OTRAS RAZONES
PERSONALIDADES DE LA JUNTA (Y 6)
ingún do y ningún ierno han contado jamás con un cquipo de dirigentes tan alta mente cualificados, moral y su preparación cultural , como el que formó la parti g0b
EL PODER DE LA PALABRA
Junta. Aparte de las personas mencionadas en los artículos anteriores, las Juntas Democráticas creadas en todos los sectores sociales estuvieron inspiradas y dirigi das un elenco de elementos singulares, representaba la parte mejor más selecta de la sociedad civil. La mayoría de esas personas excepcionales se incorporaron a la conquista común de la libertad en cl momento constituyente de las Juntas, después de anunciar la crcación dela Junta Democrática de España. Mi trabajo; de entonces, consistió más en seleccionar en buscar. Tal fue la esperanza despertada que Junta; en plena clandestinidad, acudieron personas que, sin ambición de cargos ni honores, nunca les pasó por la imaginación la posibilidad 'de entrar un día en política. Pero en la Junta Democrática vieron otra cosa distinta.No idealizo ni magnilico la realidad de ese henoso fenómeno sin precedentes cn la historia de ña. quc partir que Espa-
Necesitaría un extenso volumen para describir las personalidades independien tes que, junto al PC de Carrillo, Partido del Trabajo de Nazario Aguado, PSP de Colegios Profesionales; dieron a las Juntas el tono de dignidad y el punto de referen cia del movimiento de la sociedad hacia la democracia . Ni un solo acto de violencia en centenares de huelgas y manifestaciones la libertad Incesante actividad dentro y fuera de España. Reconocimien to de la Junta por el Parlamento de Estrasburgo. Desde julio de 1974 a de 1976 la iniciativa política pertencció a la Junta. El gobiemo Arias estaba a merced y a la defensiva de los acontecimientos provoca dos por ella. En los cuatro primeros meses del gobiemo Suárcz, la hegemonía ca cn la sociedad la luvo la Platajunta: Y todo ese inmenso caudal de inteligencia, idealismo voluntad popular; cuando estaba punto de anegar Y sumergir al Estado dictatorial en una gigantesca ola democrática, fue de repente desviado dc su curso natural por las ambiciones de compuertas del Estado a los Partidos (que odian todo lo no es mediocre) para que ese limpio caudal se diluyera en el tur bio mar de la mediocridad. julio políti que
buen caballero, como el Garcilaso de Alberti . Saramago se niega a la segunda inocencia ~que da en no creer en nada - y siteniendo creencias esenciales. Continúa creyendo que usamos perversa mente la razón cuando humillamos la vi da, que la dignidad del ser humano es pi soteada diario por los poderosos del planeta, que la mentira universal ha susti tuído a las verdades pluralcs y que el deber de nuestros deberes es luchar contra la deshumanización y la injusticia:. Sarama go no aquietarse ante la iniquidad. Las desigualdades son cada vez más odiosas, las injusticias se multiplican; la igno rancia crece y la miseria se expande. mo no radical frente tanta inmundicia, contra tal acumulación de im pudicia, frente a esta concentración de mierda redestinada, contra esta exhibición de crueldad y cinismo? ;Cómo tenderse a ver pasa cuando lo quc pasa es la ncmisma de la condición humana? gue puede qué gación pasión de libertad y sentimiento del deber ciudadano Entre ellos recuerdo con emoción y tud talentos ya fallecidos, como Alfonso Cossío Manuel Brosseta; figuras del arle como Cristóbal grati -
Halffter y Carmelo Bemaola; a abogados, como Emilio Atard (Valencia) Emilio Gastón (Aragón) 0 Femando García Agudín (Galicia); economistas, comno José Ramón Tamames (actuó en la Junta de Madrid por mi designación directa); médicos como Manuel Mora (Baleares) y Castilla del Pino; arquitectos como Ramón Fernández Rañada (Asturias) Lamela; a empresarios como Javicr Vidal (Huarte) y Carlos Ibarra; catedráticos como Pedro de y Gustavo Villapa los; a editores y periodistas, como Ramón Akal y Mario Rodríguez Aragón; a sociólogos como Mario Gaviria y José Vidal Bcneyto. Por su inteligencia; su cultura, su capacidad su conocimiento del mundo internacional, hice responsable Vidal Bcncyto de la política exterior de la Junta. Su gestión la llevó más allá de lo previsible. Vega
Antonio GARCIA TREVIJANO
MIEDO EN HB
