LUNES 26

Il - 2001

LO CONNOTATIVO

urante 36 D años medio; España estuvo notada por la autoridad personal de Franco, y conno tada por la represión institucional de la li bertad.Ahora lo notable de España no está en la persona re-

A la apertura liberal del Régimen babía que designarla con una voz culta que significara a la vez algo principal , las liberta criminadas y limitadas por la dictadura. 0 sea, con un nombre connotativo. Pues; en nuestro idioma, el verbo <connotar conserva la dualidad designativa que le dio Guillermo de Occam

presentativa del Estado ni en las institu SOw proceso de poco más de 4 años y 4 meses que las engendró, en el seno de la dictadura, sin haber sido concebidas por la libertad política Engendro tan notable que no admitía ser bautizado con nombres de un solo apelativo.

La Transiciónv es connotativa de un cambio político desde la dictadura a la cipal son las libertades y lo accesorio el carácter otorgado y limitado de las mismas. prin-

La mentira en los hechos y la falscdad en el discurso oficial son características necesarias de la Transición. Sin mendaci dades , falacias, consenso informativo y pacto de silencios; el proceso de cambio no podnía haber sido dirigido desde el Estado, ni ser presentado como una procesión desde la dictadura a la democracia.

La tarea de definir la Transición consiste, pues, en explicitar las connotaciones que implica y la clase de relación que las une. Dada la subyacencia de la dicta dura en el motor y la dirección del cambio político; los historiadores hagiógrafos agiotistas de la Monarquía huyen del compromiso que supone la definición connotativa de la Transición, mediante el conjunto de notas que la determinan 0 significan, y no por las descripciones denotativas solamente la describen señalan. El método yo estoy siguien do, para conocer y comprender la Transi ción, es parecido, no igual, al de Stuart Mill. Pues, a diferencia de lo que ocurre con los fenómenos naturales, donde el conjunto de sus características necesarias los definen, los fenómenos históricos piden ir, más allá de sus definiciones con notativas, hasta explicaciones que incluyan y den sentido a sus característi cas no necesarias. Eso distingue la defini ción de la comprensión. Lo diré mejor con ejemplos . que que Ilegar

El engaño a los gobernados tuvo tanto valor en el proceso, y en su resultado; como la relación de fuerza entre los aferra dos al inmovilismo institucional y los par tidarios de la libertad. tuvicron que recurir al fraude, en las formas, y al autoengaño, en las conciencias para abrazarse en el consenso fundacional del Estado de partidos.

Lo mismo cabe decir de la demagogia institucional en el tema autonómico. Sin

La mentira, la fa lacia, el consenso in: formativo; el silencio sobre el pasado y la demagogia constitu yente de las institu ciones, son caracte -

Tarradellas y sin café para todos, Ja Transición no scría lo que ha sido.

rísticas necesarias definen la Transición; junto a las libertades otorgadas con derechos individuales y a la ausencia de libertad política en la determinación del Poder. que

Lo denotativo, la describe. Lo connota tivo, la define. Lo concomitante, la hace comprender. Lo consecuente, la valora Sin tal diciplina mental, sin compromiso con la verdadlas historias de la Transición son propagandas hagiográficas de un <milagros de Rey-

No tienen esa categoría definitoria los fenómenos que acompañaron al proceso de cambio político (terrorismo, manifesta ciones, paro, liberación sexual, delincuen cia) como hechos concomitantes, ni que lo siguieron después (23-F, corupción institucional , nacionalismo separatista; GAL, huelgas, privatizaciones) como hechos consecuentes. Pero su conocimiento es indispensable para saber la naturaleza y el valor de la Transición. los

Antonio GARCIA TREVIJANO

PRIVATIZACIONES

no de los fenómenos más sorpren dentes en la sociedad actual es la indiferen cia con ciudada nos y ciudadanas asisten al despojo de sus biencs; al asalto y sustracción de sus propiedades. Pues; si llaque

