POESHA ACTUAL

recuerdo N otra época de mi vida donde se celebrado tanto la poesía. A juzgar por los premios y homena jes que se dan a los atletas y los poetas, se diría quc en España, tras la chaba haya

OTRAS RAZONES

LENGUAJE Y PODER

fringente de ciertas formas abstractas del lenguaje; caren tes de contenido sensorial , moral ideológico; comprender las de hombre, quedar incluso encanta do con ellas, difícilmente sentir quizás pueda pero cana <movida), brilla más que el Sol Ia natural de Grecia. Qué más quisiera yo, admirado Martín-Miguel, que cantar epinicios como Píndaro. Cómo no voy a lamentar; amigo Carlos París, la bastardía en el deportc, aunque no comparta tus románticas quejas por los avances técnicos en material deportivo y estilo de los salta dores de allura. Sólo me admira lo es en sí admirable, y trato de cxplicar, más a mí mismo que a los otros, el sentido de lo que es socialmente explicable. Me ocupé en aquel artículo, hablando de los dioses en Sevilla, sobre el sentido del atletismo para la espccie humana. Hoy quería hacer lo mismo con la poesía A la que los medios de información; y este diario en particular; dedican una atención constante y esmerada. Pero, al concentrarme en el tema, creyendo que tenía algo interesante que dilucidar; me cuenta de mi indigencia. luz que doy

e he referi do, en anterior artícula capciosa habilidad que los actuales poderes posccn para integrar a los ciudadanos, creando en de ilusiones que obnubila la percepción

de su propia realidad , muchas veces nada confortable. Encerrada en la cápsula de un mundo soñado la crisálida humana es inca paz de emprender el vuelo. Pero el recurso a Freud no es el único mecanismo de utilizado por el poder. Uno de los más eficaces, en alianza con el indicado; es el propor cionado por la manipulación del lenguaje. Y ello conseguirse mediante estrategias muy diversas. engaño puede redacciones han asumido; En lugar de ellos se han lanzado y difundido en los medios de comunicación y en el lenguaje científico ex presiones que neutralizan los aspectos de la realidad social que podrían ser leídos y denunciados críticamente. Se utiliza un suavi zante; como en las lavadoras; para que las delicadas sensibilidades de los 'poderosos no se iriten con las asperezas de un lenguaje incómodo. Así, se procura no hablar de clases -no digamos ya de sus conflictos-y como susti tuto sc utiliza el geológico término de <estratificación socialv 0, más recientemente, evi tando cuidadosamente que se piense en niveles de diferente altitud, el de la <sociedad duals , La diferencia entre ricos y pobres, deja de ser una injusta desigualdad y se convierte en mera descripción de diversidades de realización humana, niveladas en un plano valorativo, como las que haber entre chatos y narigudos. Casi se sugiere tal sociedad enriquece el panorama frente a lo que representaría una colectividad igualitaria monolítica; oferente de un paisaje menos atracpuede 'que

En unos casos ciertas palabras alcan zan como dardos los aspectos más rechazables de nuestra sociedad son eliminadas del tenciones con dicha exigencia de un klenguaje políticamente correcton fueron lanzadas, evitando términos de tradición ofensi va 0 discriminatoria se ha invertido, convirtiéndose en artimañas de un discurso eliminador de la crítica implícita en deteri nados vocablos. Tal ocune con términos coquc que las. Sólo la sensibilidad de un poeta coz, y preciso como el talento de un músi Co 0 un enjundia de la poesía

Personas sensibles y cultas, a quienes debo momentos únicos de comprensión espiritual permanente sentimiento de amistad, me dicen que la novela y el teasea verdad. Mi juicio no es de fiar. Por de bajo del nivcl marcado por los genios uni versales de la literatura, en mi acervo sen timental e intuitivo no encuentro, a pesar de los conlinuados esfuerzos realizo para buscarlo, el abanico de matices de sensibilidad que, a otros mejor dotados, permite discemir la mayor 0 menor calidad de la pocsía en la segunda mitad de este siglo. Casi toda me parece mediocre 0 artificial . Mc aburre 0 me inita. Seguramente porque he tenido la desdicha de no haberme educado para presentir desde la infancia todas las modalidades del senti miento poélico. La educación religiosa, la cultura de la burguesía profesional y la guerra civil determinaron; como en tantos infantes de mi generación, mis primeras lecturas serias: Libros Sagrados, Odisea, Lazarillo de Tormes, Gargantúa, Gil Blas el Señor de Bembibre, Lohengrin; el Ani llo del Nibelungo y alguna más Sólo el Antiguo Teslamento, aprendido de memoria entre los 6 y 9 años, y la Odisea, a los 12, impresionaron profundamente mi ima ginación infantil. Hasta el punto de que luego no he podido sentir ya la emoción de la belleza poética más que en mitología 0 religión; en la épica 0 [a tragedia que

