PARADOJAS DE NEGRO
oS originales L artículos de Dalmacio Negro: sobre la declinación del Estado y la ubicación tica de los aspiran tes ocuparlo, no prender; pese su clara dicción, para polí-
Es natural, por ello, que la argumentación de Dalmacio Negro, en Su provoca dor artículo <Reivindicación de la dere(LA RAZÓN, 5/10/99), al estar basado en observaciones contrarias a las parecen deducirse de la evidencia his tórica; corra el riesgo de la incomprensión, no por <sonar a fascismo 0 algo por sino a causa del comprimido espacio don de se entrecruzan los supuestos ideológi Cos de sus rotundas afirmaciones. Sin ventilarlo, atosigan su puro aire liberal . Los ideales morales y las ideas políticas no nacen de la lógica de la razón. Son concreciones más 0 menos estables de la coherencia de sentimientos divergentes 0 incluso opuestos. Esa raíz emotiva hace sospechosas las causas racionales que se exponen para fundar en la lógica el ori gen, 0 el cambio; de las opiniones cas. Suspendo, pues, mi juicio sobre la idea de reivindicar la derecha hasta autor aclare los perfiles de tan insólita pa radoja. La lógica sirve, no obstante, para que la causa de un sentimiento superior, como el democrático, denuncie el fraude de razones alegadas en su nombre a fin de sostener la validez general de un sentimiento inferior y particular; como el oligárquico. Lo que no es el caso de Dal macio Negro, pero sí el de quienes dicen con ignorancia 0 mala fe que la Monar de partidos es democracia. que políti que Ias quía
Paradojas del artículo de Negro: ~Mientras exista el Estado tan necesaria cs la derecha como la izquierdav. ;No existió el Estado franquista sin izquierda, y el soviético sin derecha? 2. <Únicamente una impensable derecha puede desear la procuró la desaparición de la izquierda la
los quc no conoccn; por sus libros 0 su palabra, las ideas matrices de su fuerte pensamiento. Este es el tributo que todos los serios intelectuales han de pagar pOr escribir para muchos lectores; en poco espacio; sus reflexiones sobre materias serían propias de un ensayo. La norma periodística de limitar cada columna sólo aspecto de una sola ideax, excelente en artículos literarios y sociológicos; propagadores críticos de costumbres y opiniones establecidas, no viene como un guante para ideas nuevas, 0 poco conocidas, a no ser que se metan ahí como rosa rio de aforismos. Aparte dc quc el género aforístico es una necesidad expresiva que no obedece a la pequeñez del espacio ocupa sino a la grandeza del sentimiento que 1o redondea, cl discurso lógico sólo alumbra los conceptos racionales que elu cida, a diferencia de lo que con las creaciones de la imaginación y del pensamiento intuitivo, si separarlos; con distinción, de las ideas afines con las que vulgarmente se confunden. quc quc pasa logra
EL SECUESTRO DE LA DEMOCRACIA
tradición filosófica nos ha transmitido la imagen de Diógenes con un candil en la mano; a plena luz del día, y explicando a los perplejos ciudadanos de la que busca ba algo al parecer bastante difcil de enconpolis
tar; a pesar de las apariencias; a saber un hombre, un ser bumano, un verdadero hom bre; pues los que tal nombre llevan no son merecedores de él. Hoy si Diógenes resucitara y del terreno antropológico transitara al de las foras políticas, emprender aventura parccida buscando, lintema en mano, una entidad tan aparentemente extendida y proclamada como; en realidad inexistente; la democracia Pero; preguntarse algún ingenuo estamos de vivir en los desarollados; y en gran parte del planeta; en plena democracia? Y tratamos de exten der este privilegiado sistema político a todo el orbe? Tal cosa se afirma cotidianamente, la verdad empero; es muy otra Tras haber resistido el duro embate de los fascismos y habcr triunfado frente a é, en nuestros días la democracia sc desvanece en el mundo por obra de quiencs precisamente sc proclaman como sus oficiantes. Examinemos la realidad En el orden interacional, los tímidos esfuerzos por establecer una organización democrática pripodría podrá países orgullosos ino ino derecha española y la argentina du rante la dictadura militar? iAcaso no eran entonces de derecha la Iglesia, la Banca, Suárez 0 Calvo Sotelo? 3. <El totalita rismo sól0 puede SCr de izquierdav Fraga,
