DERECHA-IZQUIERDA
e es de dere S chas 0 de izquierdas por pasión; no por raciocinio. Eso explica el extraordinario fenó meno de que la inmensa mayoría de las personas adultas son de derechas de izquierdas sin sa-
Hasta después de la Primera Guerra Mundial no había dificultad para distinguir la derecha de la izquierda.Las postu ras sobre la religión, la propiedad y la escolarización privada ponían a cada cual en su sitio ideológico. Pero el aparente ocaso de las ideologías no se produjo, como se cree, cuando la tecnoburocracia dirigía a uno y otro lado del telón de acero la industrialización acelerada de las naciones sino cuando los obreros alemanes del 14 tomaron el fusil contra los obreros fran ceses, 0 sea, cuando empezaron las terri preguntan en Francia si todavía tiene algún sentido la división entre la derecha y la izquierda. A fincs de 1930, Alain dio una respuesta ingeniosa que ha devenido tópica: <el hombre que plantea esta cuestión no es ciertamente un hombre de izquierdav . Su pensamiento puedo resumirlo así: es de derecha el héroe del orden y de la patria, por cuyo amor se absuelve la injusticia; es de izquierda el héroe de la inteligencia, por cuyo honor vive; cueste lo que cueste, según lo verdadero. Aunque c maestro de Simone Weill nos aclare cnscguida que no hace falta ser muy inteligente y que, siéndolo, se traicionar al espíritu de la verdad 10 veces por día, no comparto su grata opinión de que en la izquierda está la única posibilidad de coherencia moral de la inteligencia. Pero sí su feliz intuición de que la derecha pone su prioridad en grandes valores que ab suelven la injusticia. hoy puede
Según Alain; ningún partido de izquier da habría estado presente en la transición
ber dónde está, 0 cuál es, su diferencia. Antes de seguir con esta rancia reflexión sobre la división real y política entre derecha e izquierda, se debe aclarar el centro sólo existe como modo de gober nar común a la derecha y a la izquierda. Porque conviene situar el poder dirigente de un grupo ~que pretenda durar _ en el término medio de temperamentos 0 tendencias que lo integran. Todos los g0biernos, incluso más dictatoriales, y todos los partidos, incluso los más radica les, ban sido dirigidos desde el centro de sí mismos: Sin embargo; cuando un do se califica todo él de centro, la palabra toma una dimensión ideológica para hacer creer a los demás que el grupo se identifica con el centro de Ia sociedad ci vil a la que quiere gobernar. Partido de centro significa entonces partido de gobierno moderado desde la derecha. La izquierda no puede permitirse el lujo de tener partidos sc llamen de centro. Para lograr ese mismo efecto; el socialismo ha tenido siempre quc hacer de su discrepancia sustancial con el comunismo. El frente popular posibilidad de un partido de centro para gobernar modera damente desde la izquierda. que los parti quc gala niega se reúnen en Madrid ministros del Interior de España y Francia. Las rlaciones en este campo no pueden ser mejores. Mayor Oreja ha sabido culminar la labor que realizaron sus predecesores en el Departamento ~en circunstancias extraordinariamente difciles en algunos casos-y la colaboración, en especial en la lucha antitenorista; es, como todo en esta vida perfectible aunque es justo reconocer Hoy los
ANTE LA CAMPAÑA ELECTORAL
ómo va UC ser la campaña clectoral que se apro xima? Una de las mu chas hendiduras por que hace agua el actual funcionamiento de la democracia en el mundo es la que se rfiere a la degradación
creciente abstención. Un proceso que debería dar ala exposición de programas y a la presentación de la identidad propia de los distintos partidos y formacioncs es sustituido por las técnicas de marketing y publicidad comercial Apoyadas en una diapidación de recursos. Al mismo tiempo que, con vistas a la captura del mayor número posible de votantes; las formaciones difuminan su personalidad auténtica convirtiéndose en confusas nebulosas. La mercantilización de la actual sociedad capitalista devora la política Pero a ello, especialmente en nuestro especialmente, se suman viejos hábitos preindustriales: el culto al chiste y a la chulenía ;Qué lamentable pobreza de ideas y dc lenguajc en los discursos! exuberancia en cambio; de navajazos, de ocunencias pretendidamente graciosas; de palabras y gestos arogantes; sacando el como chulos de tabema! Si miramos atrás y releemos discursos de la época de la II Repú lugar los país, iqué pcho española, puesto que ninguno ha transitado por el ca mino de lo verdadero. Quien hable de la necesidad de bajar a las alcantarillas del Estado, de ma nos sucias, de tra garse un sapo cada mañana, de mentir 0
