LO IMPUESTO
diferencia L entre constitutivas leyes regulativas hace fácil de enten der lo poco debemos a la libertad en la obra institu yente del Estado de partidos. No me refiero ahora a la falta leyes que
de libertad política en la sociedad civil, y en las Cortes diputadas por ella, durante la empresa constitucional quc puso fin a la Transición. Aquí Llamo la atención sobre la calidad y cantidad de libertad de que gozaron los partidos para imponernos ta impostura: Esa libertad, mostrada con magnificencia para regular las libertades civiles, convirtiéndolas en derechos sub jetivos, tuvo escasa galanura ante Ios derechos políticos. Los partidos actuaron con desparpajo para legalizar las liberta des personales, porque éstas no habían si do otorgadas por el Estado, sino conquistadas y normalizadas por una socicdad civil que se había movilizado por la causa democrática Pero carecieron de valor para instituir los derechos políticos correspondientes al ciudadano en una democracia, porque éstos se otorgaron ilimitadamente por un Estado dictatorial , sin ser fruto madurado por la libertad po-
En matcria de político caminamos con incertidumbre por el <puente de asnosv que tendieron los partidos, sobre el océano de imposiciones de la dictadu ra, para encarrilar a los ciudadanos en posiciones centristas de libertad partidista Lo spuestow por los partidos constituyentes se apoyó sobre la idea y la práctica del Poder <impuestasv por cuarenta años de ausencia de libertad.Lo impuesto a ellos no sólo era lo dado como hecbo indiscu tible a las Instituciones del Estado por su anterior Régimen (Monarquía, indivisión del poder; sumisión de las funciones legislativas y judiciales al ejecutivo; irrepresentatividad de los electores, irresponsabilidad de los elegidos, consenso mediático y control de la cultura), sino también lo retirado de la Sociedad al modo de impuestos fiscales 0 peajes de tránsito rápido, a causa de la falta de libertad política; y la retroacción sobre los dos de la escala degradante de valores, ellos mismos pusieron de moda, con su mala fe constituyente de la falta de resa la verdad de los bechos, a la leal tad hacia sus promesas públicas juramentos anteriores, sus principios fundadores y a los ideales de la democra cia formal. poder parti que peto pons asinorumv, atribuida a Buridan, por la perfecta analogía de las relaciones requcridas, en la lógica clásica, para averiguar el término medio 0 de un silogismo, con las que se necesitan en las relaciones de contrariedad supuesta entre lo impuesto y lo puesto, para hallar dón de está el centro político buscado por lo opuesto (oposición) al partido gobernan te; a fin de desplazarlo de su posición. Al comparar el diagrama del <puente de los puente
lógica aristotélica, encontré falta ba en éste último la diametral que enfrenta, en las antípodas, cada vértice de la contrariedad al de la contradicción. Tracé líneas diametrales desde cada vértice del cubo. El que punto interior donde se cruzaban no ilustraba, como creía, la posición del centro en la oposición entre contrarios, sino el centro de gravedad que permite a los opositores convertir posturas de lo impuesto en imposturas de lo puesto; y lo opuesto en compuesto; sin destruir €l equilibrio del sistema. Pido excusas por esta refe rencia, tal vez oscura, a la ilustración algunos lógicos modernos hacen de las oposiciones entre contrarios 0 contradictorios. Pero esta imagen gráfica ayudarnos a comprender la razón de la idéntica postura centrista de los dos partidos gubernamentales, su tranquila sumisión a lo impuesto en los usos dcl por la dictadura, obedezca más a la impostura y compostura (componenda) de la Constitución, que al vulgar oportu nismo de su falta de base ideológica. que puede que poder
LECCIONES DE LA II REPÚBLICA
ace setenta H años se proclamó la República española. Fue aquella la fecha más cuajada de espede nuestros pueblos en el siglo que acaba de morir Entonces se puso en marcha un parte
proyecto histórico de convivencia renovadora, que fue yugulado violentamente tras guena No sólo fue yugulado; además; como algunas plumas, cual la de Antonio Elorza, nar tal proyecto de la memoria colectiva Couna pesadilla inquietante para nuestros días áp teros y grises, bajo el lema de que <España va bien. Y, por ello mismo; es necesario recordar lo que representó tiempo de esperanza y de inicio de una renovación que hubiera podido levantar a España muy por encima de su actual rsignación a la mediocridad larga aquel
