LUNES 12-Ill - 2001
LO INDESCRIPTIBLE
as historias de la transición silencios sobre hechos y situaciones, perfectamente des criptibles, cuya difu sión perturbaría la idea de que el cambio político ha con sistido en cl paso
premeditado de la Monarquía dictatorial a la democrática. Sería mucho 2 los historiadores explicaran las causas particulares de esa voluntad libertadora en conspicuos hombres de la dictadura; y las de esa repentina conversión a la Reforma en partidos que, duraderamente, habían puesto su fe en la Ruptura democrática, pedir que después de ocurrido aún se continúa ha blando, dentro fuera de España, del existencia ramente vivido, peIo bistóricamente indescriptible, de que los tiranos se hi cieran libertadores , y las víctimas abramilagro
Un milagro no sólo indescriptible; caso único en la historia de la milagrería, si no divina, pues ocurrió sin consideración a mezquinas motivaciones del interés personal en agentes de la gracia; ni al hecho visible de que tan nobilísima conversión espiritual tuvo por consecuencia instantánea el que los unos siguieran en el carro del Estado y otros sc subieran a éL. gracia los los zaran a suS verdugos.
Se les podría exigir que describieran esos fenómenos insólitos. Pero ellos los consideran indescriptibles, en tanto que procesos psíquicos de naturaleza tan incas. Antes que entrar en ese campo, sugeridor de traiciones, perjurios deslealtades en ambos bandos, los histo riadores preficren que siga cundicndo la espiritual idea del En la epifanía de 1977, los Saulos gentiles se convirtieron en Pablos católicos al cacr a la realidad del poder, desarzonados de caballos ideológicos que se espantaron del popular de libertad. En verdad, esto es indescriptible. milagro español. grito
Esta incultura culta ha hecho de la palabra indescriptible; que solamente denota Jo no susceptible de descripción; un sinónimo de lo grandioso de lo indefinible, 0 sea, de lo que no tiene lí mites .
El triunfo ideológico de la historia ofi cial de la Transición ha sido posible por que los hábitos, de cuarenta años de sus titución de la cultura po la propaganda, terminaron por borrar del idioma di ferencias semánticas que distinguen y separa, en el relato histórico; las actuaciopes lingüísticas requeridas para su debida narración, descripción; definición; expli cación y justificación. No se trata de la ingenua incultura de las masas domi nadas, sino de la sofisticada ignorancia de las clases intelectuales y editoras cre an la opinión dominante. las aquí que
Se entiende que el milagro español causante de la transición sea inexplicable para los historiadores del Pero no porque no sea perfectamente descriptible, medianamente definible. La descripción ha sido considerada desde antiguo como una definición imperfecta (Petrus Ramus) <moins exactev (Port Royal), que no puede darnos un conocimiento de algo, pero sí un saber acerca de algo (William James y Bertrand Russell). Un saber des criptivo que llegó a ser, en Wittgenstein, nada menos quc el objetivo de la filosofía. Una disciplina que <no tiene nada que ni deducir; pues todo está a la vistav. ;Qué error reaccionario! podcr: explicar
La historia de Ia Transición no nos proporciona un saber acerca del llamado, precisamente pOr su indescripción; milagro español. No puede haber un fracaso mayor, un naufragio tan angustioso de la historiografía, si casi un cuarto de siglo
Si se abstrae de la historia este hecho concebido con €l común de eliminar la incertidumbre de la libertad poIítica sobre las pretensiones de ser fejes de lanueva situación; entonces aparece el milagro indescriptible del súbito y mara villoso abrazo de los españoles en, y por fin, la libertad. propósito
Antonio GARCIA TREVIJANO
OTRAS RAZONES
AZNAR Y GONZÁLEZ
'na de las cosas en que el actual presidente de Gobiemo y su predecesor en el cargo coinciden es en su afición a viajar y encontrarse con los mandatarios de otros Tan notable es su afición que su verpaíses.
