PERSONALIDADES DE LA JUNTA (3)

esde maIzo D de 1974, me reunía en París casi todas las semanas, pOr separado, con Rafael Calvo Serer y Santiago Carrillo. Ambos conocían mis compromisos con Don sobre sus declaraJuan,

El líder del PC, que apoyó mi iniciativa sin reserva alguna, hizo varias observa ciones Ilenas de sagacidad y sentido común. Era más fácil obtener el acuerdo de Gil Robles y del PSOE si ya existía un compromiso de unidad entre todos los demás partidos. A ese fin, le parecía fundamental que, en el germen del organismo unitario, cstuviera el PC junto al PNV, al PSP de Tierno y a personas de la derecha cultural y económica como RaJoaquín Garrigues. Aunque yo era consciente de la habilidad del PC para rentabilizar como propias las acciones comunes, coincidente con la de la dictadura para satelizar 0 difuminar la importancia de sus aliados, no dejé de compartir sus razones Cuando conocemos a personas que nos precedidas de su fama, no tenemos la misma libertad de juicio sobre ellas que ante un desconocido. Y solemos atribuirles cualidades de naturalidad y sencillez, no porque realmente las tengan 0 las finjan; sino por comparación a la imagen sobrenatural y compleja que las famas extraordinarias necesitan tener para sostenerse mucho tiempo. Ilegan

Antes de conocer a Carrillo atribuía su nala fama a la propaganda de la dictadura. Su prestigio, ante mí, provenía de su condición de líder de un partido al que admiraba por su tadura y su realismo político. Cuando lo conocí supe ver enseguida que estaba ante un hombre valiente, práctico, habitua do a tomar dccisiones, listo, informado, simpático con modales mundanos sobyes de mujeres. Pero también advertir, sin me pareciera en modo alguno un defecto, su falta de preparación intelectual, incluso en el terreno marxista Más rápido de comprensión que de expresión. Mascaba sus larga pude quc

ciones a <Le Mondev. Habían aprobado los doce puntos esenciales de las mismas y aceptado la estrategia de ir apoyándodespués de publicados; por cada partido; sindicato y persona prestigiosa de la oposición. A finales de abril comuniqué a Carrillo que estaba gestionando la uni dad de la oposición; porque esta difiícil ta rea se había hecho objetivamente posible con la conformidad de todos los partidos al programa de los doce puntos . Y tam bién porque esa unidad, mantenida en secreto hasta después de las declaraciones de Don Juan, garantizaría el objetivo de la ruptura democrática Le informé de que, para esquivar la empinada cuesta de los celos y desconfianzas de partido; había comenzado a labrar el campo de la unidad desde la periferia. Y creía Ile el momento de planteárselo a JoaRuíz Giménez y Gil Robles. Y lueg0, en el mismo día, Tiero y Pablo Castellanos . que gado quín

AMOR A LOS EMBRIONES

0 me refiero, título de este artícu lo;a emociones de afecto y ternura que una mujer embaraza da pueda experimen tar; al pensar en el bi jo que se está formando en sus entrañas en lo que las

estoy pensando es en la aberrante ideología que exalta la fase embionaria de nuestro desarrollo y con fascinación la idolatra en sí misma primándola respecto a la vida realmente humana, que se inicia con el naci miento. Mentalidad que, ahora, con motivo del proyecto de utilizar embriones con fines terapéuticos; ha vuelto a abrir la caja de los truenos

{Cuál es el misterio que hace rendir culto a personas poderosas, influyentes y bien or ganizadas se prcocupaban de mi madre no abortara, ponderan do el valor de mi vida en ciernes; desde vine al mundo nadie se preocupa de mív, que que

los fetos; al nasciturus y despreocuparse de la vida humana del nacido; del natus? Las or ganizaciones atiabortistas de Estados Uni dos han llegado al terrorismo; al asesinato incluso. Mentalidades conservadoras combaten el aborto y defienden la pena de muerte. Ola trucción masivas. Naturalmente, no siempre se a tales extremos; pero sí a ponderar en términos fantásticos la realidad alojada dentro de un vientre de mujer en período de gestación 0, fuera de tal claustro, manteni da artificialmente <än vitrov. Estos días se ha hablado de los embriones como <seres humanos) por la actual Ministra de Sanidad. la verdad es que, por mucho abunde la fealdad en nuestra sociedad la identificación de los seres humanos con los fetos resulta fetoss. Yel Vaticano estima que la utilización de embiones con finalidad terapéutica ~es decir para salvar 0 mejorar vidas humanas adul tas 0 infantiles ~ representa una <violación que mancillará la sangre de inocentess . EstaIlega quc

