ANTONIO GARCIA-TREVIJANO
Generación del 77
El Gobierno de Felipe Gonzalez se irá. El tercio de cspañolcs Ic apova qucdlará. corrupción dc hombres poder no tiene nada de impresionante sorprendente Lo que de verdad acongoja des socialista pasará: periodistas que lo sostienen quedarán. Lo que asusta los hombres templados Ilu es el crimen de la razón de Estado Cs lo normal, sino ascsinalo y el robo de la verdad a mano armada por la sociedad. Se dice que la verdad está secuestrada. No es verdad. Ojalá lo lucra. No hay nada vcrídico quc sccucstrar cslrcmccc cuII la vcrdad. A quicn le importa! Tanto miente el que no para de mentir como habitualmcnIc cscucha mcnlira, SIn inmutarse, como La transición se inició con una gran mentira la gran mentira la dc quc cslo cs una dcmocracia; continuará. El Gobicrno de la impotencia activa caerá y la impotencia pasiva que se ha burocratizado hasta en la cama de los campesinos; Pcro Un gobicrno VIVIT sin país. dc España no lo tiene: quc los quc pucdc
Espña nu La dc Cuba dc crisis dcl impxrio español. Pero; al aquel desastre nacional, puñado deintelectuales dc dccir la vcrdad. ;Cual? simplc: quc no había en realidad crisis del impxrio puesto que había imperio que criticar: Sólo se trataba de una decepción dc lanlasía nacional sca, dc una crisis dc la española. Mirado distanciamiento, sobresalto que catapultó a la generación del 98, la cncrgía quc hizo dc unos bucnos cscrilorcs unos granverdad contra la mentira oficial. Pero, como era de cspcrar Cn un movimicnto rcgcncracionisla, núcleo de intelectuales honestos La clase política ficción en el pxder. Cien años después nos encontranos una situación parecida . Pero esta vez ni siquiera existe csc pcqucño núclco dc intcligcncias insobornablcs quc sca capaz dc dccir la vcrdad ;Cuál? Muy simplc: que nu realidad crisis del Gobierno ni de la oposición puesto que no gobierno oposición Quc sólo SC Irala dc una sea de una crisis moral intelectual de la conciencia española. hay hay
En la generación del 98 hubo de todo; incluso gigantes Pcro entre estos, esas dos grandes personalidades de cullura quc fucron; cspañolisla el ` europeísta Como si lus Torres Quevedo; los Ramón Cajal los Santayana no Pcro la gcncración dc intelectuales del 77 aparte de vivir mejor que la del 98, gracias al patrocinio del Ministerio de Cultura y dc los mcdios olicialcs y oliciosos dc comunicación gran mentira, mnala calidad de producido de verídico dc univcrsal? cscrilorcs dc lalcnlo quc todavía nos con SU prosa anteriores al 77 nadic sabc; ni sc prcocupa dc sabcr siquicra de sirve ya el pensamiento investigación verdad moral ni donde en la libcrlad dc acción. sin conocimicnlo dc la vcrdad moral sin libertad de una sociedad solo puede aspirar de lo quc pucda SCT . Fn cslo límitcs. sca seguiremos gobemados pxr unas instituciones que han dado paso y mantienen en el pder a Felipe Gonzalez. hoy Ortega; regalan Hoy qué hay
TRIBUNA LIBRE
mnatan y destruyen. Para cstán fabrica1 das; para utilizarlas en la guerra; siendo una aclividad socialmente provcchosa para algunos grupos humanos: los que lienen el poder los que aspiran à posccrlo por la fucrza malando personas y destruyendo bienes desde los alborcs dc la humanidad . cuando en cuando, como sucede ahora motivo dc la confcrcncia sobre las armas dañinas sale pública horror implícito cn Cicrtos tipos armas lodos eslrenlecemos: cicn millones dc minas terrestres abandonadas de medio cenlenar de países , cspcran 4 quc una víctima cenle las pise. Los niños inválilas mujcrcs mutiladas; los campesinos se juegan la vida volviendo a cullivar campos que fueron frentes de batalla, son las vícuimas que ahora movilizan de las minas terrestres contra personal . Hsc panorama quc ahora se nos presenta Pero inlenlar ir poco más allá del csta materia para analizar qué es lo deseable es lo posible para resolver esta dificil cuestión . que qué
Cuando la ballesta hizo su aparición los campos de batalla curopeos; linales del siglo XIII, apcnas nadic qucjó de matara más fuerte impacto mlayor precisión arco aumentando la carnicería bélica Contra lo que se alzó la los poderosos fuc contra cl hecho cl villano. el soldado de a pie que no podía coslearse el equipo de baticnte (c quc que
De la perfidia de las armas: las minas terrestres
[ALBERTO PIRIS ]
podía malar dcsdc lcjos sir arriesgar demasiado. al caballero quc conlra cargaba. Iglesia la condenó porque violaba algunas de las leyes implicitas del honor senores mostraban su valor arrostraban pcligros sin cuenlo fin de poder luego justificar los sustancialcs benclicios quc cl sistema feudal les reportaba. Nadie. a/ parcccr_ sc hubicra qucjado dc que ballestas se aniquilara con facilidad a los soldados plebeyos del enemigo. Era sólo porque se mataba a los nobles caba -
Las minas vienen matando soldados a millares desde que hicieron su aparición combate & caballo cuerpo à cuerpo, por lo quc la ballcsta inicialmente pasó ser considerada arma rcprobablc.
