LO PUESTO
Transición L realizó, mediante la Reforma, una síntesis política entre o dado de modo inmediato por la dictadu [a a la conciencia ingenua del poder ~común a goberna dos y clase dirigen-
OTRAS RAZONES
DEBERES CON LOS INMIGRANTES
tienden ponerse en su lugar Las de la ambición; a poner 0 sentar un nuevo mundo al que ocupar. Sin oposición, la ambición de partido consiste en ponerse básicamen te a sí misma como existencia constitupropio.
te a causa de la falta de Libertad de pen samiento , lo puesto de modo deliberado por la conciencia reflexiva de los hombres del Estado y de los partidos ilegales de la oposición. Más profunda y menos consciente, la conciencia ingenua se reflejó y cristalizó en el Consenso pOlítico. Micntras que la conciencia reflexiva lo hizo en la Constitución. Como ésta derivó de aquél, lo dado 0 impuesto por la situación anterior comunicó su esencia constitutiva a lo puesto con una Constitución construida, en nombre de la libertad, sobre el suelo firme de la dictadura_
yente del mundo político; en autoponersc como ncccsidad constitutiva de la úni ca realidad política: El sentimiento de esa necesidad es el de su libertad, nega dora de cualquier otra libertad distinta de la de partido. Al ponerse a sí misma sin oposición; la esencia de partido implica la imposición de una vida política coercitiva & la existencia individual y la ponencia de una visión partidista existencia colectiva. Lo puesto con el Consenso extirpó de raíz toda posibilidad de ponencia y de ser ponente en la persona individual; negó la ponenciali dad de la conciencia que, al decir de Ortega, <es lo más constitutivo de toda la Transición implicó lo impuesto; es dede ponencia en la vida pública y personalidad moral
Antonio GARCIA TREVIJANO
oy día scrcxplotado es un privilegiov. Hace unos años leí esta lúcida y denunciadoúículo de un teólogo; comprometido; y buen conocedor de los pro blemas del Tercer Mundo. La he glosado
de palabra y por escrito en numerosas ocasio pcs. La había percibido, hecha realidad al rcCOITCI en que masas enteras, mayoritarias, sobrevivían, improvisada oportunísticamente, al margen de un trabajo viene a las mientes; al verla en el entorno más bombres y mujeres llegaron de muy diverSOS 'puntos del planeta De nuestra América Labo de escribir de América Latina ~aunque ésta Joscade un modo especial-si somos sensibles; para la solidaridad que debería unir a todos los seres humanos. Y muchos de ellos han tenido que encerrarse en iglesias de muy distintos lugares de España; dramáticamente, en huelgas de hambre; algunos levantándose amarrados a crucs; para llamar la atención sobre su desamparo. países 'que clamaba justicia y dere chos humanos frente a un régimen opresor: iQué reclaman; pi den, ahora estos hombres y mujeres? Algo tan elemental como un puesto de trabajo; es de cir; un espacio en que contribuir con su esfuer qué
Llegaron en duros y arriesgados viajes; en que; como diría Jorge Manrique; tuvieron que sponer la vida al tablerom, E incluso; muchos de sus 'acompañantes se la dejaron en las aguas del mac A veces venían engañados por mafias explotadoras. Yno viajaban por placer; para ha cer turismo, precisamente. Huían de la miseria que atenaza a una parte mayoritaria de la hu manidad; escapaban hacia un mundo mitificado,que ahora les cierra las puertas que golpean con desesperación: Un mundo en que, a pesar de las pomposas rdeclaraciones de derechos huy a veces de 'productos envenenados por la in dustria alimentaria y su afán de lucro, como estamos viendo. Otros son snmigrantesv, trata dos a través de una categoría burocrática y recelosa sometidos a un idespótico papeleo.
La responsabilidad colectiva a que he aludi do, ciertamente; es muy desigual. Coresponde decisivamente a los dirigentes que tienen en sus manos el y ejecutores. Se reú nen en cumbres en falazmente sehabla de no digamos la riqueza; está globalizado. Pero todos tenemos una de responsabilidad, por el deber de luchar contra la injusticia y ver los problemas de las víctimas de esta injusticia d los inmigrantes y explotados, nocomo algo distante y ajeno; sino como una herida a todos nos afecta ideólogos quc; 'parte que
Pero su viaje y dramática situación ban de ser vistos a la luz de una responsabilidad colectiva Son las víctimas de un mundo cada vez más inmente escindido entre un Primer Mundo; que dilapida y poluciona física y moralmente el pla neta y un Tercer Mundo empobrecido y abandonado. Cuyos problemas no se van a resolver precisamente; como proponía Clinton; con la di fusión dcl intemet y los teléfonos móviles. Un Primer Mundo, cuyo interior cobija también; no loolvidemos, bolsas de miseria; que devorarán a muchos de estos inmigrantes.
