OTRAS RAZONES

CONFESIONES Y MEMORIAS

ieniras du{aición áe ozca que ésta cra realizable de ientras continúe

es una democracia y n0 una < garquía consitituida en un Estado de Parti dos; mientras se siga mintiendo sobre los hechos históricos verificables, que deter minaron el secreto consenso monárquico predeterminado por el dictador y la renuncia de partidos a su compromiso por la apertura de un período constitu yente de la libertad; mientras se persista en considerar <legítimov que unas Cor tes legislativas se hicieran constituyentes decreto de la Autoridad; mientras se afirme como verdad inconcusa la estupi dez metafísica de que solamente era po sible, entonces lo que se ha realizado dcspués (cuestión a la que, por su importancia mental, dedicaré otros espacios) yo seguiré escribiendo; sin esperanza de oído, la simple verdad. Aunque se sonrían con aires de superioridad los escépticos que no quiercn ver más allá de donde les permite su inseguridad vital; aunque mis relatos fidedignos se tomen como una opinión entre otras; aunque me ignoren 0 maldigan los numeropartidarios de la traición victoriosa yo continuaré diciendo la verdad de los hechos en participé como actor cipal, y poniendo en solía las falsas opiniones sobre la historia de la Transición. quía por más, prinque

Durante mucho tiempo me abstuve de escribir sobre unos hechos tan decisivos para la historia de la libertad y la digni dad nacional, como sin duda lo fueron la Junta Democrática y la Platajunta; a cau sa del relevante que desempeñé en aquella prefiguración popular de la de mocracia bajo la dictadura Y no porque temiera caer en los subjesivismos y ?ar Confesiones de los que han sido actores testigos de acontecimientos históricos. Eso lo superar el rigor en la narración de hechos, la objetividad en el p'an el hisioriador papel pucde

Lo que me atenazaba el ánimno de escribir el relato de mi acción política bajo la última fase de la dictadura era otra cla se de temor. Temía que la mera constan cia de los hechos protagonizados por la Junta Democrática fuera, 0 pareciera, una adulación a mí mismo. Temía que el reconocimiento sincero de los errores de la Platajunta pudiera ser considerado como una confesión de culpa, es una forma sutil y perversa de la vanidad. Las Confesiones, incluso las de San Agustín y Rousseau, pueden estar justificadas como literatura reflexiva, pero son escabro sas como fuente de información. No me que

Jese cieave de que :à

parece tener algún interés en sacarla a la yo estaba dominado por el prejuicio de no escribir mis Memorias, inbuido por la idea de que en este género literario no se espera encontrar la verdad de los hechos, sino la maledicencia, pocas veces irónica; sobre personajes públicos con los ha tratado el cronista de su propia vida. Pero al releer la ~Contribución a la crítica de mí mismov de B. Croce, me pareció exagerado el prejuicio absoluto contra Ias Memorias. Que a Ser un debcr; como lo expresó el pensador italiano, cuando <se cree conservar para la posteridad algunas importantes noticias que de otro modo podrían perdersev. Y eso es lo estoy haciendo ahora en esta serie de artículos. Cumplir con un deber: luz, que llegan poder que

Antonio GARCÉA-TREVIJANO

ESPAÑA VIRTUAL

odriamos P 'natemática: d€ -elación inversa: cuanto nás disminuye nuesTa capacidad indus'Jiay agrícola ~0, genéricamente; se

vención ha venido a convertirse peregrina compensación de los problemas reales, como el [rustrado que se rfugia en el alcohol oen la droga Obien en una escapatoria: desde la durcza de la vida hacia la fanLasía cual la jovencita que, según el ejemnplo freudiano, consuela su soledad con las ilusio nes proporcionadas por la lectura de novelas rosa .

vez, había desembocadc er 'n parque temá en plena crisis, como luego indicaré Yen un viaje a Asturias me contaron hace tempo-no sési la idea ha progresado- que se aspiraba a buscar una salida a la crisis industrial del Principado, mediante un parque que repro dujera el universo del paleolftico

