LO QUE SE VOTA
onsidero a la C abstención como el modo coherente de vivir en la realidad política,la manera de estar presente cn la ciudad, la forma digna dc participar; críticamente, en la oposición a lo útil
Los ciudadanos acuden gozosos a las umas porque, en ellas, se hacen funciona rios por un día. El sueño de las clases medias. Se integran en la máquina administrativa del Estado; se olvidan de sí mismos y dc la sociedad. Y eligen pirámides de burócratas de partido; con un jefe absolu to en la cúspide, que aspiran & estar detrás de Ia ventanilla en todas las manifestacio nes cxternas del Estado, incluida la cial. Mientras que resortes del poder interno del Estado; los que otorgan legios y concesiones al gran capital rozan en las elecciones ni en los progra mas de los partidos gobernantes. No izquierda 0 derecha que osen oponerse, desde el Gobierno y en defensa de la li bertad, a las grandes concentraciones de poder financiero y mediático. El dato es suficiente para deducir que la corrupción es inseparable del Estado de Partidos y que la naturaleza del Régimen es la propia de una oligarquía. Pero la democracia institucional es posible. Basta con cambiar el sistema electoral y separar los poderes del Estado. Basta con dar a los ciu dadanos el derecho de elegir SuS representantes de distrito y el de nombrar deponer directamente a sus gobiernos. Basta con prohibir el escandaloso cinismo de que hombres 0 mujeres de un mismo partido, y de una misma elección, sean a administradores , consejeros jurídicos y auditores del Estado. Dictadura plural . judi los privi hay
Los electores votan pero no Refrendar una de las listas de partido no es elegir. integrantes de lista no son eleeligen. Los
público, cuando los gobernados; por la condición antidemocrática del Régimen los gobicrma y domina, no pueden intervenir en la cuestión decisiva de la li bertad: la formación dcl Poder La natura leza y el alcance del político están decididos de antemano en el Estado de parlidos. El control administrativo de lo público pertcnece en exclusiva al consen s0 oligárquico de los partidos. Y el domi nio privado de lo público; al consenso de la oligarquía financiera y mediática de la comunicación: La disputa por la hegemonía entre ellos no tiene la trascendencia de una verdadera acción política, no es una contienda civilizada sobre el modo de goa Sí misma la sociedad civil. Aunque se llamen legislativas; si las juzgamos por su función y sentido; las elecciones son administrativas. La política se disuelve en <lasv políticas; en medidas providencias que se ofrecen al criterio administrativo. Las elecciones para designar a los jefes administrativos del Es tado; pues de eso se trata con el sistema de listas de partido, son un asunto buro crático. De ellas resulta que gobierna, legisla, juzga y administra la administra ción quc poder las
No obstante y para no a conclusiones precipitadas; Juan Bravollamó a un agente del CESID, viejo amigo; y le consultó al rspecto. &Por supuesto, Pinochet ha lando ante todo el mundo, ante los médicos; ante los agentes que le vigilaban y ante su propia familia y amigos; para que nadie pudicra apre ciar el más mínimo error cn la leyenda que ha Jlegar podido
FEMINISMO Y TRANSFORMACIÓN ÉTICA
proximidad del 8 de mar z0, día de la mujer trabajadora, nos brinda la oportu nidad de reflexionar sobre el amplio movimiento de libera ción de la mujer que está transformando el mundo actual . Si,
una vez más, miramos hacia el siglo que se rasgos más característicos ha sido el avan ce conseguido en el reconocimiento de los derechos de la mujer, la reivindicación que ya planteó Olimpia de Gouges en la Revolución Francesa, así como en la incorporación de la mujer a la vida pública. Sin du da que puntualizar los límites de lo obtenido. En primer lugar; estos logros se han conquistado por los movimientos feministas; en lucha, desde el siglo ro despliegue idealista de la racionalidad. Añadamos que el ámbito de realización ha sido fundamentalmente el mundo industrial avanzado; mientras en gran parte del planeta todavía yacen las mujcres en condiciones de práctica esclavitud y sometidas a atávi cas costumbres como la cliteridectomía. Además, aun en el ámbito antes señalado, se todavía lejos de una igualdad real hay larga está
gidos por los votantes, sino por los jefes de partido. No representan; pues, los electores ni a la sociedad civil El Régimen político resultante tampoco La distribución de cuotas electorales entre partidos sól0
