DEZON
OIRAS RAZONES
PENSAMIENTO HERRUMBROSO
as elecciones L en el Régi men del Estado de partidos; pea estar trucadas pOr el sistema proporcional de listas, no son estériles como las de la dictadura , Producen esta bilidad en el sistema
Aparte de satisfacer contrariar los sentimientos de simpatía 0 antipatía par tidista, desde el momento en que los suje tos de la acción política son los partidos, y no los ciudadanos, los resultados electorales son indiferentes para gobema dos. Que no notarán el menor cambio en el medio cultural de su vida común pOr el hecho de que sea un partido u otro el que gobieme: <El sistema de listas electorales hace de la organización política la madre del gobierno de los elcgidos sobre los electoresv Esta es la gran ley de hiero de la oligarquía que nos domina a todos, y no esa pequeña ley de bronce que imposibi lita la democracia en la vida interna de los partidos. Al fin y al cabo; la militancia en un partido es voluntaria. Y a nadie debe té sometida a férrea disciplina de jefatura La democracia no requiere que los dos scan organizaciones democráticas. Lo que de verdad importa es que la vida ex tema de los partidos sca democrática. Lo cual implica, por necesidad, que las orga nizaciones políticas permanentes no se constituyan; como sucede con el sistema de listas del Estado de partidos; en piedra angular de la gobernación. La oligarquía es inevitable, y la democracia imposible, no porque los partidos sean oligárquicos, sino cuando tienen además cl oligopolio de la acción estatal. Jos parti -
Sería asombroso que una cucstión tan clara como ésta no sea vista y dicha por todas las reputaciones, si no fuera porque cl mundo editorial, salvo alguna otra excepción; no publica más que la propa que
LA MUERTE DE UN ESTOICO
de poder aunque desestabilicen, cuando no mayorías absolutas; el sistema de gobierno. Además de crear una sólida apariencia de libertad política, sirven para resolver 0 superar las situaciones culares de imprudente rivalidad que origi na la competencia entre media docena de agrupaciones de la ambición A medida que €l Régimen avanza en la producción de sus dos frutos específicos, el privilegio y la corrupción; se hace más patente la tendencia al duopolio en el control de todos los mercados donde se fraguan los yunques para el martillo del dominio pú blico: administración estatal , comunicación mediática, economía financiera. Las leyes son; en este terreno, menos decisorias las costumbres Yse está imponiendo la costumbre de que los partidos, los medios de comunicación y la gran banca busquen en el duopolio la forma más rentable de controlar al consumidor de mercadería política, dc información mediatizada y de servicios públicos. Poco importan las de protección de la competencia. Los jueces las aplican con forme a la costumbre. Dos grandes partidos, dos grandes grupos mediáticos, dos grandes grupos financieros. hay parti que leyes de la oligar quía mediática, es correlativa a la política. Decir verdadfrente a la mentira oficial es una empresa heroi ca Los periodistas quedarían sin empleo y los escri tores sin cditor. Y lo ganda que
a sido dentro de la tragedia que siempre supone el morir; una muerte especialmente trágica y paradójica. Trágica por ser muerte en accidente, cortando una vida a la que aún podían esperar largos peor; para la verdad, no es esta cobardía inherente a la falta de indcpendencia económica, sino un sistema de pensamiento partidista que inhibe la independencia mental. <La inteligencia común del siste ma ni siquiera sabe que mientev . Esto no sucedió en la dictadura, donde la verdad estaba en el secreto de las confidencias ín timas. Aparte de los jóvenes idealistas 0 los viejos republicanos; entre personas situadas en puestos de privilegio cultural 0 económico, que toparse con inteli gencias verdaderamente excepcionales para tener la alegría de oírlas reconocer; en privado, la verdad. La de hierro de la oligarquía conserva el poder político en manos de unas pocas organizaciones pOrque adoba; en la cochambre de ideas dominantes, un sistema opaco de pensa miento herrumbroso . hay ley
años de existencia, y paradójica; porque no deja de revestir tal carácter el hecho de que una persona que nunca tuvo ni proyectaba tencr un automóvil pcrezca arrollada por esagradable como mortífero invento de nucstra civilización. Así nos ha sido arre batado inesperada y absurdamente; el ahora era profesor y en los últimos tiempos secretario académico del Departamento de Filosofía de la Universidad Autónoma de Madrid. Y bajo estos convencionales títulos encarnaba una personalidad de tan singular como ejemplar. que hasta perfi]
Antonio GARCIA TREVIJANO
años, considero necesario exaltar la ejem -
Los méritos de Antonio Rivera no han si do de aquellos que llevan a lo mal hadamente representa la fama. Una fama que no es, ciertamente; aquella busca ba Don Quijote, a través de sus hazañas defendiendo los desvalidos, sino la que se reduce al chismorreo 0 lo fáciles éxitos que registran en un teje maneje de influencias y cabildeos Ias pantallas y los papeles. Tales hoy que que
LA HORA DE RATO
mismo tiempo que caía en la urna el último voto emitido cstas elecciones, sonaba en el reloj de la calle de Génova la hora del relevo. Nadie en el PP conocía los resultados de la votación; pero eso, como bien dice mi espía popular; era lo de menos, pues si acababa una carrera con medalla de oro olímpica; sonaba ya el pistoletazo de salida para la siguiente.
