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LNES 8 -/ -2001

LO CONSTITUIDO

uchas coM sas sociales, rentes las libertades dere chos, parecen estar constituidas por la Constitución. Pero la norma constitucional sól0 puede constituir lo que anrefe-

Los Estados se distinguen unos de otros, como si fucran pcrsonas físicas, por su diferente constitución. Así como una relación indudable entre el carácter de los individuos y su constitución genética, los pueblos acaban teniendo el carácter político que forja la Consti tución del poder estatal . Todas las teorí as de los tipos constitucionales, ya sean aplicadas personas físicas 0 a las sociedades culturales , están basadas en el escaso papel conceden a la liber tad de acción en la formación del carác existe en la realidad y contribuye a fundar el carácter de los pueblos, como substantivo de una ilusión. Si nuestro pensar y nuestro obrar estuvieran deter minados la genética de las poblaciones 0 la constitución de Estados , no sería posible la novedad. Donde novedad tiene que haber libertad de crea ción personal 0 de emanación social. Y la producción de novedades es característica de nuestra especie. La libertad política colectiva; como novedad emerde las libertades sustanciales de la persona, no puede entrar, por eso, en la categoría invariable de lo constituido: A diferencia dc los derechos políticos, las libertades no son materia que pueda ser constituida (otorgada) por €l Estado. hay les las hay gida

Cuando una libertad pasa a ser algo constituido por una norma, como ha su cedido con nuestra Constitución, deja dc ser fuente creadora de relaciones huma nas, y se convierte en una facultad potestativa, cn derecho subjetivo. Las li bertades personales de carácter público sc transforman, por medio de las Cons tituciones, en derechos políticos individuales. Y el orden público del Estado deviene entonces desorden privado de la sociedad. La suma de esos derechos po-

tes de ella no estaba constituido, 0 lo estaba de otra manera Lo impuesto una Constitución, sobre lo dado en la si tuación que constituye, es una disposición en otro orden político de previos elementos de potencia conocida_ llega a ser democrática si logra hacer de la Iibertad política el principio organizador del nuevo orden de Lo característico de nuestra Constitución es exactamente lo contrario: hizo del poder estatal el principio organizador del orden de las libertades en la sociedad y atribuyó en exclusiva ese a los partidos políticòs. Lo resultante, el Estado de Partidos, indujo al dominio en la sociedad de una cultura estatal y dista. Lo constituido propicia, de este modo insidioso y arbitrario, fenómenos de corrupción y terrorismo que no se desarrollarían, con tanta facilidad , en una sociedad civil (civilizada) de Cons titución democrática por poder poder parti -

CLINTON Y EL TPI

Sr Clinton trata de cerrar su paso por la Casa Blanca, con al gunos gestos finales que honren su nombre ante la historia. ferire al que rpre senta su decisión de firmar el tratado para

la creación del Tribunal Penal Interacional (TPI), que se proyectó, en 1998, en Roma Fira presidencial que tuvo en el úlui mo día del rcién fenecido año 2000.Lo maloes Bill Clinton muestra en ocasiones, un talante un tanto surrealista .Recordemos, por ejemplo; su iniciativa de resolver los pro blemas dl Tercer Mundo, difundiendo en su hambriento teléfonos móviles y orsulta, en nuevo alarde de afición al esperpento, que, aún firmando personalmente dicho tratado; no propondrá a su sucesor que lo ele ve al Senado, con lo cual todo se queda en mero vacío de contenido; en puro cul toalas apariencias. Y elloes expresivo del talante de un político ambiguo, cuyas iniciati vas bien intencionadas, como la mejora de la sanidad 0 los derechos de los homosexuales dentro de las fuerzas armadas, retrocedieron alchocar con duras resistencias. lugar que espacio; gesto

Por qué esta diferencia entre el recelo de los EE UU y la tranquilidad con que otros Estados, también condenables; asumen y propician el tratado? zEs la ingenuidad esta dounidense; que se toma las cosas en serio, frente al cinismo de 'gobicmos europeos que ven en organismos tales como el TPI un montaje más, ficticio y manipulable? No creo que sc trate de tal cosa A pesar de la ingenuidad de gran parte de su pueblo; los di rigentes d los EE UU son maestros en el arte de la manipulación. Sinduda en los crímenes y genocidios que acabo de recor dar la responsabilidad principal recae sobre la Administración USA, como dirigente € impulsora de las acciones. Pero no es éste protagonismo de responsable principal el que le escuece. Sc trata de una cuestión de principios. Al lanzarse la idea del Tribunal, los Estados Unidos propusieron que sus ciudadanos fueran eximidos de toda responsabilidad cuando actuaran cumpliendo órdencs de su gobicmo. Y es que tal gobiemo; como Jahve, es el suprmo definidor del bien ven con fidelidad son, por principio; servidores del bien ;Quién tendría la osadía de juzgarlos?

