LO ELEGIBLE

0 'podemos N elegir ser ri felices, como-tampoco nuestro equipo de' fútbol los partidos. Eso puede ser objeto de seable y lo elegible se abre el mismo que gane

Suárez no eligió la Reforma de la diccapacidad 'ni en su poder. La voluntad reformista del núcleo de que mantenía la vigencia de las políticas la muerte de Frante eligicra mcdios y modos de cjecu tarla. La Reforma eligió a Suárez, no éste aquéllà: Lo elegible para Suárez era el camino Y ni siquiera ahí tenía libertad de elección. Pues no podía seguir la senda de liberación democrática de la sociedad, abierta por la Ruptura. Tenía que atenerse al modo autoritario tradicional de conceder libertades, otorgándolas gradualmen te de arriba a abajo, y nunca la libertad política, la que decidc la cucstión del poder; la forma de Estado y de Gobierno Sus únicos actos de libertad , sus únicas elecciones libres fueron, por eso, la lización del PC y el café autonómico para todos. Y tuvo la moralidad del perjuro. En cambio, los partidos ilegales sí eligieron la Reforma modo <suarecistaw de rea lizarla Lo clegible cstaba dentro del cam po dc sus posibilidades y capacidades. Fueron Libres en su elección. Pues no acto de mayor libertad moral que el de la traición Y eligieron traicionar su compromiso público con la Ruptura. Por muran su razón, los jefes de partido podían decir libremente NO a la invitación de entrar en Palacio y participar en el festín de la Reforma En su arbiuaria elección tampoco tenían mucho margcn de maniobra. Decir Sf y accptar pasivamente los en cuestión dél sistema proporcional en las elecciones de Ios ciudadanos. Eso no era materiá elegible ni negociable. Ahí, los poder Icyes los legayel bay

abismo de incertidumbre 0 indecisión que el que espera los fines de los medios. Objeto de elección no pueden ser más medios. En la deliberación y decisión dos. Pues toda elección es siempre elección de medios: Y no de cualquier clase, sino sólamente de los que están a nuestra disponibilidad, al alcance de nuestra ac ción. Por mucho lo deseemos, nunca podremos elegir la victoria de nuestros atletas en las Olimpiadas. Lo elegible ha de estar por necesidad en el campo de los asuntos que nos pertenecen 0 quc depen den de nuestra capacidad de acción. Por eso decir Epicteto, al hablar de la elección, que no Es un acto donde simplemente se manifiesta la moralidad del clector; sino el estado que, en realidad, la constituye_ Somos morales 0 inmorales por la índole moral 0 inmoral de nuestras clecciones. Si observamos a la luz de estos criterios elementales lo que era elegi ble, para unos y otros, en la alternativa Reforma 0 Ruptura, DOS vamos a llevar sorpresas. quc que pudo

HACER IMPOSIBLE LA VERDAD

ada vez que el acomete una reforma procesal que temerse lo peor. Numerosas normas y mecanis mos procedimenta les no tienen otro objetivo real que entorpecer la búspoder hay

de la verdad. Normas de este tipo liegaron su máximo esplendor cn los regímenes inquisitivos, que inventaron multitud de formalidades, dilacioncs , intrigas y laberintos cuya sola consecuencia fue; hacer complicada la sepcilla maquinaria de los juicios públi Todavía son muchos los impedimentos procesales que obstaculizan 0 retrasan inútilmente la investigación judicial y la posibilidad de controlarla, alejándola de la obtención de la verdad en vez de acercarla a ella. Al mundo de las normas sustantivas se añade de esta forma un mundo de procedimientos, ri tos y liturgias que, de forma inútil e insensata, condicionan y desvían la búsde la verdad procesal Esto determina, entre otras cosas, una imparable deformación profesional del juez y de los demás hombres y mujeres de que se mueven en el proceso, Tal deforqueda viejos queda leyes partidos se impusieron. Era el de su traición. precio

Las listas de partido, el motor de lá oligarquía política, ba sido la única aportación de la clandestinidad exde mocrática al sistema de poder de la Tran - sición. Hubiera sido mejor para la causa Liberal que la oposición no hubiera parti cipado en las tareas constitucionales de la Reforma, aunque la bubiera aceptado y se bubiera adherido a ella sin reservas. Según la enseñanza de la bistoria y de la psicología de las conductas, Ia ibertad habría estado mejor servida por los trai dores a la dictadura que por los traidores a la democracia. Humanamente, se comverso a la libertad que un renegado de la democracia. La inmoralidad pública de la elección que hicicron los jefes de los partidos ilegales, los constituyó a todos en estado de inmoralidad personal (Epicteto): Por eso no ninguno que, pese a Jos poderes y honores adquiridos con la Transición, sea realmente digno de reshay peto.