n esla época en la que la palabra mie do se prodiga en muchos ambientes ~en los tienen todo el derecho a tenerlo porque saben bajo su coche puede haber una bomba 0a su un pistolero; y en los que no lo tienen; salvo por falta de vergüenza torera, como el alcalde de Marqui sorprende que otros a los que no les están los militantes y dirigentes de HB que no están de acuerdo con la escalada criminal de Ela? Algunos, pocos, los había a tenor de algunas intervenciones públicas y algunos artí culos. Pero ahora, cuando suena el fragor de los disparos, el acrisolado valor de éstos se deque que espalda haya llegue muestra frágil como cristal de Bohemia. Los demócratas, los amenazados, han Ilegado a CrCCT el miedo es patrimonio propio; aunque batasunos que amagaron con una cierta dig nidad? Ya no les debe quedar; como no les ni una gota a los nacionalistas. Porque si el alcalde de Marquina tiene miedo; icómo es que no hicieron alrededor de él una piña los dirigentes del PNV; como se vanagloria ban de hacer cuando la <represión franquista? Por lo visto; la amenaza 'policial les era entonces menos acuciante que la de la mafia ahora. que hagan queda
Juan BRAVO
inútil 0 una sumisión apesebrada y abyecta como la de todos los carneros de Pa Decir que la brisa es un ángel ex traviado es una memez digna de un eunuco oficioso. Forma parte del coro de los grillos que cantan a la luna. De los pobres cerdos de Gadar; condenados a precipitarse al abismo como testimonio del diablo que los posee y los impele porque un cristo cabreado así lo ordena. nurgo?
iCómo adolecer; penar y morir por la ausencia de un Dios que no podemos entender porque, de ser algo, es una esfinge sordomuda que ni nos entiende ni nos atiende, haciendo de la existencia del hombre una pasión vanidad y el odio son los motores de la convivencia, de la rcligión y de la ca Pero tres pasiones elementales e tensas pueden superar esas calamidades: el ansia de amor, la búsqueda del conoci miento y una piedad insoportable por el sufrimiento dc la humanidad . Saramago prefiere hablar del amor, de la verdad y de la justicia como objetivos csenciales de la palabra. Por eso la litcratura no es sólo sbuena escritura, sino sangre, sudor agonías. Las palabras son seres con hu manidad y necesitan la compañía de otras para entrar en el recinto de la vida y con el milagro de ahondar en el alma No se puede compartir la resignación que acecha desde el fatalismo. No es verdad que, como aseguraba Horkheiner; <esto es como es y el hombre no puede cambiar lov. Parece una divisa de las multinacio nales y las plurinacionales, cuyo en absoluto democrático, está eliminando lo poco que aún quedar del viejo ideal de la democracia. Es posible y preciso transformar la realidad 0 dinamitarla.Pa ra Saramago, que no es creyente ni visionario, el existe. <A veces quc estamos a punto de naufragar; pero el río nos lleva y nosotros sólo tenemos que orientar la canoav. No sé si Saramago ha recordado en Santander las nobles reflexiones del mejor Maquiavelo: <Por mucho que se afirme los asuntos huma nos están sometidos a la fortuna se y se debe úsar la virtú y el coraje para ha cerle frente, venccrla y humillarlaz. En el peor de casos, aunque asistamos a un terrible naufragio de la luz y de la sangre, siempre nos quedará, insiste Saramago, de la palabrav El verbo habita en nosotros y entre nosolros, pero jamás se hace came. Es el alma misma. El espí ritu de las cosas. Encima de nosostros sólo estamos nosotros mismos y cs necesa rio que nos descubramos. El bombre está descubriendo el universo y aún no sabe relacionarse con cl ser humano tiene a su lado. Las palabras siguen tiritando bajo el polvo. Pero no han sido borradas para siempre y aún tiencn fundamento la sonrisa y el Ilanto. En último término; como decía Truman Capotc, <a los quc no sueñan les ocurre igual que à los que no sudan. Les crece el veneno en la sangrev . políti inseguir poder; pueda milagro parece que puede poder que
Joaquín NAVARRO
uanto más mayor me hago, más radical me sientos . Son palabras cantá bricas de José Sara mago. Un comunis ta lúcido luminoso. Tan gran de y auténtico como Pablo Neruda. Un
Salvo dos 0 tres exccpciones; las personalidades dc la Junta se rctiraron de la polílica tan pronto como se produjo la traición del PSOE y del PC a los compro un período de libertad constituyente sobre la lorma de Estado de Gobicmno. Este alcjamiento de la mcdiocridad oligárquica; que susti tuyó a la mediocridad dictatorial, prucba la nobleza de intcnciones; y la superiori dad de conciencia, de los independientes que dieron sus almas a las Juntas, por