Veamos algunos ejemplos de esta dinámi ca. Recientemente ha surgido la idea de re mediar el aislamiento de una ciudad como Teruel , contra el cual protestaba justamente el movimiento < Teruel también existev, no ya superando las deficiencias de sus comunica ciones, sino creando un parque temático dedicado al mundo de los dinosaurios, que la filmografa ha convertido en extraña compa ñía de nuestros infantes. En Valencia se ha inaugurado <Tera Mítica, que, aspirando a materializar virtualmente las fantasías origi -

EL FIN DE LA TRANSICIÓN, TAMBIÉN CON ETA

amigo de Juan Bravo presta a los U lectores de LA RAZÓN una teoría: las palabras de Aznar en la primera rueda de Prensa tras las vacaciones suponen; de hecho; el fin de la Transición política, en lo que al terrorismo atañe: Cuestiones tales como que no se puede dialogar con quien simplemente plantea <0 te vas, 0 te rindes; 0 te matov; 0 la desconfianza mostrada ante los nacionalistas han firmado pactos con los terroristas; 0, en fin, el agresivo discurso contra los nazis de HB son ejemplos de a actitud pactista y de complacencia con ese genérico mundo del nacionalismo radical , en sus vertientes armada 0 política; están termi que que nando Y tiene razón nuestro comunicante, porque durante cuatro lustros ha habido una virtual sumisión al PNV en cuantas reivindi caciones quisiera plantear; como si eso terminara por desarmar a la banda cuando es todo lo contrario: puede terminar por desarmar al Estado frente a Eta. Al final, como dice el comunicante, lo único bueno es que podemos haber acabado con el complejo de la democracia española tenía hacerse perdonar que antes hubo una dictadura. Como si los nacionalistas bubieran sido las úni cas víctimas Eta, que que

Juan BRAVO

permiiz en Quizá asaltar .as nurallas Je ioba Je Rómulo y Reäesastre de :a Sxpc de Sevilla;

De las cosas, así, en el límite, cuan do nuesua productividad llegado al cero; toda España se habrá convertido en un inmenso parque temáuico. Y será necesario modificar nuestra formación profesional. ;Para qué estudia Vd, joven? ;Para mecánico espeparando para hacer de hoplita LY Vd?. Yode cazador paleolítico. Y yo para representar a Medea, añade una voz femenina Toda ña convertida no en un gran teatro tuviéramos más y mejor teatro! sino en un inmenso circo. Dicho sea esto con el mayor rspeto para el espectáculo circense, cuando se da en sus naturales dimensiones; mas no cuando invade la realidad entera.Y pretende infantilizar a toda la población seguir haya Espa- en que se descomponía el viejo imperio. Los grabados, los pinceles de diferentes pintores; las plumas de escritores presentaron esta imagen del exótico de bailarinas, toreros y bandoleros. En los penosos años de la dicta dura fué el lema de <España es diferentcv y la imagen de <sol, toros y Francov. Ahora, cuando nuestra capacidad productiva se des ploma al socaire de una política centrocuro pea y de una globalización que sólo benefi cia a los más fucrtes cconómicamente; no se les ha ocurrido mejor idea nuestros diri 'políticos y empresarios que convertir nos otra vez en escaparate, no ciertamente de nuestra propia realidad, sino de la fantasía de tiempos remotos. multiplicar peculiares Disneylandias. país gentes

Yen ellas se invierten sustanciosas As y que, tras un intento de reflotación por las de Ahorro, se abre este año con un mes mucho que pretenda infantilizarnos la civilización actual, no aca ba de reducimos a niños juguetoncs. Juguetones, porque semejantes parques no definen espacios culturales; sino de juego. Si se pre tendiera aumentar la cultura popular sería más adecuado invertir en escuelas y en cursos de adultos, cuya deficiencia en nuestro ha sido denunciada recientemente por la Comisión Europea: Afrontemos la España real , frente a su huida hacia lo virtual canti Cajas que, por país

Carlos PARIS

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