En el análisis crítico de la sociedad capitalis ta habíamos manejado categonas clásicas como las de explotación, alienación, plusvalía siendo válidas pero ahora más allá de ellas, en la degradación en que se ha hundido nuestro mundo se levanta la de la marginación masiva, pecialmente del Tercer Mundo; del trabajo ductivo y su ntibución salarial Mientras elcapitalismo grita más prepotente nunca tal como Lidia Falcón titula un lúcido libro suyo: <Trabajadores del mundo rendíos . Siguen proque
Carlos PARIS
zoa la cración de bienes; de una riqueza de la cual sólo les [legará una mínima parte. Pcro que, almenos, les penitirá subsistir Es decir un lugar bajo el duro sol de la explotación que domina las rlaciones laborales en la sociedadca pitalista.
Podemos recordar los encienos que sobre este mismo suelo ibérico tuvieron lugar hace años,
SÓLO PARA MUJERES
a ministra de Sanidad, Celia Villalo bos, sigue en silencio; pero el eco de sus 'palabras pasadas llena todavía las redacciones de los medios y los pasillos del Ministerio. Y hasta el espía sanitario han llelas ondas de una reunión que, eso asegura, mantuvo la ministra con siete mujeres; todas ellas representantes de colegios de Farmacéuticos_ gado
No se sabe si se trataron en la mesa asun tos de corte feminista 0 si la discriminación de sexos, positiva en este caso, se redujo a no invitar a la rcunión a boticarios varones, porque también los muchos, que son presidentes de sus respectivos colegios prohay, fesionales. Piensa Juan Bravo que, de acuer do con lo relatado por el espía, quería doña Celia sentirse más cómoda, entre mujeres, cuando, como una confidencia, anticipase que se acerca el momento de que los medicamentos de mayor venta (son precisamen te los se pueden anunciar en la televisión) salgan de las farmacias y puedan venderse en las estanterías de papilllas para bebés y el esparadrapo. iSerá que el Gobiemo no tiene ya bastantes frentes abiertos como para disponerse a encen der uno nuevo? los
Juan BRAVO
La Reforma desorganizó la forma del Estado autoritario que la engendró, pero respetó los fundamentos antidemocráti cos del poder estatal Por su parte, el Consenso confundió en un abrazo a los antiguos adversarios mediante una síntesis ingenua y emocional que, en lugar de superar la contrariedad radical exis tente entre ellos, con una nueva tesis opositora de contrarios, transformó Ilanamente la anterior oposición al sin control, en una posición compartida de incontrolado. Lo puesto por la Constitución resultó ser así, como no ser de otro modo, una nueva ción 0 colocación de partidos en la estructura de del Estado. De esta manera brutal, pero eficaz; lo opuesto a la posición estatal de los partidos sól0 podría ser ya, como en la dictadura; lo puesto por el terrorismo 0 la subversión. poder poder posi podía los poder
Sin oposición, las cosas naturales
Desde el punto de vista del político, la Transición no ha realizado un cambio de naturaleza sustancial en las relaciones de mando gubernamental, y de obediencia gobemnada, pero sí un movimiento traslativo de los partidos constitucionales desde la Sociedad al Estado. El cambio político en la Sociedad civil sólo afectó a las relaciones jurídicas nacidas de la conversión de libertades personales en derechos subjetivos. Por eso, lo puesto por la Transición en la Sociedad tiene carácter verdaderamente li beral progresista. Mientras que lo puesto en el Éstado; la oligarquía de partidos, es antidemocrático y reaccionario La ignorancia de lo que es libertad tica colectiva; junto a la propaganda democrática del Estado de partidos que se construyó accidentalmente en los paises europeos, como emergencia de la derrota bélica del nazifascismo y la previsión de guerra fría, han permitido que las li bertades civiles califiquen de democra cia política a la oligarquía de partidos estatales vigente en Europa. El precio que se está pagando en conupción y desesperanza; por mantener esta ficción política, que sin guerra fría ha dejado de ser utilitaria, es demasiado alto. poder las polí -