Por ejemplo; Valéry presiente a su amigo Mallarmé en el ideograma de désv. Mientras que mi ansia de conocer el sentido de lo que dice, aun admirando con frialdad su forma tipográfica y un tanto alde decirlo, pone mis virtualidades de lector en la esforzada tarea de en tenderlo, sin Consciente de que los más altos placeres son los que más cuestan crédito a la buena crítica que valora la actual. Pero parece raro que la cúspide de la expresión artística esté floreciendo, cuando las raíces y las ramas populares del arte literario ~cuento, novela y teatro _ hace tiempo que crecen marchitasgebraica gozarlo. doy poesía

Antonio GARCIA TREVIJANO

LA ESTELA DE MARAGALL

ambian tanto resultados de los sondcos que ya no se sabe pensar de las clecciones catalanas. Un día parece que Maragall logrará anebatar a Pujol el sillón presidencial; al otro, es Pujol quien se recupera milagrosamente en las encuestas y se intuye que repetir como Honorable. los qué podrá

nueve y fe pública en el partido; pues contaban en Fcrraz que el candidato andaba demasiado suelto y hay identificar; como sea, la subida de votos de Maragall con el PSOE en toda España, y dar la ima gen de un partido triunfante. que quc

Así entiende mucho mejor Juan Bravo los motivos del candidato al trasladar a Madrid zá no esperaba es que la comida recaudatoria del Santo Mauro fuera un pequeño fiasco, y que Pujol le robara la cartera electoral con un acto simultáneo sí quc congregó al <todo Cataluñav del poder y las finanzas. qui que

Juan BRAVO

El espía J B., que rebuscaba en las papeleras de Ferraz, se enteró así de que en el cuartel general socialista lo que sí que se da como seguro es la subida de Maragall . En resumen, será un triunfo socialista (aunque desbanque a Pujol) que viene de PSOE ante la idad de las elecciones generales. para aprovecharlo, Ferraz ha Ilamado al orden a Maragall para que reperlas no proximi

desaparición de los <Estudios sobre la mujer Women's Studies?, de notorio desarrollo en diversas universidades especialmente estadounidenses; a de los sesenta brote en su dios de génerov. Con la nueva y elegante designación la especificidad de la problemá tica referente a la explotación y opresión de las mujeres se diluye en un nuevo dualismo paritario y; al mismo tiempo; teniendo en cuenta que las teorizaciones de tales estudios insisten en el carácter cultural del concepto de género; toda la decisiva problemática biológica de la condición femenina; de su explotación reproductora y económica; queda enla sombra. Incluso en castellano, dadas las resonancias gramaticales del témino género; crcerse que tales investigacioncs se desenvuelven en el mundo lingüístico. partir yel podría

Es posible, empero; mucho más leTealidades más negativas de nuestro orden s0 cial a través de expresiones que mágicamen te las convierten en algo hermosamente positivo. Así cuando se habla de la <Comunidad Intemacionals en verdad se mentando a su ducño; el imperialismo estadounidense Más escandalosamente aún las agresiones béLicas a los que se casugar como enemigos son descritas como intervencio nes en favor de la democraciay. Uno de los fenómenos más interesantes en esta líneas viene dado por el lanzamiento del término en apariencia humanista y unitaria se disfraza la de las economía más fuertes y sus empresas para ampliar mercados, aplastando a los pequeños productores y conseguir mano de obra barata. está países quiere política

Carlos PARIS

mo cexplotación capitacasos en que algunos de dichos términos han sido suprimidos de artículos periodísticos por la nueva censura que ciertas convencido de que el sentimiento de la poesía, como el del amor; se predetermina con las vivencias de la infancia. Quien no ha lcído poesía lírica, versos rimas, de niño; no ha sido impresio nado en su primera juventud por el juego de sonoridades 0 evocaciones que la com binación dc palabras puras permite; no ha sido Iransportado de emoción intelectual en su adolescencia por Ja re Estoy quien quien Juz