José María Aznar ha promçtido sólo gobernará ocho años, lo que le descarta como candidato a la próxima Legislatura y abre la competición para sustituirle en la cabeza de la lista del PP. Nombres y de mucho peso; para tomar en la gran ca nera le han dicho a Juan Bravo que ya quc hay, parte pero
La cosa, POr queda clara, scgún lc dicen a Juan Bravo. Rodrigo Rato; el bri Ilante vicepresidente económico de Aznar; ha empezado a calentar al borde del campo, porque salir a correr en cualquier momento hoy hoy, puede demasiados datos sobre la mesa como para augurar que el rostro del rtapadov de José María Aznar está bastante destapado. De hecho; ha compartido; cosa insólita, la cartelería electoral en Madrid con el líder del partido, lo que no ser ni mucho menos una casualidad , teniendo en cuenta cómo hila de largo plazo, José María Aznar: hay puede fino; qué
Juan BRAVO
méritos se sitúan en una zona más profunda y día, desgraciadamente, bien escasa de representantes, la de los valores éticos y humanos. Por ello, y no sólo por razones de amistad y colaboración durante largos hoy
Era Antonio Rivera absolutamente ajeno indiferente a las tentaciones y usos que dominan tanto las formas de vida impuestas a nuestra sociedad, como el mundo aca démico. Si como Diógenes con la linterna buscáramos un ser inasequible al consu mismo sería Antonio Rivera un perfecto ejemplo. Absolutamente austero ~ya me he referido al hecho de que nunca pensó en disfrutar el preciado objeto que nos endeu da a tantos españoles; el automóvil - no fumaba, ni bebía, ni derrochaba en ningún lu jo que no fueran los libros_ Mantenía una forma de vida en armonía con la naturale za en su alimentación, en sus prácticas deportivas de gimnasta y gran narrador. Pero todo ello no se debía a la propaganda que ha convertido cl cuidado natural del cuerpo en una 'ponderosa industria destinada a los yuppies, como privilegio de seres superiores, sino que en él resultaba absolutamente natural . Y coherente con sus tendencias po líticas de izquierda; ecologistas; pacifistas, con inclinación anarquista y solidarias con las reivindicaciones feministas.
Sintéticamente podramos decir nuestro 'perdido compañero Antonio Rivera, filósofo y también poeta, vivía según el ideal estoico de armonía con la naturaleza y d indiferencia también como macs tros de dignidad moral que fueron los cíni convencionales ideales que atenazan y hacen infelices a tantos humanos, haciéndolcs olvidar las clavcs de su propia grandeza. A mí la personalidad de Antonio Rivcra me hace pensar en la de Conrad. La figura descrita por Tom Wolfe en su aún rciente novela, Todo un hombrev. Conrad que, injustamente sumido en el infiemo car celario y por su carácter extranjero en medio de las miserias humanas, descubre en la lectura casual de Epicteto el ideal de vida natural guiado por la chispa de Zeus ha depositado en nuestra alma la grandeza más profunda, inquebrantable por las dcsgracias exteriores. No olvidemos a Antonio Rivera y su ejemplaridad. que los los que
Acabo de escribir Rivera cra pacifista, además ~cosa que resulta curiosamentc cífica. Nacido en Galicia expresaba la dulzura del carácter gallego dentro de su profunda entereza Y por ello se mostraba completamente insensible a la mitología competitiva de nuestra civilización y en el orbe académico a la obsesión de <hacer caposibles rivales. Si todos los hispanos fuésemos como Antonio Rivera el cainismo ibérico que con tanta mordacidad denunció Unamuno sería un conjunto vacío de elementos Yla Univer sidad se convertiría en un lugar más ble que apaci -
Carlos PARIS