De acucrdo, si significa que no tota litarismo donde propiedad privada y contrato. Y no lo hubo como dente en el terror jacobino, ni como rea lidad social en el terror nazi 0 fascista kLa derecha y la izquierda políticas tienen, pues un origen revolucionario comúnv . iNo fue, pues, contrarrevolucionaria la derecha política de Ja Restauración? 5. <Centro, Derecha e Izquierda son categorías ontológicas del modo de percibir y representar la reali dads . Si afirma que el centro es el Esta do, al que la derecha y la izquierda <quieren dominar para imponerle su respectiva orientación), icómo puede ser que lo orientable tenga la misma cscncia que lo orientador? es el centro una mera hi pocresía? 6. iPor ha de reivindicarse la derecha cuando la izquierda parece ex tinguida con el siglo? hay hay que precciNo qué
Antonio GARCÉA TREVIJANO
ALMUNIA QUIERE GANAR
de Gobelas y ha descubierto al Comité de Campaña socialista trabajando a destajo. Los que mandan son, por este orden; Eguiagaray; Pérez Rubalcaba y Ciscarrelegado ala <cocina después de los sucesos de Va Jencia campaña es José Enfísicamente está más próximo al secrecierto desánimo estos días porque el último son deo encargado por el PSOE coincide; décima aniba décima abajo, con los datos oficiales del CIS, que Gja una diferencia de más de 5 puntos del PP sobre el PSOE En numerosos cenácu 'quien los socialistas; a los incomprensiblemente ta: { Quiere Almunia ganar las próximas elecciones generales? Es una pregunta cuya resparece obvia; pero la sombra de Felipe González siguc siendo alargada y una de las claves que más desconcierta a los dirigentes socialistas de las distintas federaciones es el papelque está jugando el Grupo Prisagran aliaprecampaña; dejando en entredicho al candidato oficial mientras exalta la <simpática locu r de un González disparatado; pero dueño de la situación. que puesta
Juan BRAVO
conveniente; aún sin mandato de la ONU, en la amplia zona de intereses que se arroga la cual se suponer indefinidamente extensible dado su soberano arbitrio Y por convertir su decisión en sarcástica burla invocando la necesidad de defender la democracia como justificación de sus futuras acciones. 'puede mero con la sociedad de las Naciones, des con las Naciones Unidas han recibido un último y duro hachazo; al proclamar la OTAN, en su nuevo Concepto Estratégico; venir militarmente, siempre que lo juzgue
En el interior de los Estados se autoconsideran democráticos; al cumplir las apariencias formales de la democracia, Ios Partidos mayoritarios; abandonando los contradictorios intereses € ideologías que Jos ori ginaron y desdibujando su idcntidad, se disputan el llamado centro; buscando desesperadamente el acceso a Un bien restringido; pues, una vez obtenido, se reduci rá en sus dccisiones más fundamcntales, a la gestión de los dictados dimanados de los grandes centros económicos, como el Banco Mundial y en nucstro futuro el Banco Central Europeo; así como del Pentágono. Al mismo tiempo, los procesos electorales se convierten en operaciones de mercado; tratando de atraer los votos ciudadanos con las técnicas propias dela publicidad comercial que implican cuan tiosísimos gastos hipotecadores de la necesaria independencia e introductorcs de intereses subrepticios que 'poder poder
Ladmocracia ha constituido, desde la desia esperanza de las clases populares; de los pueblos colonizados; de las mujeres, aspi rando a crear una sociedad justa e igualitaria Ha sido una lucha la que ha producido suS avances. Pero en ella no sólo tuvo que enfrentar la violencia autoritaria de las dictadu ras, hoy debe encarar los aludidos procesos de descomposición intema y falsificación en que se 'pudre Y sc nos abre un urgente hori zonte de reflexión y de acción en que invito al lector a que me acompañe. lo y larga aquí
Si nuestro rcdivivo Diógenes visitara las mansiones de Blair 0 Schröder ode los verdes ode Felipe González, la pretendida <casa común de la izquierda , de que se habló, quedaría asombrado aj percatarse de que todo el histórico mobiliario ha desaparecido. Y, si auscultara la vida interior de tales moradas, se encontra nía con que; por más que se haga gala de funcionamiento democrático; la realidad es que el aparato; dirigido por mediocres líderes, autosatisfechos de su promoción; narcisísticamente encantados en la contemplación de su maqui lada y fabricada imagen; cualquier in tento de las bases que trate de orientar la vida del Partido, En la cual, al par que se centrifuga a los más honestos e inteligentes, ascienden los sumisos, repitendo monocorde y aburri damente las consignas que se les imponen; A la postre se fona una clase política profesionalizada cuando el hacer político debenía ser oficio de todos los ciudadanos y ciudadanas. Una clase en que, definitivamente bajo sus denuestos y divergencias; se abrazan sus representantes en el regocijo de su promoción. ahoga
Carlos PARIS