Y por esta vez coincido personalmente con la administración de los EE UU en los recelos ante el tratado. Aunque por razones inversas. No creo que muchos ciudadanos ciudadanas de las grandes potencias y seguidors de su bunal, por más víctimas produzcan en futuras acciones. Sí, en cambio, los enemigos del orden establecido por el imperialismo. Los satanes rebeldes:. Será el Tribunal si se constituye, un instrumcnto más de falsa lcgi timación del poder ejercido por el Primer Mundo y sus minonas. que

Carlos PARIS

Como es sabido, el TPI tendría como fina de lesa humanidadSu creación contó desde competencia del hipotético tribunal se rfier s6l0 a individuos; no alcanza a los gobiernos y Estados. Pero no se pueden incomunicar ambos niveles. Definitivamente las decisiones de los Estados son tomadas por individuos y ejecutadas por personas individuales. Y algo que no deja de resultar cunoso: iAcaso Jos gobiemos d otros países entusiásticamente promotores y frmantes del acuerdo de creación ~entre ellos el nuestro - no sido cómplices de los EE UU en tales crímenes? En la del Golfo; en el bombardeo de Yugoslavia en el genocidio del pucblo iraquí En las enfermedades contraídas por sus propios soldados al usar armas deletéreas d efectos incontrolados; 0 al someterles; como ganado; a brutalcs y peligrosas vacunaciones; cuyos efectos a posteriori se han ido descubriendo bajo el intento de silenciarlos. Yaún podrían abrirse otros capítulos; Por ejemplo Tratado ino es el asiento de una sistemática represión de los derechos de la mujer; que tendría que ser condenada? hay han guera

líticos, como la de todas las facultades simplemente sumativas, nO produce la emergencia de una cualidad nueva, cn forma de libertad colectiva Este tipo de Libertad anóni ma, al carecer de ti tular determinado y potestad definible, no admite ser da como un derecho subjetivo más, ni ser objeto de la Constitución. La liber tad política es fundamento; y no conte nido reglado; de una Constitución deregula -

muchas cosas sociales que, como el amor y el arte, no pueden ser defini das por la razón, pero sí admiradas con el sentimiento y presentidas por intui ción. Esas cosas cualitativas se conocen por las obras que producen y las emociones que despiertan. A la libertad poIítica; que no es una relación constitui da, sino una acción constituyente, la sentimos como ímpetu permanente de unos pocos y; ocasionalmente, de muchos, hacia la libertad de todos. Y comprobamos su existencia cuando, actuan do en lo público, nos vemos impulsados nosotros mismos por la libertad de los dcmás Hay

Antonio GARCLA TREVIJANO

DEFENSA, PARA LOS MILITARES

0s úlümos altos cargos civiles del cqui L po del Ministerio de Defensa de Eduardo Serra no ban llegado a comerse el roscón de Reyes en sus despachos del Paseo de la Castelana. Federico Trillo prescindió antes de ellos. Asegura el espía militar las destituciones no deben sor prender, pues son moneda corriente en un cambio ministerial. que

Pero no resulta igual de corriente que los civiles hayan sido sustituidos de forma mayoritaria por militares en un Ministerio se cró al comienzo de la Transición precisa mente para acabar con los <reinos de taifasv que de los ministerios del Ejército; de la Armada y del Aire. La clave era que cuantos más altos cargos que toman decisiones políticas fuesen civiles, más fácil era avanzar en la unifi cación de los tres Ejércitos y con ello la eficacia sobre todo ahora, en pleno proccso de profesionalización. El serio inconvenien te del <modelo Trillov es que cada alto cargo militar tiene la tentación de baner para casa, es decir; para el Ejército al que pertenece; 0 pasar de puntillas por el despacho oficial para no estropear su carrera militar

Juan BRAVO

'principio con la oposición de los EE UU. La cual resulta muy comprensible; si tene mos en cuenta el gran número de dichos crímenes cometidos por la Administración esta dounidense a través de las fuerzas armadas y la CIA: Ciertamente la