representar a la sociedad política costeada con fondos públicos, es decir; a la sociedad estatal. No se vota a diputados de sino a puros delegados de los partidos estatales. Esta realidad formal , que todos pueden ver sin apenas la inteli gencia; se tapa torpemente con impúdicos velos de propaganda democrática. Todos; colosal mentira de llamar legislativas a estas burocráticas elecciones administrati vas para cubrir puestos de relieve en el Estado; de llamar representantes del pueblo a simples delegados de partidos; de llamar separación de poderes a la simple separación de funciones públicas entre personas dc una misma obediencia de partido; de llamar democracia representativa a esta degenerada oligarquía estatal. puede los emplear
Antonio GARCIA TREVIJANO
EL ESPHA QUE ENGAÑÓ A TODOS
astaba con cntrar en una de as páginas B web que el senador Pinochet tiene en Intemet y su hoja de servicios. El general no sólo ha hecho cursos de Inteligencia sino que ha impartido esta materia a futuros militares. Es, por lo tanto; un especialista en un asunto en el la simulación forma par te del trabajo diario. pedir que toria de pérdida de memoria de achaques que, unidas a las dolencias propias de su edad que sc podían acreditar científicamente, han confi gurado el cuadro médico le ha permitido salir de Inglaterra y volver a Chilev _ que
zón y las acusaciones particulares con tanto empeño le han acompañado en el proceso habían reparado en este sutil detalle? ;Lo habían incluido en alguno de los escritos de alegaciones; recursos, protestas; etcétera; que han redactado en este tiempo? J B. confía en que así sea. Bastaba con conectarse a Intemet. que
Juan BRAVO
entre varones y mujeres; especialmente enlo que se refiere al acceso al económico y poder político.
Pero aquí arranca la reflexión que pretendo introducir tras estas fáci les consideraciones si rememoramos la historia del siglo XX; uno de sus rasgos más rcpudiables ha sido la pcrpetuación dc la violencia; incrementada incluso, por la capacidad de sofisticación y poderío de la tecnología actual. Violencia sobre las con ciencias, manipulando la información y controlando con enormes recursos el com portamiento humano. Violencia bélica, en las dos grandes guerras mundiales y en la sucesión inintenumpida de contiendas menores en su radio; aunque no en su capaci dad aniquiladora. Sangrienta historia que se ha cerrado con la destructiva -y cada vez se muestra más injusta - agresión a Yugoslavia y la consolidación de la OTAN como imperialista mundial. Junto a ello, el domi nio de una idcología propia del Ilamado neolibcralismo capitalista ~realmente nada li beral _ que establece la competitividad, la guera de todos contra todos, como base pa más carentes de escrúpulos, más próximos al reino animal - como base del progreso y la convivencia -0 más bien desconvivencia confrontación - como norma poder los
Si el desarrollo profundo de la historia hu mana ha de ser concebido como el paso des vilización del siglo XX se muestra como una unión de enorme potencial técnico y ata vismno, como una formna de barbarie tecnológica, en cuyo abismo estamos hundidos. La vivencia y la ética de la sororidad ser la 'palanca que levante este mundo hacia una más plena humanidad. Pero para ello no basta con la incorporación de las mujeres al poder; si éstas reproducen los falsos valores ñora Thatcher es tión meramente biológica Gráficamente ha distinguido Lidia Falcón entre <mujerismov y feminismo. Es este movimiento; como teoría y práctica biófila el que hombres y mujeres debemos impulsar: puede
Abora bien, el feminismo, tal como lo exponen sus representantes más lúcidas, cual es el caso de Lidia Falcón, no es un puro y mero movimiento reivindicativo; si no una práctica y una filosofía emancipatoria que se propone superar todas las explotaciones y opresiones desde la experiencia de la mujer como clase dominada Y comporta una nueva serie de valors en quc ha insistido María José Umuzola. Ya Unamuno introdujo el término de sororidad en cas tellano; equivalente al inglés de sisterhood, para designar una forma de convivencia; biófila; solidaria y protectora; opuesta al sentido rival y guerrero ha marcado desvirtuado la fraternidad invocada en la Revolución Francesa, supcrando y Ilcvan do a ésta hasta su más acabada realización. Yes algo que desde su centro femenino originario debe irradiar sobre toda la sociedad transformándola:. que
Carlos PARIS