delinquir por razón de Estado, no ser hombre de izquierdas, ni persona decente de derechas. Si la propiedad da no se cuestiona por ningún partido, si todos reconocen la necesidad de enseñan za Pública obligatoria; si la religión es unánimemente respetada como algo ínti mo; la diferencia entre la derecha y la izquierda sólo estar en la posición idealista ante la libertad y la justicia. La derecha digna ama la libertad, pero no su garantía institucional; procura la justicia pero no contra titulares de cargos públicos. La derecha social y la izquierda igualitaria son reconocibles en sus demagogias. Pero no puede haber un partido en la oligarquía estatal que sea democrático; porque ella admitió en su seno al partido comunista para que no hubiera una izquierda politica. puede puede penal,
Antonio GARCLA TREVIJANO
LOS DESAIRES DE MARION
arion; el comisario Marion; es perM sona principal e influyente en la Po licía francesa y como le ocune a casi todos los que están en el poder; es amado y odiado. Para hablar de la lucha contra ETA en Francia hay citar a Marion; para bien y para no tan bien que que se pueden poner muy pocos <perosv a los otrora <ireductibles
Sin embargo; queda Marion. En los últimos tiempos ha protagonizado dos desaires de que han sido <víctimasv oficiales de la Guar dia Civil y del Cuerpo Nacional de Policía destinados en Francia para misiones de cOor dinación. A uno le echó del despacho y al ouro le devolvió la caja de vino; español por supuesto, le había enviado por Navidad. Nuestros agentes sólo buscan colaboración y obtener la información en el plazo más breve posible De ello; pueden depender muchas vidas. Jos quc
Juan BRAVO
blica la comparación es cordamos el entusias mo de las primeras clecciones tras la dictadura, en el 77. nos percatamos de cómo la ciudadanía se aleja del falseado escenario político.
Quizá las eleccio-
En lugar; a los representantes del PP les ha traicionado la vehemencia y la pasión; el susto que comentaba en mi anterior artícu lo. Ysehan revelado como lo que son derecha cialcomunismow agitando otra vez el fantasma cuando se anuncia el apocalipsis que su tiunfo, cuando se falsean los hechos, pre sentando como un imposible aquello que está funcionando en otros europcos; como Francia 0 Italia, no se puede seguir diciendo sees de centro El rey se queda desnudo. primer seguinía países que nes que sc avecinan nos ofrezcan un espectá culo más saludable Por lo menos se dan con diciones para tal mejoría. Es el resultado de la confrontación se plantea entre la derecha y la izquierda con dos visiones opuestas, a pesar de todos los enmascaramientos dc la política nacional. Un primer efecto es que la evaporado Aquel centro; en cuya oscuridad, como se dijo del absoluto de Schelling <odos los gatos son pardos Y, con secuentemente; el elector no sabc con cuál quedarse. quc
Inversamente si los socialistas se alían con Izquierda Unida; tanto por los contenidos y ba se como por el mero nombre de esta forma ción, la monserga centrista de Schröder y de Blair cae por su base. Y el viaje del socialis mo español hacia el centro izquierda ha de empezar a dar marcha atrás, lo cual no supo ne un retroceso; sino el regreso a Ja identidad histórica del PSOE Y,con él, es de esperar la superación del desencanto que los socialistas más auténticos han debido experimentar du rante estos años. Ciertamente, es esta rcuperación lo no desean las derechas. Acabo de escuchar un programa de radio, en que a] gunos intervinientes, cuyo talante conservador rsultaba manifiesto; no acababan de creerse nados; con se rompería pronto; en cuanto el PSOE reemprendiera su viaje al centro. que que
Para el elector; en cambio, si este proceso clarificador se mantiene; las nieblas se y se encuentra ante el directo panorama de lo rcal. Con la inevitable confrontación de la derecha y la izquierda Inevitable; porque, aunque en el juego de la confusión algunos pretendan lo contrario; vivimos en una sociedad de clases; por más que su estructura se haya complicado. iEs que no ricos en economía y poder frente a desposeídos de ambas realidades? Y en una sociedad dc clases ineludiblemente se dan intereses antagónicos que se proyectan $0 bre la gestión de la república; de [a cosa ca en sus diversos dominios; de la educación; sociales y en el quc debe dominar la convivencia colecuva Por este camino y si, además, los mensajes y discursos elevan su tono y se enriquecen en sus contenidos podemos esperar una interesante campaña electoral que encauce el futuro inmediato de España disipan hay 'públiespíritu
Carlos PARIS