OTRAS RAZONES

MONARQUíA PRIMITIVA

ella polémi B ca Albiac Anson. Pero no son las razones, las que crean formas reales de Gobierno. La teoría del Estado demucstra que una República con las pasional

Si pensamos en la simplicidad de los sentimientos colectivos que hicieron tan fácil en España el tránsito social y cultu ral desde la dictadura de un partido a la oligarquía de varios, el fenómeno de la transición política no debería causar ex trañeza. Como era de esperar en un modelado durantc tanto ticmpo por pasioncs de adulación al poderoso y de apego a lo inmediato, todo sucedió conforme a las leyes de la animalidad territorial y gregaria. Un fuerte instinto primitivo; el de conscrvación del propio cuerpo, cedió el paso sin dificultad a otros instintos pri mitivos, los de invasión sobre los cuerpos ajenos sobre las cosas reales 0 imaginadas del mundo, tan pronto como las ambiciones sociales de clase superaron al miedo en tanto que factor común de cohesión política Lo extraño habría sido que aquellas pasiones animales por el cuerpo propio (las de alojarse; donir; comer, vestirse, acicalarse), desarrolladas con ahínco bajo la dictadura, hubieran propiciado al final de la misma, y sin mediar la acción de alguna voluntad liberadora, las nobles pasiones del alma que la liberta hacc despertar sobre mentes afines cosas admirables. 0 sea, las evolucio nadas pasiones de querer; sabcr, hacer y obrar; propias de la cultura culta y la civilización civilizada. país

Aparte del estallido social de todos los modos de expresión del erotismo; que es la más simple de las emociones de la libertad sobre los cuerpos ajenos, las pasiones políticas que dieron tono popular la transición no sc basaron en la admi ración de las masas gobernadas al cínico reparto del poder entre sucesores del dictador y oligarcas de partido, ni en la se-

paración de poderes convoca pasiones menos arcaicas y más nobles que las de la Monarquía Parlamentaria. Aunque todas las pasiones, incluso las más espirituales, tienen su impulso motor en el organismo humano y, en este sentido; todas son pasiones animales, unas son más pri mitivas que otras. Eso no depende de la elementalidad de cada patrón emocional , como creía Descartes; sino de la vecindad del sentimiento al instinto fijado por la evolución en el cuerpo pensante. Las pa siones relativas al poder; dado el origen tribal de la humanidad son de las más primitivas. Hasta el punto de la autodeterminación de los pueblos sobre su forma de gobierno aún depende del factOr neuro-hormonal socialmente dominante en el momento constituyente de cada tipo de Régimen de poder: A esta Monarquía no la explica la pasión de la libertad, ni la necesidad del mercado curopeo, pero sí los impulsos glandulares que dieron seguridad a los medrosos oportunistas faunos de la incivilizada oliespañola. que garquía

MITOLOGIA NATALISTA

los tes siempre do tener grandes mul titudes su autori dad.Ello incrementa el faraónico placer de mandar. No es lo mis mo dar órdenes 2 Ja secretaria al conserje; al mayordomo 0 a la bajo

sirviente que sentirse por encima de una mu chedumbre variada € inmensa de seres pendientes de las decisiones tomadas desde la a tura del También muchos goberantes les place rodearse de colaboradores mediocres, tanto por su sumisión como de otro modo no tendrían Son fenómenos bastante lamentables, pues, aún en la tesitura de mandar, parecería preferible ejercerla s0 bre un colectivo de la mayor categona intelectual y humana aunque fuere más reducipcdantescamente llamado erotismo del es pormalmente tan elemental que prefiere la cantidad a la cualidad poder. que poder do científico y técnico en vivimos . que

cstas consideraciones a cuento del bombardeo a que estamos asistiendo, justa mente en la iniciación de este milenio; de in formaciones y comentarios en que se expresa preocupación por el escaso crccimiento demográfico en Europa; especialmente en nuestro Yque han cristali zado en crecientes medidas gubemamentales; Vienen gran país.

