PASIÓN DE JUGAR
unto a las recreaciones cróticas la audición masiva de música rock, la transición provocó una virulenta pansión de la pasión de jugar a los juegos de azar: Cuando súlo afec- iQué ticne que ver todo esto con los juegos de aar, inventados para matar el aburrimiento 0 basar las esperanzas de salvación. no en el resultado previsible de lo que se hace, sino en la confianza puesta en la imprevisible probabilidad de la suerle? Como no error en la percepción de la circunstancia histórica bajo la que se desarrolló la pasión de ju gar, y además no parece propicia al fomento de esa emoción; según la idea se tenía de ella, he tenido que revisarla para sabcr si en la esencia de la pasión údica se cncuentra disimulado un factor análogo al que, en el campo político, fraguó la Iransición. Y, aunque no lo puedo afirmar todavía con seguridad; creo que cse factor común existe, y puede ser identificado con una nueva visión de la emoción preponderante que late en el sentido más profundo de la apuesta realizada con el jucgo de azar. hay que que
Se suelc juzgar la pasión Iúdica por el placer que procura la ganancia instantá nea, y por el dramatismo a que lleva la loca conlianza del jugador en su sino personal 0 en la fatal ilusión de que domina el arte de jugar un juego que siempre se puede retirar. Aunque sea retirándose a la vez del mundo conoce, con la ruina total de la vida que desconoce, con el suicidio. Pero si nos fi jamos en los mejores momentos del ju hahituado enfrentarse con el azar; que son los que delatan la esencia infantilmcnte optimista de su pasión, en seguida advertimos, en el orgullo interior de haber :certado, que no son la suerte ni las ganancias lo que alimentan su pa sión. La idea de la suerte no está cn cl juego, donde todo cambiar en cada jugada. Lul idea de ganancia no está en el no la considera si la del que gador puede pérdida
taba a círculos reducidos de la alta so ciedad, a lu imaginación 0 la aventura, era una pasión atrayente para la literatu Pero un nuevo factor ha debido aumentar la atracción del azar, sobre a predeterminación de la vida en la sociediscriminación de edad, sexo 0 riqueza, a las masas urbanas. He procurado saber cuál ha podido ser ese factor, pensando en las circunstancias que lo hicieron prosperar Una circunstancia ca donde se vivió la experiencia de que unos oligarcas decidieran, en nombre de la libertad , el destino de todos Una circunstancia moral donde el pasado no condiciono al porvenir y donde en un sólo día se cambiar, sin escándalo, el fracaso de loda una vida autoritaria poniéndose delante del personal con el letrero de las libertades. No eran tiempos de aburrimiento. Con la irresponsabilidad de las decisiones de partido se conquistar Zamora en una hora. políti pdía podía
ADIÓS A LAS ARMAS
domingo 14 de mayo ha teni do en EE UU la llamada Marcha del Millón de Madres contra la difusión indiscriminada delas armas de que en este país produce diariamente una doce pasado lugar fuego,
na de víctimas infantiles. Esta marcha resa la polémica entre el sector man tiene el derecho de cada ciudadano defenderse por sí mismo y; consecuentemen te, poseer mortíferas armas ~dentro del cual la Asociación del Rifle juega un minente-y quienes; por el conuario; consideran que tal concepción de la convivencia rsulta tan primitiva como 'peligrosamente in crementadora dc la violencia Consideración 'sino alabarse la acción de las mujeres han convocado y protagonizado la mar cha, a la cual se han sumado hombres como el mismo Clinton; pero, además; sin reducir seala mera adhesión es preciso abrir una reflexión sobre la violencia. Pues el tema des borda evidentemente los límites de la polémica sobre el derecho de los individuos a poseer armas de y nos arroja a uno de los máximos problemas de nuestra época Y bien nos hubiera complacido que los objeti ponde papel propuede que fuego vuelve jugar perder. Lo que le fascina es un presentimiento, que le como la puesta inspiración a los artistas; de que en un instante va a decidir, con una Jibertad libre de toda experiencia pasada, Ilega