mamos a las cosas pOr su nombre, tal asalto y despojo son los hechos que realmente se producen cuando los bienes públicos pasan a manos privadas. Y aquello que era propiedad común, y de cuya podíamos cuentas a nuestros gobemantes y administra dorcs; y cuyo funcionamiento debía orientarse a bien público; se esfuma de todo control y se convierte en lucro de una minonía pro pictaria y soberana. En España llevamos largoS años siendo víctimas de este despojo iniciado por el PSOE, el Gobierno del PP conduce inexorable, tratando de liquidar la empresa pública hasta dejar a nuestro Estado tan desnudo como el cero del déficit a que aspira en nuestro prsupuesto; Ahora se anuncia abombo y ria Y en un surealista anuncio televisivo vemos a una serie de bebés volando por los airs, portados por alfombras mágicas, mientras se cantan las glorias de Iberia iSignifica tan origina] anuncio la infantilización a que se rducir a la ciudadanía para encandilarla con el mito de las privatizaciones? gestión pedir que;, quier sario desenmascarar:. Observemos, en primer cómo son precisamente las empresas rentables; y después el Estado las ha sa neado con el dinero de los contribuyentes , aquellas que se brindan al pretendido mejor postor; que frecuentemente no es otra cosa que el amigo. Resultando que, fuera del Estado; se constituye por expropiación y asalto de éste una oligarquía que ya pO va a depen der del voto ciudadano y detenta el más ral, el económico. La democracia se ha evaporado ante nuestros ojos, como en un juego de prestidigitación lugar; que poder

Evidentemente tal oleada privatizadora no

LAS PICADORAS; A TOPE

OS amigos vascos de Juan Bravo le llaman para comentarle que los técnicos en mantenimiento de picadoras de del País Vasco no dan abasto con el trabajo que tienen. De repente, los motores se queman, fallan las conexiones, cambiar las cuchillas por su desgaste antici pado.. Todo parece indicar que estas máquinas están sometidas a un intenso trabajo. papel hay que mentos del Gobiemo vasco y las empresas dependientes de dicho Ejecutivo; según aseguran los mismos amigos

Ya se sabe cuando se acerca un prOceso electoral , lo políticamente correcto es trabajar con todas las hipótesis, incluso la de la derrota. Y, al parecer; el PNV, por ra vez desde que manda en el País Vasco, trabaja con la hipótesis de la derrota. iY tendrá que ver esto con e uso abusivo de las picadoras?, se pregunta J B. que prime qué

Juan BRAVO

Pero itodas las máquinas? No. Las que sufren estas avenas, a las que reali mantenimientos anticipados, son las que están instaladas en los distintos departa hay que

es exclusiva de nuestro responde a la defenestración económi ca del Estado que en todo el planeta tica del actual capita lismo. Conducida bajo una engañosa mitología y un seductor lenguaje que resulta necepaís, guía polí -

Seductoramente, la privatización se prede ser significativa csta suplantación de la condición de ciudadano por la de consumidor. El ciudadano es el ser humano elevado desde la Revolución Fran cesa a miembro colectivamente soberano y dueño del Estado, tras haber dejado de ser mero súbdito. El consumidor es sólo un poseedor de dinero que compra los productos de la Gran Fábrica en que se ha convertido nuestra socicdad medido no por su dignidad humana sino por su de adquisición; manipulado por la publicidad . Y aeste ser es quien se dirige la 'propaganda d la privatización. Haciéndole creer le beneficia iCómo? Primeramente se ba montado toda campaña de desprestigio de la función y la empresa pública Y sobre ella se añade la mitología de la <libre competencia . Pero; omi tendo su auténtico sentido: en esta lucha la empresa privada lo que busca no es la calidad del producto; sino el beneficio La calidad só lo cuenta en la medida en que el producto seduce al comprador; aunque sea deletéreo; como estamos viendo en la industria alimen taria. deja poder que

Yla lógica del beneficio tiene otra muy grave consecuencia esta vez contra el el ciudadano 0 ciudadana en su condición de tra bajador. La privatización es sinónima de la reducción 0 degradación de puestos de trabajo. iQué mejor manera de incrementar los beneficios que aumentar la explotación? Las cosas no se quedan El mito de la libre competencia no sólo es intrínsecamente criticable; sino que resulta violado sistemáti camente; cuando a las influyentes empresas conviene. 6 Noestamos prsen ciando todos los solemnes y exaltados procesos de fusión y concentración? La actual economía capitalista alumbra gigantes. los aquí grandes les días

Gigantes quc muchas veces rcsultan sorprendentemente débiles. Hacen quiebra y que recurrir a las arcas del Estado, otra vez al bolsillo del ciudadano; para remediar la situación. Llegamos, así, a la curiosa e hi pócnta situación en el asalto capitalista al Estado desemboca en la privatización de los beneficios empresariales y la socialización de sus pérdidas. Donoso y escondido resultado. hay que

Carlos PARIS