OIRASRA
IZQUIERDA SIN ALEGRA
uando 1a C propiedad y el contrato son capitanes de la justicia y tenientes del orden público; cuando los galones de la riqueza deter minan estado civil; cuando los derechos adquiri-
dos ponen coto a la libertad de acción pública; cuando la información y la opinión se someten a intereses empresariales entregados al favor del Poder; no más libertad que la de respetar lo establecido. Los partidos de izquierda; sin razón de seI, devienen palabrería de secta. Yel Estado no disimula, bajo sus casullas de li túrgica neutralidad, la parcialidad de sus administraciones y menos aún, los doble cucrpos que las visten, pOr altivos que los ser la ignorancia de la índole parcelaria de su actividad. El humanismo en la acción política es un rayo de luz que no emerge del activismo administrativo. hay gados haga utopía del pensa miento que jamás ha tenido encaración en el mundo real; ni tampoco el Estado plural una modalidad de acción pública que otorga la libertad política en exclusi va, partidos
adueñados del constituyente; sino el Estado parcial, forma modema de exaltar; con libertades políticas subordinadas a las civiles; la parcialidad del Estado; la imposibilidad de un Estado neutral en una sociedad plural. Las reglas de la democracia sólo pueden ser neutrales si garantizan la libertad política colectiva Cocuando partidos huyen asustados de ella hacia el refugio del Estado, compor tándose igual que los enemigos tradicio nales de la libertad. Pues los discrimina dos sustentados en el Poder nunca la niegan en su propia parcialidad Y sin li bertad política indiscriminada, la alterna tiva a lo totalitario no ser lo demo crático; sino Jo parcialitario: Lugar donde la izquierda sin alegría se hace, por fin, de derechas . poder los puede
Antonio GARCIA TREVIJANO
enuda sorpresa se llevó el espía J. M B. cuando sorprendió el otro día, entrando en unas oficinas telefó nicas, a personajes le recordaron ex traordinariamente a Joaquín Almunia y Alfredo Pérez Rubalcaba. La sorpresa no le impidió colarse en el edificio para conocer las intenciones de los ilustres personajes. dos que
Pero fue una desilusión para el espía. Esperaba enterarse de sustanciosas noticias %, en cambio; cuando los supuestos barones socialistas abandonaron el edificio no llevaban otra cosa en sus maletines que una lección de tecnología. Pudo confirmar, 0 eso que eran efectivamente Almunia ! Rubalca ba, y que su misión allí era la de informarse dice,
CONCENTRACIÓN DEL PODER
samente losa la situación de nuestro tiempo! Las viajan por un sendero, los hechos a los que deberían coavanzan por el contrario. Las contrapuestas comiti palabras
vas prosiguen impávidas su caminar; erguidas; orgullosas Y ante este contradictorio desfile el hombre y la mujer ~más el primero_ se deja anastrar; esquizofrénicamente; por ambas conientes inversas. Acepta y como verda des, las solemnes palabras y vive las ralida des las desmienten, sin percatarse de la contradicción Los organizadores y beneficia repite; que miento incesante en y riqueza de las mi norías a costa de las mayorías, frente al mito del desarrollo solidario. poder
En la primera caravana se eslabonan grandiosos vocablos, como libertaddemocracia, oportunidades; desamollo colectivo. Describen un heroso mundo. Ante é las mercaderas de la segunda como no consisten en puras bras sino en complejas y actuantes realidades; resultan más complejas para su descripción. Pero sintéticamente podrían representarse y enumerarse 'parcialmente en los siguientes tér minos: Control de la conciencias -a través de los medios de comunicación frente a la pretendida libertad . Imposición de los más fuerpala - a fondo de lo que suponía la salida a Bolsa de Terra.
