LO INTERMINABLE

as cosas y las ideas inter minables no pueden ser defini mos a tientas en la comprensión del universo físico y de los nombres univer sales. A través de su ínfima parte huma-

na, la Naturaleza se comprende a sí misma como universo sin fin. Y el lenguaje de la inteligencia abstracta también abar ca lo concreto con nombres universales infinitos. Un fenómeno local y temporal, un caso político particular ocurrido en España entre dos fechas precisas, ha si do bautizado, protocolizado e inscrito en el gran registro de la historia como un universal: la Transición .

impulso que animó ese período; que observarlo en tradictorias. La fase dialéctica, desarro llada desde la crea ción de la Junta has ta el Referendum de la Reforma, dio a la Sociedad civil la hay iniciativa y la dirección del cambio, bajo la estrategia de la ruptura democrática. La oposición protagonizó la teoría y la acción liberadora frente al Estado dic tatorial, durante 29 meses. La fase consensual , la que está comprendida entre los dos Referendum, devolvió al Estado la iniciativa y la dirección del cambio, con la táctica de la Reforma institucional, y suprimió la oposición en el seno de la Sociedad. Pero la Transición, un nombre absoluto que nada connota, necesita ser delinida además pOr sus notas carac terísticas, para saber si al final prevaleció el sentido Liberador de la fase dialéc tica, el claro significado conservador de la fase consensual 0, tal vez, una media ción entre ambos. 0 sea, para conocer lo que ha negado y lo que ha afirmado de la libertad política.

Antonio GARCIA TREVIJANO

TALIBANES, BUDAS Y FEMICIDIO

destrucción de las grandiosas imágenes de Buda por parte de los talibanes ha suscitado un gran escánda lo, del cual se han hecho eco ampliamente los medios de comuni cación; denunciándolo como un acto de bar-

barie, atentatorio contra el legado artístico de pasados siglos. Semejante condena resulta; sin duda plenamente justificada Pero destaca s6loun aspecto; que no es humana y éticamente el más importante; del salvajismo de los tali banes, y no alcanza a considerar las responsabilidades existen por haber impulsado la política exterior de los EE UU la llegada de nos encontramos ante la hipocresía, que lanza la piedra escondiendo la mano, y , desgra que

{Qué es más valioso y necesario de defender; el mundo de las obras de ante 0 la vi da humana? La pregunta se plantea de un modo apremiante; en estos momentos; sobre el suelo de Afganistán. Porque lo más grave que en dicho país está ocurriendo es el bundi miento de su sociedad en la miseria fisica y cultural y, muy especialmente, una persecución contra las mujeres que se calificar como genocidio de sexo. Es decir como fepuede

DE CAZA POR EL PODER JUDICIAL

próximo mes de junio toca relevo, en cl Consejo General del Poder Judicial. Un espía amigo de Juan Bravo; que se precia de tener contactos en la cúpula judicial, asegura que habrá sorpresas y que tanto el ministro de Justicia Ángel Acebes, que insiste ahora en que la renovación se haga por elección de los propios jueces, como los socialistas que dicen que de eso nada, ambos, tendrán que hacer frente a un problema mucho mayor con los jueces.

po, y no precisamente por cuestiones de política 0 de problemas relacionados con la re novación del Consejo

Lo que ocurre, afirma el espía, es que empresas y bufetes de abogados muy poderosos económicamente; que se dedican a rebuscar en toda la Administración a la caza de <cerebrosv que llevar a sus fi las a golpe de talonario. El Poder Judicial no es una excepción en este caso y hasta los atrios de los más graves Tribunales la tentación. iPicará algún nombre relevante en el tan sustanciosamente cebado anzuelo empresarial? según hay Ilega

Juan BRAVO

No deben esperar tiempos demasiado buenos los altos magistrados españoles cuando más de uno medita la posibili dad de abandonar su puesto antes de tiemhoy

micidio 0 feminicidio.