Antonio GARCIA TREVIJANO
vilizador brilla por su ausencia
República y el actual, lo primero mos observar es en existía un pro creador y renovador: En profunda uni dad con la voluntad de afrontar sin tapujos los graves; gravísimos, problemas que afecpodeque aquel que yecto
CARIÑO POLITICO
leva más de 20 años sin presentarse a 1 unas elecciones; pero en el PNV todos bailan a su son desde los 'poderosos a los más bumildes. Siempre en la sombra, sin tomar el de las urnas, Xavier Arzallus se encuentra henchido de gozo por haberse convertido en la quintaesencia del nacionalismo vasco. Sus coadyudantes son casi una anécdota. Así que ahí tenemos al Iba retxe dale te pego con <propuestasv de singular nivel de tontería como la del <diálova a hacer; el pobre, si siendo el candidato del PNV, le dan de lado y otro candidato como Mayor Oreja reta a Arzallus a un debate y no a él? Otros peneu vistas pintan mucho más que éL, pero con Arriesgo pobre que iqué
zallus lo tiene igual de crudo. Caso de Ardanza desautori zado en cuanto abre la boca Está claro que para evitar volverse megalomaniático completo; Arzallus, presa de repentina generosidad ha
mostrado su <cariño políticow por EH dicien ilegalizada. Sería la primera vez en la historia que un partido convoca unas elecciones no se presenta Árzallus habla por hablar; pe'iverdadque no estaría nada mal que se atreque
Luisa PALMA
taban a nuestra sociedadAlgo muy distin to del clima actual en que los problemas aun siendo de aparencia menos apremiante _ son en todo caso, ocultados, difu minados. Y es que la perspectiva de un pro ambicioso y moyecto
Ciertamente los problemas con que se enintensos. Una situación de pobreza y amplio analfabetismo. Un momento histórico de cri sis económica y política con el ascenso de los fascismos y con las perspectivas de las revoluciones obreras y campesinas. Y ante esta situación se abrían dos grandes avenidas: la de los intelectuales; empeñados en llevar adelante el desarrollo cultural que fructifcaba desde el pasado siglo XIX yla de las masas luchando por acceder al podcr y crear una s0 ciedad sin explotación En nuestro ambos movimientos habían estado histórica mente bastante alejados, pero en la República y la guerra civil se empezaron a unir en nucvas gencraciones que el triunfo dc los sublevados liquidó fisicamente 0 envió al exilio. Una unidad que en importante medi da se reconstruyó en la oposición al fran quismo; hasta que la amañada transición tan ilustrativamente comentada por Antonio García Trevijano en estas mismas páginas, liqui dó, ahora menos violenta más coruptora mente; atrayendo a muchos pretendidos ~progress a las esferas del país poder.
Conupción: quizá con este término apre samos una de las mayores diferencias entre la época de la [ República y la actual. Yuna de las grandes lecciones que de aquellos tiempos debieran venirnos. Por mucbo que podamos criticar a las figuras políticas que dirigieron la República no se poner en duda su bonestidad Una honestidad en la cual brillaba la austeridad Aplastada actual mente por el despilfano inesponsable y la ex hibición del lujo. Por la difusión de la pica puede
Fueron tiempos dc moralidad pública y dc alta ilustración: Comparemos los discursos de nuestros políticos con pronunciados en aquellas jomadas. Y nuestro mundo cultural dominado por el oportunismo y las mafias d la industria cultural con la producción y el clima dialogante de pública construyó seiscientas escuelas men suales en su primera etapa Eradicó el anal fabetismo en toda Cataluña. El paso del tiempo; nos ha traído una España con muchos menos analfabetos; y con menos ham bre. Pero se lec, espectáculos se ofrecen en la poderosa TV y se come? Productos adulterados por la industria ali mentaria escenarios comoelde El Gran mano; libros fabricados para los amañados taxis los aquella iqué qué qué _ Her- iPesimismo ante lo actual? ;Nostalgia? No; amigo lector; se trata de que en los actuales tiempos rccuperemos el sentido crítico; la voluntad de superación; la conducta ética Es 1o menos que debemos aprender de la [ República y aplicar a los problemas de nuestros días .
Carlos