ducción de las conductas Y argumentos de unos medios de comunicación que habían sido hasta entonces pila res de la dictadura La popularidad le vino la Monar quía de sus novedades en el reparto oligárquico: generosa inclusión del do comunista y mágica creación de 16 autonomías presupuestarias. El designio histórico de nuestra transición habilitar una clase política entre la que repartir el teritorial del Estado - sc concibió botín autonómico. ;Puestos y presupues tos para los segundones! años de servidumbre habían acabado con la digni dad de la oposición. La ambición de partido se concretó en la colocación de ias familias políticas en el Estado de las Autonomías, como antes hizo la Noble za en el de los Virreinatos. Se abandonan ideales. Se abrazan los cargos. Y las primitivas pasiones de envidia impiden que, pese a tibio impulso de unas liber tades otorgadas, entren en juego las pasiones republicanas de justicia y seducción que engendra el amor verdadero. parti poder Los los

Antonio GARCIA TREVIJANO

ARZALLUS EMPIEZA A ABURRIR

Juan Bravole han llegado inequívo A cos mensajes en los últimos tiempos que le han hecho meditar. Sus ami gos de los servicios informativos de las tey privadas, le han dicho más de una vez: <Arzallus repele a la audiencia. Cada vez ja minuto a minuto el número de espectadores del programav. 0 bien: <Arzallus ya aburre; la gente está harta de la cantinela na'en las preferencias de los telespectadores sobre los políticos; Arzallus se saldría por abajov. Naturalmente, esas reflexiones públicas que king no pueden considerarse de forma absoluta, porque es evidente que una de las funciones del periodismo responsable es denunciar las salidas de pata de banco de cualquier tico y Arzallus las ejecuta con notoria asi duidad. Pero, sin duda, el lamento victimista permanente, cuando no el agresivo discurso secesionista; aburre al personal de forma ostensible. Arzallus parece un disco rayado, se interpreta para una secta de ficles, a años luz de lo interesa a la ma de los 'españoles y demás europeos. políque

Juan BRAVO

Las mitologías del necesario aumento de natalidad y del crecimiento económico son dos grandes tópicos que deberían ser deste mrados. Hay suficiente población y riqueza en el mundo, el problema no es de incremento sino de distribución y de desanrollo de los auténticos valores vitales. En este sentido sí existe una descompensación manifiesta entre el Primer Mundo y el Tercero. Es necesario que tanto la riqueza como la limitación de la natalidad se extienda del universo rico al pobre. Informaciones recientes hablaban de los 160 milloncs, provenientes del Tercer Mundo, que Europa necesitará como fuerza de trabajo. Pero i no se había dicho que con las nuevas tecnologías cada vez haría falta menos mano de obra? La mentalidad oficial está pronunciando dos discursos contradictorios Aumento del ejército laboral y reducción de su necesidad. ;No es cl paro uno de nuestros mayores problemas? Mucho me temo que de lo que se trata es de conseguir mano de obra explotada en las tareas de inferior calidad.

afortunadamente bas tante ridículas, para fomentar la natalidad. Ami modo de ver to da esta inquietud consiguiente política; que sigue el mandacedy sulta irracional , desencajada del mun -

No hace muchos años en repartidos con gresos de demografía se expresaba la justifi cada inquietud por el rápido crecimiento de 'población mundial 'anteriorente en sayos sobre la sociedad contemporánea y la ciencia alertada sobre los necesarios límites de tal crecimiento. Y no razones para considerar como una desgracia la estabilización de la población mundial con crecimien tocero. Todolo contrario; semejante situación penitiría un mayor con el entoro y los recursos naturales y una más justa disuibución de éstos. De la misma manera que también el mítico crecimiento económico, no unido a la solución de los básicos problemas planetarios; sino al despilfarro y a la producción de caprichosas novedades, así como la degradación ambiental, debe encontrar sus fronteras . Ya Wallenstein señalaba el absurdo básico del espíritu capitalista; la obsesión de acumular para seguir acumulando. Muy hay 'equilibrio

También tópicamente se recune al llama do <envejecimientov de la población: Semejante expresión es insidiosa; da la impresión de una decrepitud del colectivo y node su saludablc aumento de esperanza dc vida que €s lo significa: Una sociedad que madura y se desarrolla. Se argüye que con una reducción del número de trabajadores jóvenes la atención a los jubilados se convierte en un problema. Naluralmente; cuando las jubilaciones prematuras son un truco para <racionalizar en el perverso uso de este ténino que no significa sino aumentar los beneficios: del conocimientov las personas maduras pueden desempeñar óptimas tareas, aunque no sean capaces de batir marcas olímpicas. Repensemos tantos tópicos y busqucmos una $0 cicdad a la altura de nuestras posibilidades. que

Carlos PARIS