Los telefónicos se lo 'explicaron todo; ro en sus caras advertía el espía que, a medida hablaban y ponían sobre la mesa los datos que avalaban la nueva tecnología los visitantes no terminaban de entcrarse. educados, se marcharon finalmente mientras los técnicos no sabían si habían tenido éxito al exponerles es la sociedad de la información y la importancia de la innovación tecnológica. Por eso piensa Juan Bravo que no podían ser ni Almunia ni Rubalcaba; eran sus dobles. que Muy quc qué
Juan BRAVO
tes grandes empresas, el Prmer Mundo y en su interorJos partidos privilegiados-frente a la democracia, el dere cho, la autonomía Pensamiento único y defenestración de las alternativas , frente al pluralismo. Creci-
Así un aspecto en que hoy quenía detenerme esel dela concentración que estamos con templando impasiblemente en los tenenos más variados. Y que falsea absolutamente toda la mitología de la procesión de palabras con que se adoma la actual Los teóricos de la democracia insistieron en la necesaria división de poderes entre el legislativo; el ejecutivo y el judicial dentro de la estructura del Estado Pe'poderes a la que voy a referire sino a la destrucción del cacapluralismo en los más importantes cam pos de la vida pública. política
Y cuando el fenómeno se desarrolla en el tono ser más deletéreo El best seller fa bricado por ordenador sea éste una máquina oun crebro bumano programado por el már keting para la cultura de masas-y la informa ción manipulada interesadamente, bloquean do su Libre y espontánea circulación; son las consecuencias. Mientras las pequeñas edito riales, que en nuestro tanto florecieron en la época de la oposición al franquismo; agoni languidecen y el Intemet se caotiza puede
En primer lugar, en el terreno económico Todos los días estamos asistiendo al espcctáculo de las fusiones de las grandes empresas; nes rodeadas de un aire triunfal.Elcliente y el pequeño empresario; el trabajador y el ciudadano si no son excesivamente ingenuos, nopO drían compartir las rotundas sonrisas de los di rectivos que firan la fusión. Personalmente no creo en la sublimidad del mercado como la foma más alta de racionalidad y considero; a contracoriente de los tópicos, que una econo mía socialista democráticamente dirigida resulta mucho más idónea para el desarollo hu mano colectivo y personal. Pero; aun dentro de la mitología del mercado que se nos vende, posibilidades quedan a Ja audaz iniciativa creadora teóricamente tan exaltada por el capitalismo; en este círculo féreamente cenado porel grupo de los cada vez más poderosos? LYel derecho de los pueblos a autoorganizar su 'producción? ;Elde los trabajadores para ney de los clientes para escoger? iLa competitividad encomiada pOr el neodarwinismo social? La supuesta libertad de merca do se esfuma cuando sobre la arena sólo dan los gigantes, imponiendo su ley. Es un cuadriláter en sólo pelean los grandes pese las ganancias del espectáculo 0 acabar en nuevas fusiones. iqué_ gociar qucique
Pero aún quedan otros tenenos en que la di námica de la concentración avanza con sus consecuencias destructivas para la democracia así el dominio militar y de la pxolítica interior y exterior Espero que en futura reflexión sobre ellos pueda acompañane el amigo lector:
Carlos PARIS
No un sólo partido que sea de izquierdas, pese a la rebeldía que afloran suS reivindicaciones frente a las injusticias de la desigualdad, porque no ni pucde haber, fuente de alegría general en los estancos de las esperanzas particulares. Donde la parcialidad no tiene cabida, en la conquista de las reglas de la democra cia, nacerían los nuevos ideales dichosos de la izquierda política, si la hubiera. El respeto de todos los partidos a la propiedad y al mercado los hace a todos de derechas, porque todos han enterrado el estandarte de ia libertad política Sentir; con vida obrera, frente a la visión parcialitaria de la vida capitalista, no impulsa ya a emprender con sano optimismo una acción política libertadora. Y sin alegría, la izquierda sólo ser mala conciencia de la derecha. Algo negativo indigno de gobernar. Pues nadie que no sea 0 fi dad inundar los humano con la alegría universal de la libertad. hay pucde pocta haga puede que
Se ha dicho mucho sobre el totalitaris bre el partidismo del Estado de varios partidos Y nada, sobre el inevitable parcialitarismo de todos Estados domi nados por el Mercado. Lo opuesto al Eslado total no es cl Estado liberal, una los
Los hombres y mujeres impulsan el activismo público en las sociedades de mercado, no tener más satisfacciones, ni sentir otras alegrías, que las naci das de su propia parcialidad. El personaje político no es distinto, en esto, del común Pues todos sufrimos y gozamos por lo que hacemos 0 'padecemos en cl modo; necesariamente de estar en la vida. A diferencia de los creadores de ideas 0 de raras bellezas, donde la alegra bro tada de su parcialidad tiende a confundirse con la alegría del universo; el hombre de acción en gencral; y el hombre de partido en particular; hacen de sus alegrías y satisfacciones forzosas tristezas y frustraciones nable, en cllos, no es su normal egoísmo parcialitario, sino su contumaz fabricación de ilusas esperanzas globales que pueden parcial, grandes