dadera vocación~cabe pensar ~ cs la de ser ministros de Asuntos Exteriores. Claro que ello tendría graves inconvenientes. No es tan importante ser ministro como ser 'presidente: Yno les senía posible ejercitar otra de sus afi ciones comunes: la de poner y minisgusto. Y envolverse en un halo de misterio; de hermética y enigmática seguri dad, cuando los periodistas les preguntan si producirse una crisis 0 quien va a ser su sucesor. Abriendo un suspense, que remeda a las películas de Hitchcock quitar se pretende enfrentarse con los poderosos la placentera felicidad queda asegurada. No es exclusiva de nuestros gobemantes la vocación por los encuentros, aunque en los nuestros se acentúa de un modo peculiac Periódicamen te asistimos a <cumbress tan llamativas para los medios de comunicación como estériles; dada la parvedad de sus resultados. Se convierten entonces, las resonantes cumbres en meros actos sociales, cerados por la culmi nante fotografa
Yio paradójico es que nuestros 'gobicmos sucesivos, tanto los de Felipe González como los de Aznar ban carecido radicalmente de una política exterior; si por tal entendemos una 'política que defienda los intereses propios de España. No una mera repetición y ejecución sumisa de lo que nos dicta la Administración de los Estados Unidos 0 los go bieros de las mayores potencias europeas.
No se trata, pues; de desplegar una activi dad al servicio de una polftica firemente
CONTRA EL PODER ECONÓMICO
Ilegado hasta las manos de Juan BraH vo un documento de Eta fechado no hace mucho, en el que la banda terro rista justifica el incremento de atentados <con tra el 'económicow, De hecho; un tercio de su actividad criminal durante el año 200Ocstuvo dirigida contra este tipo de objetivos. poder
Los habitual en su conocida Línea argumental de que la culpa es de los demás y nunca mía imputan a los empresarios el haber sido <os cipales inductores & poner obstáculos y los principales enemigos de la iniciativa en marcha en la banda anunció el <supuesto alto el fuegoy, 'prin'puesta que como se ocupó de denunciar; casi en soli trado; no era más que una burda trampa para ganar tiempo. Lo le duele a los pistoleros es que los empresarios; y muy particularmen te los vascos, no cayeran en la trampa que habían tendido a la sociedad en su conjunto; y no se plegaran a los delirantes planes que se les habían ocurido para llevar al País Vasco a la xsoberaníay. La lectura del documento no duce tranquilidad pero la creciente efectividad de las Fuerzas de Seguridad hace concebir esperanzas de Eta sea, al final,vencida quc pro'que
Juan BRAVO
elaborada sino de algo mucho más elemental: de buscar un terreno tranquilo y para exhibirse. Las críticas de la oposición d bate con ellas; 0 las que puedan formular los medios de comuni cación peranecen en la lejanía Y como no grato ye
Fotografa en que & nuestros presidentes; con muy reducida preparación y rodaje, an tes de haber ascendido al poder; les encanta exhibirse, codeándose con los políticos inter nacionalmente poderosos. Pensando; además; con ello se 'magnifican ante la ingenua ciudadanía Almodo que también parcccn €stimar que unas declaraciones sobre aconteci mientos ocunidos en España realizadas desde un punto remoto del planeta, ganan en importancia; lo que tienen en kilómetros de distancia y alejamicnto del conocimiento más dirccto dc los hechos. que
Ciertamente nuestra actitud ante Manue lítica pesquera, es vergonzosa Pero ni segui mos los intereses objetivos de la justicia ni los de nuestros pescadores. Los 'supeditamos a los del imperialismo estadounidense; para el cual Mamuecos es un bastión fiel en el agi tado mar musulmán.
Y así anda nuestra política intemacional El gobiemo no pronuncia una sola palabra sobre un 'problema sangrante en sí, peroque; además; afecta, profundamente ponsabilidad nuestra dignidad y nuestra éti ca: la situación del saharaui. Miserablemente abandonado entregado Maruecos, sin que llegue nunca el referén dum prescrito por las Naciones Unidas y obstaculizado sistemáticamente por el reino manoquí. Podramos tomar ejemplo de nuestros vecinos y hermanos portugueses, cuyos gobiemos no cejaron en el empeño de realizar el referéndum sobre el Timor Oriental aunluego; y no por su culpa ciertamente; se produjeran escandalosas violencias; tratando de frenar la independencia. Y, al par que nuestro gobiemo se desentiende del destino del pueblo saharaui; decide en apoyo de los albanokosovares, intervenir criminalmente €n Yugoslavia siguiendo las consignas del imperio y colaborando en el bombardeo de este país, con las desastrosas consccuencias que ahora se comprueban. pucblo que
Yaqué dircmos de nucstra política dentro de Europa? Somos tan abnegadamente europeístas que sacrificamos nuestras fuerzas productivas industriales; agrícolas; ras; para que crezcan las de Centro Europa y servir los lucidos viajes de nuestros nantes para defender los intereses de nuestro ganadegober país?
Carlos PARIS