Las mujeres &fganas han sido despojadas no ya de derechos, sino prácticamente de consideración de seres humanos, en términos que superan a su situa ción aún en los islámicos más retrógrados. Podríamos decir; países desaparecer. Revestidas de tal modo su cucrpo; y rostro; hasta los mismos ojos, que da velado, encerradas en la vivienda tras ven tanas que impiden puedan ser vistas desde el exterior; condenadas a caminar con calzado si lencioso; para que sus pasos resulten imperceptibles; nos encontramos con que todos los viejos hábitos represivos de culturas musul manas son extremados, hasta un punto en que; si bien no se las extermina totalmente pues son necesarias como agentes reproductores; se esfuman del mundo perceptible, como demo nios hay que ahuyentar La más mínima infracción de este brutal código; como ha ocurido con algunas que dejaron involuntariamente ver sus brazos, determina la lapidación por multitudes enfurecidas. Y los varones poseen derecho de vida y muerte sobre las mu jeres de su familia, que que

Ilo que la sociedad afgana y sus mujeres habían alcanzado ~mal que a muchos les pese, es la realidad _ bajo la influencia soviética y sitarias que accedieron a útlos de enseñanza superior se ven privadas de ejercer su sión. Las mujeres no pueden salir a la calle si no van tá permitido otro trabajo que el doméstico. Trágica consecuencia de ello es que gran número de viudas, consecuencia de la mortandad bélica de los varones, se están muriendo de hambre. Y en los bospitales no son atendidas, pues se todo contacto con un médico varón, son los únicos; al haberse excluido a las profesionales de sexo femenino: Ni las niñas van a las escuelas; que han tenido Teducirse, además, al desaparecer las maestras. Resultado de todo ello es el incremento del nú mero de suicidios, producto de esta insufrible situación; entre las mujeres afganas. profe prohíbe que que

Son desastrosas consecuencias de la ca por la Administración USA durante la fría La CIA armó y adiestró a las fuerzas más fanáticas, que atacar y minar el porta el destino de pueblos que falsamente se pretendía liberar y, en realidad no eran sino fichas sobre un tablero de ajedrez Y ahora las cosas salen a la luz .Tardíamente. Pero estamos asistiendo en estos momentos al revela dor espectáculo en que las acciones criminaIcs muestran su rostro. Afganistán se articula con Chile y Yugoslavia en este revelación. Se patentiza la siniestra intervención contra ladmocracia chilena, con implicaciones que al canzan al ilustre premio nobel de la paz, Mr Kissinger Y ahora Jos albanokosovares; de repente; transmutan su rostro; convirtiéndose de víctimas en verdugos y teniendo que recunir la KFOR a las fuerzas del antes malvado ejér cito serbio, para contenerlos. Donoso espectáculo que debena despertar a tantas conciencias dormidas y engañadas. 'políti seguida guerra podían los

Carlos PARIS

Sin querer definirse, pues su determi nación sería una negación de lo que dice ser pero no ha sido, la Transición ha devenido un signo de algo admirable, milagroso, que no se entender ni comprender: Sin embargo, entre los tipos de definición uno, referente a los prO cesos históricos, especialmente idóneo para la aclaración de signos. El signo de la Transición es universal, pero lo designado constituye un proceso real de-terminado y de-finible. Su término inicial, la fundación en julio del 74 de la Junta Democrática, consistió en la determina ción de una voluntad ciudadana para fir mar la libertad política y negar [a dicta dura. Y ahora necesitamos VeI cuál ha sido su término final, para definir lo que la Transición ha terminado por afirmar y negar en definitiva. Ésa será su esencia política. puede hay poder

El criterio real señala otros términos Sea el fracaso del golpe de Estado de 23 de febrero del 81, sea la subida del Par tido socialista al Gobiemo de la Monar quía, sea el retomno al gubernamental de los partidarios de 0 bien el día en que €l Príncipe Felipe sea Rey. El realismo de esas opiniones se basa en la confusión entre dos cuestiones de dis tinta naturaleza; el peníodo constituyen te de la Transición y la consistencia del Régimen constituido por ella. Desde el de vista formal 0 institucional , como desde una perspectiva real 0 material, el proceso de Transición de la Dictadura libertades terminó con la aprobación de la Constitución Monárquica del Estado de partidos. El proceso duró cuatro años, cuatro meses y once días: Para comprender la naturaleza y dirección del poder Fraga, punto las

Los historiadores no seponen de acuerdo sobre el término final (<ad quemv) de la Transición. Incluso algunos Ilegan a dudar de que haya terminado. Pero si la miramos como paso a las libertades desde la dictadura, incluidas las autonómicas, sÓlo existen dos criterios para decidir si el proceso ha terminado y cuándo: el institucional y el real. Según el primero, la Transición terminó, con el Referendum constitucional, el 6 de di ciembre de 1978. Pues lo sucedido des de entonces en materia de libertades; tanto en el Estado como en la Sociedad, ba sido un mero desarrollo orgánico 0 mecánico de lo previsto en la Constitución.