PASIÓN DE SER AUTORIDAD

función geL nuina de las elecciones se esfuma por comple to si los electores sólo pueden elegir, como abora sucede, entre partes integrantes del Estado, 0 sea, entre partidos constituidos en au-

El Estado de partidos, al que se integra toda la socicdad por medio de masas de votantes a sus partes-partidos constitu yentes, ha trastocado los campos donde nacían y crecían las ambiciones persona les . El origen del poder, como el de la fuerza física, siempre está en la naturale za ideológica de las cosas hercúleas, mientras que la fuente dc la autoridad se sitúa en la historia mitológica de las fundaciones originales. Exentas de ideas y de cultura civil, la ambición y pasión de partido se ceban en el terreno de la autoridad, sea, en la conquista total 0 parcial del mito fundante del Estado. Los hombres y mujeres de partido ya no tienen ambicio nes de social y cultural en el seno de la sociedad civil, donde serían gente sin porvenir; sino sed de cargos públicos; y hambre de autoridad estatal, en cl cenáculo de la sociedad política. El alcance de su depende de la exten sión de su autoridad. En cambio, la pasión de florece con autonomía sin perfumes ideológicos ni morales; en sitios empresariales donde la ambición económica condiciona de modo decisivo la vida administrativa del Estado, 0 sea, en los grupos financieros, telecomunicadores y mediáticos que crean 0 controlan la opinión, gustos y las creencias de los votantes. poder pobre poder poder Jos los

toridades políticas estatales. El Estado de partidos sacrifica la representación de la sociedad civil, que es la idea liberal de la política, en aras de la integración de las masas gobemadas en el Estado, es la idea fascista del poder. Las listas de partido no a los electores que les den su representación para controlar al gobierno, sino un aumento de su cuota de cstatal para gobemar y administrar lo público con más libertad, y menor con trol, en la concesión de privilegios admi nistrativos a sus aliados privados. Cada de gobiemo decir; con tan <el Estado soy Yov La razón y crimen de partido se identifican; en la conciencia gobernada, con la razón y crimen de Estado. La parte estatal de González, llama da partido socialista, puede volver a gobemar con la misma legitimidad que el partido copartícipe; en un Estado cuyo misión ya no es la de representar la moralidad de los intereses civiles en la vida pública, sino la de integrar a toda la sociedad en una sola Autoridad, la de los Partidos en el Estado, para impedir su fraccionamiento en hipotética e inverosí mil lucha de clases piden poder partido puede que

El poder social de los partidos no se haría efectivo, incluso siendo muy extens0, sin el amparo de poderes estatales de los cargos públicos correspondientes a la autoridad mitológica del Estado. Y ésta no se tendría de pie, incluso siendo muy los da, sobre el espíritu de conservación. Mientras que la autordad política se fundamenta en la fuerza reconfortante de la gran seguridad quc proporciona el espíri tu mitológico a la ignorante; embrutecida y temerosa inercia de la materia social.

temida reveren ciada, sin el concurso dc algún otro pOder social que la sostenga. Porque el civil se basa en la capacidad de persuasión de la fuerza material de cosas sociales, y de los medios de vipoder las

La pasión de ser autoridad que afecta a las Jefaturas de partido no es más que la culminación burocrática de la misma cla se de pasión; de ser funcionario, que padecen los militantes. Además del miento de grandeza que comunica a los jefcs el manejo de cifras contables de la macroeconomía, el basamento pasional del Estado de partidos y de las Autonomías, su atractivo para las clases medias de un país recién emergido dc la miscria, está en la necesidad de los partidos estatales de hacer crecer (<augerev) el empleo burocrático, para merecer el nombre de Autoridad . senti -

Antonio GARCIA TREVIJANO

E

JUSTICIA Y OPINIÓN PÚBLICA

0 cabe pensar una democracia un Estado de derecho, sin un adecuado funcionamiento de la en clla. Sin em bargo las encuestas atribuyen a la opinión pública en nuestro pular

Nada más significativo el dicho popular; <tengas pleitos y los ganesv. Al parecer entre el mundo judicial y la sociedad se abre un abismo. Cuando lo normal en una vida que ha salido de la barbarie y el salva que

