OTRAS RAZONES

LIQUIDADORES DE LA POLITICA

vida antiL política de aquella profunda Dictadura de la mitad de un blo sobre la otra no terminó con la vida del diclador que la expresaba. La au sencia de libertad política para definir pue-

La misma finalidad de la Dictadura, pero limitada a garantizar la falta de li bertad política en el seno de la sociedad civil, SC puede conseguir con otros medios de menor violencia fisica y mayor fraude moral. El Estado de partidos lo demuestra desde el final de la Segunda Guerra Mundial. Los sucesores del partido único, constituidos en <partitarioss únicos del Estado de la Política, núan asegurando la falta de libertad política en la Sociedad. La Constitución y el Consenso ahogan con una oleada de libertades públicas la matriz colectiva de todas cllas. En lugar de prohibir indiscriminadamente la libertad política en la socicdad civil y en el Estado, como hi zo la Dictadura, el Régimen de Partidos la retira de la Sociedad y la recluye en el Estado-iCómo? Dando a los partidos la exclusiva constitucional de la acción política y convirtiéndolos en órganos del Estado. De esta manera, el Estado plu ral, de varios partidos, disimula la falta de pluralidad política en la Socicdad Los electores ratifican 0 modifican las cuotas de dentro del bloque constitucional de partidos estatales. Formal mente, en virtud de la Constitución y de la Electoral , el campo de acción de la política está en el Estado en la competición de partidos estatales por tener mayores cuotas de poder estatal . Es el Estado de la Política. conti poder Ley los

Pero la realidad de los hechos socia les se venga de las formas ficticias que los disimulan. Y el lenguaje ordinario delata el fraude cometido contra la li bertad política en la Sociedad. Los propios purtidos; y los medios de formación ideolúgica de las masas se ven obligados a cmplear constantemente la expre-

BUERO: LA RESISTENCIA CREADORA

y formar el civil en el Estado puede ser el resultado de una prohibición de derecho 0 de una interdicción de hecho. Porque cl monopolio del lo garantiza tanto un partido único en el Éstado de la Administración, como varios partidos constituidos cn partes del Esta do de la Política, que es la índole del actual. El método de la Dictadura, eficaz pero rudimentario, liquidó llanamente la política en la Sociedad civil, como en el cuenta de la verdad que encierra la con fesión de Franco, nada irónica, cuando aconsejó a uno de sus antiguos amigos que, como éL, jno hiciera política! No es que el Generalísimo confundiera la política con el politiqueo, creen los intérpretes de aquella frase. La conservación del no era para el dictador una aclividad política, cosa inconcebible sin libertad de acción 0 sin conspiración, sino pura aplicación de la fuerza represora del Estado a sus oponentes. 0 sea, mero asunto administrativo. poder poder según poder

dian la obra teatral que nos ha dejado el gran autor:. Y mirando atrás; me viene a las mien tes la impresión que, allá, fines de los cua renta, cuando era un estudiante de filosoña me produjo asistir a la representación de su drama <En el ardiente oscuridad . La lucha entre el conformismo; la resignación acomodada en que se educaba a los ciegos del dra ma, para olvidaran su mal, y la rebeldía desgarrada en la esperanza brota en me dio de la desesperación; en el personaje central de la obra no dejar dc conmover y sacudir a los espoctadores; entre ellos a quicn; como yo, en lejana juventud, trataba de encontrar la verdad en la filosofa y en la vida oscura enceguecida también; como los personajes del drama en los años de postgucna Y ahora al evocar aquel contacto primerizo con los mensajes teatrales de Buero me asombra caer en la cuenta de su enorme actualidad Porquc también tanto en España como en todo el planeta; se reproduce el combate entre la instalación resignada en un mundo mezquino que se nos presenta como el meque que podía aquella hoy sión <políticas de Estados , con violencia del significado singular inequívoco de política entre en la imagi nación de nadie ha blar de <políticas acción política está

a triste L da de Antonio Buero Vallejo Jevanta en mí toda una oleada de recuerdos, como sin duda le ocunirá a muchos españoles y españolas, así como a tantas personas de otros admiran y estupérdi países que en el Estado, en los tres partidos estata por no hablar más que del Gobierno del Éstado. Pero sus políticas de Estado no se refieren a distintas filosofías sobre el ejercicio del poder; pues todos ellos defienden la oligárquica, sino a las propucstas administrativas que cada do considera ser merecedoras del con senso de los demás. No son <políticasv distintas, sino medidas administrativas del Estado plural en una sociedad moolíticamentc integrada en la Autoridad por partidos estatales. politizadas las funciones del Estado, incluso la Justicia y la concesión de licencias de explota ción de servicios públicos, la Sociedad se despolitiza. Y los partidos se enorgullecen de haber liquidado fuera del Estado, en aras de la paz social, no sólo la libertad política, sino la misma Es la dictadura plural. Jes, los política