Pues bien. ahora nadie se ha quejado de que las minas vengan malando soldados a millarcs dcs de que hicieron su aparición en cl campo dc balalla cn la primcra G M A las horribles carnicerías de las irracionales ofensivas que naron; contribuyeron las minas lanlo las amctralladoras
LA TRONERA
olra arma quc cnlonces alcanzó cúspide de la tama_ Pero n0 parccía ncccsario dcslacar las cono elementos especialmente dañinos: dada la descomu nal magnilud aniquiladora guerra mostró por primera veZ Cn la historia Por olra parlc nadie se ha mostrado tampoco indignado porque las minas contracarro hagan volar un vchículo acorazado con todo lo que lleva dentro: del oficio; se piensa_ Fs Icncr por nalural quc cl soldado, pOr el mero hecho de serlo combalir, cxpucslo a lodos los riesgos de la guerra, y el que las minas representan no es siquicra cl más gravc. Más aún: durante largo tiempo han sido lcnidas como armas rclalivamcn te ventajosas: son baratas alcance de cualquier país y. sobre lodo, Con minas terrestres no se puede agredir . cl cjércilo quc las poscc representa peligro para los vecinos ni tiene capacidad de desestabilización de la geopolítica . Carros de combate. aviones porlaavioncs submarinos SOn pOr el contrario, elementos apreSIvOS Las minas sól0 prescntan un problema técnico citos que quieran atacar y hayan dc alronlar los campos dc minas detensivos que el agredido blece para protegerse . Ilasta aqquí, nada extraño dentro de lo que ha venido siendo el discurso dcl armamcnlo dc gucrra. quc gajes cslá
su horror cuando malan inoccntes que nada han tenido que VCI con la guerra. Este es el planteamento actual de la cuestión: 1o es despedazado SI picrnas niño mulilado la imagen que nus connueve. Ycon razón. Las guerras siempre han ma lado a posteriori. 'Todavía hoy
CARTAS
Cultura de traspaso
ANTONIO GALA
ENIAMOS de una dictadura que lo censuró todo. La censura, imitando a la Iglefue en ella mater et magistra Yo la sufrí pocos De ahí que corriésemos alegremente hacia el PSOE Pero iqué le dehemos? Un teatro in articulo mortis, un cine enanecido; un libro manejado para protección de sus secuaces, una prensa ultrajada, una televisión espeluznante. sea, una cultura empobrecida ahora; dónde yerta vamos? Escarmentados ya no sabemos Lo mejor será no profetizar nada, ni presentir, ni prejuzgar. Probablemente van tocar a sálvese quien pueda. En Madrid ya empezaron. Pobre <sangre de Iispania fecundaz.
Las cartas enviadas n10 excederan dc vcintc lincas mccangrafiadas. Ios dirección de quienles las euvíen.
Aclarando algunas cosas sobre R. Antic
Sr. Dircclor;
Con indignación he leído entrevista publicada to dominical de Radomir Antic. El espacio no me pernulr Cn nuchos detalles_ aS1 resumiré algunos cle puntos qule saltan la vista. gran que mación de ~Karadzic no que está
está loco pxrque defiende pueblo? . Desde go no hubiera estado loco huhiera limitado delender exclusivamenle pueblo. Pero n0 fue caso Un hombre que la masacre de civiles inocentes cuando éstos salen busca pan luego tiene la desfachatez de decir al mundo que los cadáveres maniquíes, que ha ordenado la violación de miles de defi nición pxdrá tener sino la Justa de psicópata Además, propaganda gocbbelsiana la dos y señor Antic guerra qué que