RESPUESTAS URGENTES

a infiltración en Eta de una agente del Cuerpo Nacional de Policía es, por lógi ca un motivo de satisfacción para todos términos en los se conoce hasta el momen to, produce tremenda inquietud Según se cuenta, el medio infomativo ha desvelado el asunto perteneciente al entomo proctarra ba sa bido de la infiltración policial gracias a las ges tiones que una juez de la Audiencia Nacional realizó para saber el paradero de la persona que había alquilado el piso en elque fueron deteni dos unos pistoleros de la banda en San Sebastián Esa persona, con nombre supuesto; era la agente Desde el departamento conesque que policial.

pondiente, perteneciente; al parecer; al Ministerio del Interior; se le contestó a la juez que nadie sabía de esa identidad porque nadie existía con ese nombre. decir los que desde el entomo proetarra tuvie ron accesoa esas diligencias. Y la pregunta; de urgente respuesta surgen inmediatamente. tEs nadie advirtió a la juez de que la persona sobre la que pretendía investigar era, en reali dad, una agente con nombre falso se había jugado la vida durante meses para sal var la de otros? Si ha habido negligencia se debe saber y sedebe depurar que policial que

Juan BRAVO

una gran desconfianza en el funcionamiento de los órganos judiciales. Y ello es detectable; sin necesidad de apelar a estadís ticas de 'opinión; en las más diversas conver saciones; cuando, ante un problema se plantea la posibilidad de recunir a los tribunales, se puede comprobar la imagen que gran parrídico, cual algo repleto de tejes manejes misteriosos y peligrosísimos, como un labeno conviene intemarse, pues en él habita un minotauro que puede devorar nos. Exactamente lo contrario de la actitud que cabría espcrar en un civilizado, cuando una persona se siente dañada en sus derechos y con esperanzada confianza a los órganos jurídicos para que éstos resta blezcan el orden deteriorado. país que país apela jismo senía que entre ambos ámbitos exisprocupación por este estado de cosas ha conducido a la Sección de Ciencias Jurí dicas y Políticas del Ateneo organizar un curso sobrelos problemas de la Jus -

do destacadas figuras del mundo jurídico

Desencuentro agudizado por el modo en que éstos son tratados, manteniéndoles en pie durante sus declaraciones como testigos; pila y apellidos, mientras los jueces requieren el tratamiento de <señoría . No deja de ser curoso que, por influencia de la poderosa producción cinematográfica estadouni dense, a los ciudadanos de nuestro les resulten más familiares y comprcnsibles procedimientos de la justicia en Nonte-Aménca que en nuestra propia patria Y que tales procedimientos foráneos sean imitados en debates televisivos hispánicos país los

En principio la lamentablc situación que analizamos ser considerada desde puntos de vista, al par; opuestos y complementarios. En la perspectiva de la sociedad se acusa la falta de una formación jurídica y de un sentimiento de la justicia como algo propio: En tiempos ya relativamente remotos existía en los planes de estudio del ba chillerato una asignatura que se titulaba <Rudimentos de Derechow . El título se prestar a bromas, pero nuestra formación ciudadana en este campo no alcanza si los tecnicismos ~ciertamente compartida por otros gremios comoel médicoocl de los científicos sociales - la longitud barroca de Jas sentencias en que, al parecer; los jueces desahogan frustradas vocaciones literarias no favorecen la aproximación del ciudadano la ciudadana comunes al santuario de la Justicia. puede puede hoy quiera

Sin duda los profesionales del judicial son conscientes de las limitaciones con han de ejercer su trabajo. Así las reco nocía el Presidente del Tribunal Supremo en la apertura del año judicial Yuna de sus ba scs es la insuficiencia de personal y medios. La consecuencia es la lentitud de la Justicia Tan extremosa, que, teniendo en cuenta que el número de casos pendientes se cifra en dos millones, se puede hablar de un verdadero colapso de la Justicia, poder que

Hay campos en que la tortuga derrotar a Aquiles, el de los pies ligeros. Por ejemplo en el tereno bélico Mao desarrolló la teoría de la <guerra prolongadav, la paciencia china llevada al campo de batalla que le permitió triunfar en su y llevó a los vietnamitas al tiunfo sobre la acelerada Norte-América Pero la Justicia es cabalmente el intento de evitar la guena y sus leyes; por ende, son opuestas_ Cuando los pleitos y sentencias se demoran todos pierden. La Justicia no se reconoce en la tortuga sino en Aquiles . Remediar urgentemente esta situa ción en bien de los ciudadanos y de los profesionales de la Justicia es una de las más urlegislatura. puede país Jas

Carlos PARIS