Al parecer; estas personas y las 'organiza ciones que representan hacen suya la broma del naturalista el cual afirmaba la na es sólo un instrumcnto para fabricar hueEn nuestro caso resulta los seres hu manos son sólo un medio para fabricar preciosos embriones. Y, por esta vía; aún han ilegado más lejos los socióbiólogos; al afirmar que los vivientes somos meras máquinas destinadas a perpetuar los Ytal gene ticismo no ha dejado de ser utilizado por al gún teólogo; sosteniendo que, al quedar constituido uesto código genético en momento de la fecundación, cabe ya hablar de ser humano, cual si la especie humana en lugar de elvarse a una realidad cultural libre y responsable, constituyera una simple má quina Llamada a cumplir un programa biológico y se redujera a su genoma_ gallique quc genes.

Queridas amigas y amigos lectores; trate mos con más respeto el concepto de humani Tomás de Aquino; cuando afiraba que el al ma sólo informa al cuerpo; cuando el feto se encuentra en una fase avanzada de su desamollo. iPor no le siguen estos teólogos actuales, tan amantes de los embriones como fase culminante de nuestro ser? Si extendemos el concepto de vida humana a las etapas preparatorias de su realización y pensamos la evolución ha ido incubando el surgimiento de la especie humana tendnamos que extender el concepto de humanidad a toda la vida. Y preocupémonos más por las condiciones de vida de la humanidad.Al fin y al cabo lo que acaba de plantearse no es sino la curación de enfermedades. No deten gamos estos avances con retorcimientos ba sados en la sacralización de la reproducción humana convertida en algo intangible. qué que graves

Carlos PARIS

Quizá el lector oído contar la historia del americano de raza negra, 0 afroamericano con aneglo al lenguaje <políticamente coresulta especialmente opor tuno recordar . Lamentaba atribuladamente protagonista de la anécdota las muchas desdichas le afligían su mísera vivien da, su ingrato y explotado empleo, las dificultades para alimentar a sus hijos-y; frente a ellas, la indiferencia despectiva de la sociedad respecto a la legión de seres que, al igual él, padecen los sufrimientos de una dura y discriminada vida. Y, como colofón; afirmaba: <Antes de mi nacimiento; multitud de haya hoy que que palabras al compás de su pensamiento. Lo cual daba a toda su persona ese aire natural de screnidad, equilibrio y dominio de Sí mismo que transmite confianza a los demás sin necesidad de apoyarse en la ruda franqueza

0 en la hipocresía. De entre los jefes de partido sólo Gil Robles lo superaba en personalidad política y carácter. Más inclinado al sentido del humor que a la iro nía 0 mordacidad, Carrillo tenía la afabi lidad propia de esos viejos generales 0 grandes empresarios no necesitan mostrarse autoritarios, ni parecer domi nantes, porque la historia de sus propias vidas los ba educado para ser obedecidos . Una cualidad social que nunca llegó a tener Gil Robles. Tampoco noté en Santiago Carrillo esos signos de nostalgia 0 de resentimiento que tan comunes son en el exilio. Lo único que me preocupaba en él era el optimismo de su inteligencia sobre la situación española. Entonces no valoré la importancia que ese fallo intelectual podría tener en el futuro. Acepté el cambio de táctica que me propuso y le presenté ese día a Rafael Calvo Serer. que

Antonio GARCIA TREVIJANO

CUADRILLA DE FORAJIDOS

ta ha tratado de presentarse como un do y en algunos casos, conseguido, utilizar terminología militar. La banda, como <centralismo democráticov, es decir; la dictadura, y nadie discute en su militancia las órdenes emanan de sus cabecillas. Un kordeno y mandov que Eta, desde los tiempos del siniestramente famoso Domingo Iturbe, <Ixomin, ha intentado compatibiliZar con una especie de paternalismo sobre sus pistoleros y sus familiares; cuando Ilos ingresan en prisión 0, como ha ocunido que aqué- flexiones se las hacía ayer a Juan Bravo un amigo del Norte; que subrayaba el hecho de que hayan tenido que ser las pruebas del ADN, realizadas , además, en un laboratorio del <estado opresor , las que sido necesarias para determinar la identidad de los etarras fallecidos. ; Vaya ejército es que no anunciar públicamente, y no con Ilamadas anónimas, el nombre de sus bajas! Está claro que es más que una cuadrilla de forajidos. El antiguo <movimiento de liberaciónv sabiamente manipu lado por el comunismo de la Guerra Fna, ha terminado como el Grapo. hayan aquel puede no

Juan BRAVO