Antonio GARCIA TREVIJANO

IBARRECHE SE VA DE <MANI

rancia contra Eta está causando no poca indignación entre las babituales víctimas de la banda tenorista' El Gobiero vasco ha tenido oportunidades sin cuento para enfrentarse con fireza al terrorismo Y; sin emha sido tan cicatero en su respuesta que ha merecido el desprecio de todos Ios militaban en cl mundo nàcionalista De becho; cuando el Gobiemo vasco y el PNV se han manifestado contra Eta después de la malha dada tregua, realmente le dicho: <No mates más, que estropeas nuestra estrategia sobeporque que respetar la ley; la moral, la digbargo; que han bay

<No mates, porque no te servirá de nada, ya que nosotros nunca te secundaremos en tu absurdo proyecto tenitorial y anticonstitucionalv. Por eso, como las manifestaciones del Gobiemo vasco contra Eta han sido muestras de genuflexión 0 de complicidad y no ejem plos valerosos de unión con las fuerzas demotener muy crudo en su convocatoria; según le dicen a Juan Bravo desde varios lados, especialmente desde la Asociación de Víctimas del Terorismo y el Partido Popular. Tendría yo de Eta para gobemar; y Jucgo la lucha contra Eta para volver a hacerlo. ga-

Juan BRAVO

impulsó a Bentham a definir la jurispru dencia como <el arte de ignorar metódi camente lo que es conocido por el mundo Esa idiocia triste incomprensible que denunciaba Bentham conduce la locura de una erudición alambicada, hinchada y yerma. 0 al rechazo, sin de la realidad y de la justicia. sentcncias tan implacablemenque ` prescinden de la verdad como si se tratase de un elemento perturbador. Es la filosofía del poder en <Las brujas de Salemv de Miller: <En el libro de las leyes ~dijo el gobemador _ no está escrito que las sentencias tengan que ser justas, pero sí está escrito que tienen que cumplirsev . Por eso se ejecutó a Rebeca, a Jobn Proctor; aunque ya se sabía que todos aquellos terribles procesos de caza y quema de brujas se montaron sobre mentiras y patrañas, La misma filosofía, adobada del más repugnante cinis mo político, que presidió el procesamiento, juicio y asesinato lega] de Sacco y Vanzetti, de los csposos Ju lius y Ethel Rosemberg 0 del pedagogo anarquista Francésc Ferrer. Si el Derccho polftica del podcr; la política, el arte de bacer imposible la verdad; y la ju risprudencia, €l arte de ignorar la dad racionalidad y qué justicia nos quedan? Clasificaba Heinecio a la gente del Derecho en legistas (que conocen la pero no saben interpretarla ni aplicarla); jurisperitos (que saben interpretar unas leyes que dominan pero no saben aplicarlas); y jurisconsultos (que conocen la y la saben interpretar y car). Estos son los verdaderos juristas los que rompen el blindajc ideológicopolítico de la ley para hacerla compati ble con la justicia. Pero los más abundantes en el mundo del Derecho son los rábulas . Interpretan y aplican con toda desenvoltura un Derecho que ignoran. más, Hay reali iqué Jey apli Jey mación produce un singular cerrilismo que se proyecta en la mentalidad forense en forma de <espíritu de litigio, enredo cía Pagano. La contemplación de estos atcntados contra la realidad y la verdad

Me decía recientemente un sabio jurista amigo, muy mal avenido con los rábulas de todas las especies; que la nueva Ley de Enjuiciamiento Civil era caótica, patológica e irreal, como los más acredi tados fantasmas de viejos castillos. <Está res universitarios pretenden exhibir susconocimientos costa de jueces, abogados y ciudadanos; jamás han tuado ~concluyó_ ante un tribunal, nunca han sido abogados ni operadores jurídi Estas afirmaciones mc rccordaron la crítica que un hižo de los ponentes constitucionales (ahora converti dos en caballeros artúricos & en merlines de ocultas ponzoñas): <Aprendieron los rudimentos del Derecho constitucional mientras perpetraban la Constituciónv . Así salió. que colega

Joaquín NAVARRO