Antonio GARCIA TREVIJANO

LA VENGANZA

a mayor parte de los analistas intentan descifrar las razones por las que Eta continúa su imparable fábrica de asesinatos. Los análisis, por lo general , pueEta quiere reducir a cascotes al PNV en un vez abrazado) y así recaudar todo el abertzalismo en una cruzada antiespañola. Puede ser verdad, y eso hablaría de una dirección estratégica de Eta. Pero algo más, un numantinismo ilógico en la banda terrorista: si hubieran querido la independencia; na da más fácil que mantener su alianza con el PNV desde la tregua A largo plazo podrían hay haber tenido alguna posibilidad. ;Por qué, por tanto; los salvajes son tan salvajes? una explicación. Los etarras llevan treinta años de guerilla. Han matado muchísimo, y algunos de los suyos han muerto 0 están presos. Éstos han alimentado una espiral de venganza tan primaria y animal como la de los hutus 0 tutsis. Ganar; claro que quieren ganar. Pero no les importa no hacerlo (porque saben que no tiencn ninguna posi bilidad) con tal de consumar sus particula res <vendettasv , hasta el infinito. Es lo más parecido a la Cosa Nostra que verse. Hay Jos pueda

Juan BRAVO

cemos una humanidad a la altura de nuestras posibilidades de auténtica realización: La potencia creativa y cníüica frente al rfugio en las ilusiones que el teje, tratando de apresamos cn ellas. poder jor de los posibles; el mundo del pensa miento único; de la globalización; y, fren te aél la sublevación en el anhelo de una realidad en que no só rias fsicas de nuestra sociedad sino sus lacras morales y alcan -

Ya antes de la representación evoco, Buero se había dado a conocer innovadora y brillantemente con las <Historias de una escalera . En Jos escenanos dominados por un convencional teatro de cartón-piedra que exal taba retóricamente los vacuos mitos de la mentalidad oficial, inumpía el espectáculo de la frustrada vida cotidiana en los modestos sectores de nuestra sociedadLa intahistoria, que diría Unamuno; frente a la historia de trompetera Y ya que he citado a Unamuno; añadina también <En e ardiente la bús bía un fuerte componente unamuniano: Una dor del gran pensador y escritor vasco; como me manifestó en alguna conversación comentando mi libro sobre Unamuno. que oscurique por

En la útima etapa de su vida Buero presenciar el triunfo de algunos de los ideales entregado su vida con la extinción de la dictadura, la constitución de la demo cracia y la sin duda sus ambiciones socialcs llegaban mucho más lejos, aspirando a un mundo superador de las relaciones de explotación y domi nación; que vemos, desgraciadamente, fortalecerse y agudizarse: Yal contemplar ahora su obra y su ejemplaridad humana, la vemos destacar en mcdio de algo que no podemos olvidar: la resistencia a la Giranía a la cual no se doblegó lo mejor de la sociedad española y que dejó importantes realizaciones en el terreno de la cultura aunque el intento de bonrar aquellos años de lucha y sus altos proyectos políticos pretende mutilaros sición y su amnesia pudo hoy hoy

Fueron las obras que evoco; el principio de un largo itinerario en que Buero Vallejo siguió manteniendo la tensión entre el relato de la cotidianeidad ~una realidad cuya importancia el pensamiento ha ido recuperando la izquierda - la parábola simbólica que, aun siendo una necesidad en aquellos tiempos de escritura en clave, ha ido dando a su obra una riqueza inagotable de relecturas posibles-y la reconstrucción críäica de nuestra historia Así, sión y la trivialidadtan difundidas en nuestros días, como una gran creación del mayor rango estético; a la par que cnítica y compro metida con todos estos aspectos de nuestra vi da desde el pasado al presente Una creación animada por su insobornable, militante, fidelidad al proyecto transformador de nuestra s0 ciedadY la asistencia a las sucesivas representaciones de las obras de Buero se convertían en una fiesta, en una catarsis en que el teatro adquiría toda su grandeza en

Carlos PARfS