es decir; sin condicionamientos de las ju hasta entonces fracasadas, un nuevo capricho de la fortuna del que será autor. Le fascina que su desdén por la ganancia, un mero escudo social de su pasión; le dará ocasión para dominar; con una scrie de jugadas maestras; el caos del azar. El presentimiento acerca la pasión de jugar a la de amar. El orgullo de acer tar; a la del artista creador. El desprecio a la ganancia; a la del pródigo Y la de concordar su sino con cl azar, a la de los dioses. El sentimiento preponderante es el mismo que hizo posible la transición: sin lastres del pasado que se ha decidido olvidar, sin necesidad de habilidad pro fesional, sin consideraciones a intereses ajenos; se conquistar la fortuna de golpe, si se presiente en una partida de 0 en un número de suerte. gadas puede poder
Antonio GARCIA TREVIJANO
FATIGA DE MATERIAL
espía militar ha descubierto al recién nombrado ministro de Dcfen sa, Federico Trillo; después del dis gusto que tiene por el asunto del desfile del Día de las Fuerzas Armadas, que tendrá lu le espera todavía alguna que otra sorpresa más. que tá tan viejo que corre peligro de romperse
Ante tan catastrófica situación, decidie ron enviarlo a Estados Unidos para Io repararan a fondo pero, como si se tratase de un coche antiguo; los de la fábrica han contestado que sale más caro repararlo que comprar otro nuevo. que
Y cuenta que entre los aviones que no desfilarán en la Ciudad Condal está un apaespía que, el amigo de Juan Bra vo; es difícil que vuelva siquiera a empren der el vuelo alguna vez. según
Costó un montón de millones de pesetas Ilenar su interior de complejos aparatos de alta tecnología, pero resulta que el avión es-
Tal y como están las cosas; y con los últimos accidentes de viejos aviones militares producidos, será difícil alguien se ariesgue a ordenar vuelva a prestar servicio. Así que el ministro Trillo tendrá que rascarse el mermado bolsillo del Presu puesto de Defensa que quc
Juan BRAVO
vos de la manifesta ción fueran más amplios y radicalcs .
Lo primero que sorprende es ver Clinton, sonriendo; al frente de esta marcha Sorprendeescandalicomo presidente 'de los EE UU ha orde- nado bombardeos en Irak, en Yugoslavia en diversas partes del mundo cn que han pereci do niños; mujeres; varones y ancianos cuyas vidas mereccn tanto respeto como las de la infancia norteamericana. Por añadidura es responsable de un bloqueo que ha costado a Irak un millón de muertes infantiles. Y, bajo mando y dirección; se mantiene y alimendestructivos capaces de acabar con la tanjeros y mantener la dentro de los pios muros? Es el ideal de la tibu, de la distinción de Karl Schmidt entre el amigo y el extraño; inquietantemente sospechoso; vistos a la luz del enemigo. Y es la patología afecta a ciertas sensibilidades de la familia A madres 0 'padres quieren todo para sus hi jos; en exclusiva; sin extender su afecto y sensibilidad a los ajenos, a los que no son suyos Algo ralizado paradigmáticamente en la mafia Y, por ello, preguntarse a las madres manifestantes; grave y 'justificadamente doloridas en unos casos, como madres de víctimas; razonable y respetablemente inquietas en otros, ante la inseguridad de sus hi jos; por su actitud ante la violencia exterior. Por su solidaridad, más allá de las frontcras, con las madres que han vistos a sus hijos destrozados en las brutales acciones ordenadas por la Administración de los EE UU. genios paz que que podría
Los EE UU, invocados como modelo de nuestra civilización y de la democracia; con su enorme despliegue policial, con sus abarotadas cárceles y las galerías en que esperan su ejecución condenados a muerte mayo ritariamcnte marginales; con sus altos índices delictivos; es ejemplo de tierra azotada por la violencia Pero, en la complejidad y riqueza; cs también tcrritorio en quc voces crílicas suenan. Ojalá la marcha de las madres sea el principio de una toma crítica armas y a la violencia den una nueva civilización. Algo para lo cual las mujercs pueden ser especialmente sensibles país
Pero, además, la ralidad cs que, así como no se puede poner puertas al campo; es dificil que la violencia extemamente dirigida no se difunda en el interior Nuestra civilización no sólo no ha superado la violencia en sus for mas más negativas sino la ha integrado ción y el genocidio de pucblos y etnias, en la explotación del trabajo, en la de la mujer y el femicidio. En la iracionalidad destructiva del medio ambiente. Y en la violen cia sobre las conciencias; manipulando la in formación; troquelándolas la TV la cinematografia al transmitir imágenes de sangriente crueldad y atronadoras explosiones. Yla mitología de la competitividad; rlanzada por el pensamiento único. que opresión
Carlos PARÉS