan Corona? Fsta aceptación implicaba salto atrás en la historia, cuando las monarquías podían ser instaladad, cumU hizo Gcncral Prim con Amadeo de Saboya; Pero el Príncipe prefirió pájaro de la Corona en su cabeesperar las cien coronlas volando sobre de cl mús pobrc de pragmatismos que no puede distinguir entre realidad realizada y realidad realizable Fn consecuencia Ilo apreciaba el valor de las ideas y de principios El rcalismo Cra lo que lenía en qué Don que los los
Pero cl modelo de la monarqjuías nacionales encuenlra en la brillante Polonia del siglo XVI Fpoca en la que Cracovia disputaba supremacía del saber la Sorbona. las gucrras de rcligión scmbraban de conlicndas civiles a casi lodu Europa. Allí, un caudillo calórechazó la ofrecieron los demás oligarcas por la razón expresa; devenida desde entonces emblemática de las mnonarquías modcrnas; de quc <clrey rcina pero nu lico Papa, Yel
Francu nombra cuya única legilimidad le viicra de su régimcn polílico; para garantizar la unidad del Fjército y la continuidad de su obra contra el peligro de revi sionismo. Sabía que nleva rcy nu podría gobemur cumu Pcro conliaba de ambiciones que anudaría en torno persona, para conseguir que la
Fl Príncipe aceptó el nombramiento de sucesor de Franco título de para <salvar la COIIO le escribió No imporlaba qjue la monarquía salvada violara cl honor dináslico [amiliar, cono le contestó padre recordando probablemente Montesquieu (la Monarquía basa en el honor la República cn la virlud), cuando c juicio del rcalismo del poder diclaba que la clección cra enlre monarquía sin honor 0 una monarquía con legitimidad , Rey padre.
EUROPA PRESS
sino entre la continuidad en el poder de Monarquía impuesta por el dictador nuevo exilio de toda la famnilia real Intervine en la redacción de las cartas de contestación Franco y Juan Carlos. Pero no de Don pur Arcilza, ni Cn disolver Consejo privado el secretariado
Por CSu la salvación de la fuera buena intención de transformarla, exigía sacrificio hasta el final de existencia de Don Juan. Los que forzaron la renuncia terior , era innecesaria también aunque bucna inención de dar un senlido hislórico al sacrilicio, sabían que la dignidad últimno resorte sentimental que mantiene pie (la vida puesta al principios que los más m0S en afecto abandonan. que fuera próxi -
EI entendimiento mutuo entre padre era inposible no tanto por una diferencia de principios morales como podría pensarse, sino por algo mucho mas prolundo y de carácler previo lodo juicio visión inslinliva de propia existencia . La del Principe, una existencia regalada. La de Don Juan; una existencia sacrificada . abismo mental que separaba esos dos mundos, el del exilio con difa mación y el del poder con la gloria, insalvable_ hijo La encontrar un caso parecido mí ha sido un honor_ una suerle una Calisa de su[rimienlo amistad de Don Juan de Bor bón, y haberlo podido panar y aconsejar, siemnpre a petición en los momentos mlás crueles de su vida-